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lunes, 6 de abril de 2026

La palabra razonable, comprometida, esperanzada y compartida

DE LA HOMILÍA VENEZOLANA ACTUAL

Luis Barragán

Algunos años atrás, visitamos una localidad interiorana que estaba de aniversario fundacional. Además de las actividades proselitistas que nos condujeron también a un foro sobre el problema universitario, tuvimos ocasión de asistir a la misa católica dominical en la que el párroco desarrolló una estupenda homilía alusiva a la festividad.

Le comentamos al presbítero la importancia de difundir sus homilías por las redes, incluyendo la letra impresa. Empero, se disculpó de no hacerlo frecuentemente, porque las prefería espontáneas para la feligresía asistente, por supuesto, bajo la inspiración del Espíritu Santo.

Por aquella época, acá, estuvimos empeñados en grabar al sacerdote oficiante en la capilla de habitual concurrencia y, nos parece, llegamos a publicar varias intervenciones en un canal de Youtube creado a tales efectos para que no se confundiese con nuestras actividades parlamentarias y políticas. Muy antes, tomamos nota disciplinadamente cada domingo, durante tres años, en la Iglesia de San Francisco de Caracas, respecto a lo referido por los distintos celebrantes que, por cierto, significó nuestro regreso definitivo a la Eucaristía semanal a mediados de la primera década del siglo.

Gracias a Dios, hoy, las redes digitales también se hacen litúrgicas y podemos sintonizar la misa por la previsión y el esfuerzo voluntario de cada comunidad. Extraordinaria tarea, aunque aún lo creemos insuficiente a objeto de transmitir la valiosa reflexión que puede hacer el celebrante, cada vez más urgida la ciudadanía de una bocanada de inspirada sensatez que contraste con la cultura dominante.

Inexperto en la materia, presumimos que la meditación dominical de la palabra antes exigía una cuidadosa preparación como – sospechamos – no se tiene ahora. Varias son las causas, dada las apremiantes circunstancias sociales y económicas compartidas, sin que abundemos en el clima prevaleciente de (auto)censura, pero lo cierto es que falta un poco más de densidad.  

Podemos conjeturar sobre la calidad de esa meditación, como reflejo de una formación académica que se ha visto ahora resentida, pues, a la escasez de seminaristas quizá la haya también de profesores y prelados que tuvieron oportunidad de cursar estudios igualmente en el exterior que ya no tienen los jóvenes. Y también suponer que la creciente desescolarización de la población inexorablemente se refleja en una comunidad en la que no le parece tan obvia una catequesis mínima, intensamente agobiada por el absurdo discurso del poder establecido en todo el presente siglo.

Impresión personal la nuestra, la homilía urbana tiende a parecerse o a versionar una cierta literatura de auto-ayuda y, raras veces, alude a nuestras vicisitudes inmediatas y actuales. Digamos que se cuida de no herir susceptibilidades, aunque extrañamos algún tratamiento teológico básico por el temor de la incomprensión porque nuestro pensamiento se ha hecho cada vez menos complejo, más esquemático, simplista y banal como obsceno y (auto)degradante.

Sentimos que luce indispensable una masiva recatequización de la feligresía y que, al elemento teológico, sumen una adecuada interpretación de nuestra vida rutinaria en lo personal, familiar y social, orientada al compromiso trascendente. Es fácil escribirlo en la sociedad de una mera supervivencia que conjuga la pobreza material con la espiritual, pero hay que empujar el barco con fuerza, determinación y esperanza que, igualmente, esperan los no creyentes confiados en los valores y principios occidentales.

Porque llevamos una sección regular del blog personal sobre las homilías (apuntaje.blogspot.com), constatamos un error demasiado recurrente en las misas venezolanas publicadas: no colocan la fecha, no etiquetan las lecturas, no señalan al o los celebrantes, no hay un registro técnico de las personas que colaboran y de la locación. Los operadores digitales a lo mejor son muy jóvenes y creen que, por muchos años, la gente tendrá la memoria intacta del evento: todo sabemos que no será así, e, independientemente de la profundidad y alcance de la homilía, siempre será útil registrarla al aspirar que trascienda por lustros y décadas; preocupante, porque cuentas como la de la Arquidiócesis de Caracas, por lo menos, en Youtube, falla al respecto y, a veces, apenas coloca la fecha.

Por último, permítannos observar que la anomia social llegó también a la Iglesia y es importante una campaña pedagógica sobre la correcta conducta de las personas en la misa. Esperamos un mínimo de urbanidad y también de consciencia católica, pues, hasta los hay quienes se colean camino al confesionario.

Nos parece fundamental que la recuperación de la vida y de la vivencia comunitaria tenga un ejemplo vivo en las comunidades religiosas, como no la tiene ni tendrá en el comunalismo que la ha falsificado, partidizándola hasta la saciedad. Y la palabra cotidiana y orientadora de la Iglesia Católica puede realizar grandes aportes, seamos o no creyentes.

Fotografía: LB, procesión del Viernes Santo, Iglesia de la Coromoto (Caracas, 03/04/2026).

Ilustración: LB / ChatGPT.

06/04/2026:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/44196-de-la-homilia-venezolana-actual

domingo, 5 de abril de 2026

¡Felices Pascuas de Resurrección!

DE LAS HOMILÍAS Y SU FICHAJE DIGITAL

Luis Barragán

Por muy espontáneas que sean, las homilías dominicales hacen de la Iglesia Católica un referente extraordinario de limpia intención y sensatez en contraste con cultura dominante del absurdo maniqueísmo, la simplicidad y la puerilidad contaminada por la (auto)degradante obscenidad. No obstante, la lectura e interpretación de la Palabra que exceda de los quizá diez minutos, suele aburrir al feligrés promedio que se muestra más entusiasta con los cantos y la Eucaristía.

Desconocida en mucho la estructura de la misa, citar y meditar presencialmente la Biblia no cuadra en una sociedad superdigitalizada, pero – siendo así – esa misma sociedad ha de extrañar las voces de la razón y del genuino compromiso con una fe que multiplica las más firmes esperanzas. Por ello, aunque falte o sobre la densidad del mensaje, importa descubrir una riqueza de testimonios y perspectivas que ofrece el sacerdote que no le hace concesiones al púlpito que bastantes desean ligero, expedito, automático.

En la propia red de redes, aumentan las cuentas relacionadas con las comunidades católicas, las misas y, por supuesto, las homilías que pueden suscitar igualmente serios y provechosos comentarios necesitados de estímulo y procesamiento. Claro está, comporta un extraordinario trabajo para el cual se requiere también de tiempo y de recursos económicos, pero – ya numerosas -  las exitosas iniciativas conocidas entre los venezolanos recurrentemente fallan por un detalle: no están fechadas, no tienen la etiqueta correspondiente a las lecturas, ni está fichados otros datos como el nombre mismo del celebrante o celebrantes, el personal técnico o artístico, el lugar en el que se hizo la grabación.

Se dirá que lo importante es que se transmita la misa para aquellos que no pueden participarla presencialmente, o no siempre resulta interesante la homilía por la fatiga que provoca escuchar físicamente al otro y a los otros. Somos partidarios de hacer memoria histórica y, particularmente, dejar constancia del móvil teológico y sociológico de cada época, del aporte creador de inspirados oficiantes, de la reflexión organizada, firme y creadora como alternativa ante el disparate entronizado por el discurso oficial en el presente siglo.

En una que otra cuenta, hemos dejado nuestra modesta observación: la Iglesia también es institución y, quizá porque el webmaster es muy joven y tiene aún viva su ilusión de inmortalidad terrenal, presume que todos recordaremos con exactitud esas circunstancias de modo, tiempo y lugar que cobran una insospechada importancia e interés con el tiempo. En todo caso, consignada la preocupación, deseamos valernos de la ocasión para desear al paciente y amable lector unas felices Pascuas de Resurrección junto a la familia, incluso, para el no creyente que tiene consciencia de los principios y valores occidentales. 

Fotografías: LB, cercanía de El Nazareno de San Pablo, Basílica de Santa Teresa (Caracas, 01/04/2026); Jesús resucitado, Iglesia de la Coromoto (Caracas, 05/04/26).

Ilustración: LB / Chat GPT.

05/04/2026:

https://lapatilla.com/2026/04/05/de-las-homilias-dominicales-y-su-fichaje-digital-por-luis-barragan/

domingo, 8 de marzo de 2026

¿De quién fiarse?

LA TEOLOGÍA DEL AGUA VIVA

(San Juan, 4: 5-42)

José Enrique Galarreta

Uno de los más bellos y famosos textos del evangelio de Juan. Es estupenda la escenificación, el progreso del diálogo, los muchos detalles que ambientan perfectamente el relato... Pero nos importa mucho más el significado. Jesús es el Agua Viva. El cuarto evangelio lleva al límite el género "Evangelio", en el que los sucesos se narran por su significado.

Parecen historias, narran muy probablemente sucesos que ocurrieron, pero son sobre todo tratados de teología.

El suceso es perfectamente verosímil, bien ambientado en todos sus detalles. El paso de Jesús por Samaria hacia Jerusalén no está atestiguado en ningún otro evangelio, pero no es imposible: el pozo puede ser el "de Jacob", aunque la localización de Sicar ha suscitado discusiones. El texto refleja también perfectamente la posición religiosa de los samaritanos respecto a los judíos.

Sobre este relato, Juan construye "la Teología del Agua viva". Parecería una invitación a hablar del bautismo; el texto sin embargo tiene una connotación bautismal mucho más amplia. Se toma el agua en el sentido más bíblico, como aparece en el Libro del Éxodo, tal como lo vemos en la Primera Lectura de hoy. No se trata de sumergirse, lavarse, sino de "beber". En este sentido, el texto ilumina al bautismo, porque allí empezamos a beber del agua de Jesús.

En estos tres domingos de Cuaresma (3º, 4º y 5º), vamos a leer tres narraciones del cuarto evangelio:

- Hoy, el de la Samaritana, cuyo tema es "el agua viva".

- El domingo 4º, el ciego de nacimiento, cuyo tema es "la luz".

- El domingo 5º, la resurrección de Lázaro, cuyo tema es "la vida".

Los tres son símbolos perfectos de Jesús y, a través de él, de Dios.

Jesús y la samaritana: un mundo lleno de novedades. Jesús está cansado y sediento, y no puede sacar agua porque el pozo es profundo. Nuestra fe no se basa en un Jesús mágico, exento de cansancio o de debilidades. Nunca insistiremos demasiado en que creemos en ese hombre.

Jesús habla con una mujer, y una mujer samaritana, herética y extranjera, y además de mala fama. Hasta sus discípulos se extrañan. Pero es que es el médico, viene a curar, a salvar, tiene que estar con los enfermos.

Preciosa imagen de Dios. A Jesús le interesa poco el Templo, el culto exterior, incluso "los justos"; le interesa que la mujer arregle su vida. Jesús sueña con salvar el mundo entero: pero necesita ayuda.

Esto define nuestra misión: ¿quieres ayudar a Dios a que sus hijos vivan como hijos?

Sí, lo de Jesús es diferente.

El agua viva

Lo que es el agua para la vida normal, eso es Jesús para la vida humana. Jesús es el Agua, Jesús es La Palabra, Jesús es el que da el Espíritu. Jesús no es un pozo a donde se va a beber de vez en cuando, es una fuente de espíritu: el que bebe de Jesús es fuente. Él mismo siente brotar de dentro de sí el Agua que brota hasta la Vida eterna, y no tiene más sed de otras aguas, porque Jesús quita la sed de todas las otras cosas.

Es importante que adquiramos la manera de hablar de la Biblia. Nosotros funcionamos siempre por conceptos, y queremos abarcar con ellos la realidad precisa y clara. Pero estamos hablando de Dios, y toda la Biblia, y los evangelios, nos hablan de Él con imágenes. Y ¡qué estupendas imágenes! La mayor parte de nuestro organismo es agua. Sin agua no podemos vivir. El mayor tormento es la sed. Encontrar agua en el desierto es un milagro increíble. Eso es Dios para nuestra vida, eso es el evangelio. Sería magnífico que pudiéramos decir sin extrañeza, "vamos a beber en el evangelio de Marcos".

Todos estos símbolos expresan muy bien la condición de la vida humana, necesitada de alimento, luz, agua... para caminar. Es una vez más la confirmación de la imagen de Dios que Jesús nos da. Nosotros solemos preferir otros términos: Eterno, Creador, Señor, Juez... Pero Jesús usa mucho más estos términos inmediatos: agua, luz, vida, pan, pastor, puerta, médico, padre. Todos ellos subrayan una misma línea: Jesús presenta a Dios como aliado, en la línea más antigua de la Revelación.

El hombre tiene que andar un camino. Dios es su ayuda mejor en el camino. La Palabra de Jesús es la mejor luz, el agua, el pan del camino, Dios es el pastor y el médico. Estamos acostumbrados a dirigirnos a Dios diciendo "Dios mío". Llegamos hasta a decirle "Padre mío". Sería magnífico que no nos disonara invocarle diciendo "Agua mía".

Cuando la Samaritana entiende que Jesús le ofrece más que el agua del pozo, pasa inmediatamente a planteamientos religiosos habituales, que a Jesús no le interesan: el Mesías, el templo en Jerusalén o en el Garizim.... Pero todo eso no es el agua de Jesús. El agua de Jesús es que los verdaderos adoradores den culto en espíritu y en verdad. Y esto no se limita a decir que hay que hacer en el templo un culto verdadero, con entrega del espíritu a Dios, sino que hay que dar un verdadero culto, que rebasa el templo y convierte toda la vida en culto.

Esta "novedad de Jesús" estaba ya sembrada en el Antiguo Testamento, y el mismo Jesús cita la frase del profeta Oseas "Misericordia quiero y no sacrificios". Pero es en Jesús donde aparece con toda su fuerza y en su sentido más radical. Dios no está en el Templo, como un Señor que reside en un palacio. Está en todas partes y sobre todo en todos sus hijos los seres humanos; allí hay que servir a Dios. Los templos y los lugares sagrados han sido para las religiones lugares para encerrar a los dioses, para que no estén fuera de ellos.

Por eso, para los conceptos religiosos tradicionales hay diferencia entre lo sagrado y lo profano. Con Jesús, esto desaparece, porque no hay nada profano. Es más, si la vida no es sagrada, el templo es profano, porque es inútil.

Una última consideración, uniendo los dos temas que hemos enunciado. El mundo necesita agua, está sediento. Está sediento de agua física, de pan físico, de vivienda física, y está sediento de Agua Viva, de conocer a Dios, de saber quién es y cuál es su Casa. Éste es el espacio sagrado de los que siguen a Jesús, éste es su culto, ésta es La Palabra de que son portadores.

Demasiadas veces hemos pensado que llevar a los pueblos La Palabra es predicarles la religión. Esto es sólo una caricatura, y un empequeñecimiento de La Palabra. La Palabra no son nuestras palabras: La Palabra es Jesús, un modo diferente de vivir, una manera de situarse ante los demás, una nueva relación con Dios. Todo esto se explica con palabras, pero solo se transmite con obras.

Por esta razón, el agua vuelve a aparecer en la última "parábola", la del Juicio final. En ella se diferencia lo válido de lo inválido, no por la predicación, ni por la pertenencia jurídica a la Iglesia, sino por la mejor de todas las frases que puede entender cualquiera:

"Porque tuve sed y me disteis de beber"

Y es que Jesús lo cambia todo: nuestra relación con Dios, el Agua Viva: nuestra relación con los demás, con los que hemos de compartir nuestra Agua, el concepto mismo de religión, que es el agua que hace fecunda la vida de los humanos.

"¿Está o no está el Señor en medio de nosotros?"

Esta duda del pueblo de Israel es quizá también la nuestra. ¿Dónde está tu Dios?. En un mundo lleno de tanta miseria y tanta maldad ¿dónde está Dios? Hace falta un fe muy fuerte para seguir hablando del Dios Padre de todos, para seguir afirmando que existe, que se entera, que nos quiere ... ¿por qué sigue permitiendo tanto mal para sus hijos?.

Jesús no nos ha explicado este por qué. Jesús nos ha dicho lo que quiere hacer el Padre, y que nos necesita para hacerlo. Jesús no ha hablado del Creador, ni nos ha explicado por qué el Padre da permiso para que caiga cada uno de nuestros cabellos, y lo da también para tanto mal. Jesús sí

nos ha dicho que en este desierto, el Agua, la luz, la sal, el pan... es la Palabra de Dios.

Esta es nuestra fe. Y no es fácil comunicarla. Pero es misión que se nos ha encomendado. Ofrecer agua en el desierto. Ser agua en el desierto. Esto nos llevaría otra vez a "vosotros sois la sal..."

De todo esto, Jesús es la prueba. Nuestra fe en la divinidad de Jesús va a ser puesta a prueba al ver su humanidad. Verle sufrir y morir es un escándalo. ¿Puede pasarle esto a al "hijo predilecto"? "Si eres el Hijo de Dios, baja de la cruz".

Y nos sucede lo mismo al ver la cruz de tantos crucificados de la tierra. Es el desafío más fuerte para nuestra fe. Si, después de la cruz, seguimos creyendo en Dios, es porque sabemos que, precisamente por eso no bajó de la cruz.

Nuestra fe es en Jesús crucificado, es decir: creemos en el Amor de Dios, a pesar del mal del mundo, a pesar del desierto, porque hemos visto a Jesús dar la toda la vida, hasta la misma muerte, por nosotros, los hijos pecadores, simplemente porque nosotros necesitamos creer en el amor, a pesar de que vemos el mal, el odio.

Quizá por eso no ponemos como señal del cristiano a Cristo Resucitado, sino a Jesús crucificado. Recordemos la frase perfecta de Juan 3,16 : "Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo único", corroborada por Pablo en Romanos 8, 32 "el que no escatimó ni a su propio hijo sino que lo entregó por todos nosotros".

Sé de quién me he fiado

Preguntaban los israelitas en el desierto: "¿Está o no está el Señor en medio de nosotros?". Es la pregunta básica de la fe: ¿me puedo fiar?, ¿será verdad todo esto?. Leemos el relato de la samaritana, y brota de nuestro interior la fuente de la fe en Jesús. De éste sí me puedo fiar. No hay Maestro como éste, no hay Palabra como ésta, no hay Religión como ésta. Si Dios es esto, esto es el Agua para mi vida, de esto sí me puedo fiar ( de ÉSTE sí me puedo fiar).

Fuente:

https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/1246-la-teolog%C3%ADa-del-agua-viva.html

Ilustración: https://www.metmuseum.org/art/collection/search/464335

Padre S. Martín: “Israel y la amenaza nuclear: ¿defensa necesaria o guerra evitable?”:

https://www.youtube.com/watch?v=re52xI8iPB4

Monseñor Márquez: https://www.youtube.com/watch?v=xXQXJE3OKUc 

Padre Cornejo: https://www.youtube.com/watch?v=Sb9R_l19w9g

lunes, 14 de abril de 2025

Profesión de fe

UN PAR DE LOCOS EN EL ORIENTE  ASIÁTICO

Luis Barragán

En el curso de la Semana Mayor, luce pertinente el recentísimo libro de un título comercialmente impactante que, además, bajo el sello de Random House, le ha facilitado al autor una febril promoción. Los entendidos lo refieren como una novela de no ficción cual rompecabezas del viaje papal a Mongolia, quien – quizá sin saberlo – cumplió un itinerario adicional trazado por Javier Cercas hacia sí mismo y una enigmática profesión de fe que consiste en no tenerla; valga del detalle, “una confesión obligatoria: soy escritor porque perdí la fe” (pág. 27).

Se dirá que dos locos anduvieron por el extremo asiático entre septiembre y agosto de 2023, y, uno de ellos, que reivindicó de nuevo su oficio con el testimonio susceptible de una maliciosa interpretación lacaniana antes que balance noticioso de una difícil tarea pastoral: “De modo que aquí estoy yo, ateo y anticlerical, laicista militante, racionalista contumaz e impío riguroso, volando en dirección a Mongolia con el anciano vicario de Cristo en la Tierra, esperando que termine de saludar a los vaticanistas y que llegue mi turno para poder interrogarle sobre la resurrección de la carne y la vida eterna, para que me diga si mi madre verá a mi padre más allá de la muerte, para escuchar su respuesta y llevársela a mi madre. He aquí un loco sin Dios persiguiendo al loco de Dios hasta el fin del mundo” (221).

Tratamos de una singular perspectiva que adquiere la fe, por razones enteramente culturales, ya que procedemos simultáneamente de Atenas y Jerusalén, manifestándose por una suerte de catolicismo no cristiano, o sin Cristo, aunque parezca un disparate. Nada casual, la España natal de Cercas encabeza el índice europeo de secularización, reseñado días atrás por el conocido padre Santiago Martín, exponiendo un escenario más de lidia con los principios y valores occidentales de una presunta decadencia.

Faltan mayores respuestas eclesiales a la sostenida interpelación de quienes, en el fondo, desean fervientemente creer, pero las urgencias de la vida cotidiana las impiden fluidas y consistentes. Sentimos que, en Venezuela, por ejemplo, hemos vuelto a las devociones que flaquearon entre finales del siglo anterior y un buen trecho del presente, dado el sincretismo interesado del discurso del poder. No obstante, en medio de la denominada crisis humanitaria compleja, la Iglesia se ha hecho más misionera y cercana, competida – a veces, deslealmente – por otras creencias organizadas y sectas, aunque ha mermado su aporte respecto a la importantísima inquietud y reflexión teológica, cada vez más encarecida la formación académica dentro y fuera del país.

Si se quiere, Javier  responde a una particular tradición religiosa resueltamente franquista que lo hace hipotéticamente más anticlerical que antifranquista. Por ello, en un sentido, podemos hacerle una observación semejante al reparo que le hizo a Bertrand Russell impedido de apreciar la época de la “insurrección conceptual de Cristo” en cuanto al respeto y afecto que merecen todos los seres humanos (41), pues, el mayor de los peligros es que la Iglesia naufrague en la confusión generalizada de las sociedades crecientemente despersonalizadas; y, en otro, al asumir que Francisco I actúa como un cura y misionero en lugar de la altísima prelatura que representa, como si fuesen términos incompatibles.

En este lado del mundo, precisamente, echamos de menos al conductor universal, porque siendo tan enfático en su crítica respecto a los países bajo la democracia liberal, ha guardado un ya imprudente silencio en relación a las consabidas experiencias de Nicaragua, Cuba y Venezuela, como la matanza de cristianos en África por no hablar de lo que ocurre en los países de un radical islamismo. Y, por este exceso de moderación, compartiendo la idea del burdo esquematismo izquierda-derecha, o de que su peronismo fue ambiental y contrastante con los inconvenientes que tuvo con los  Kirchner (50 s., 481), hay un malestar inocultable con posturas que tienen una inevitable proyección política, no otras que las de de Jorge Mario Bergoglio.

Celebramos que, junto a los setenta periodistas que hicieron el viaje papal, haya sido invitado el escritor que entrega ahora una pieza de magistral combinación de la crónica y el ensayo, de lo biográfico y lo autobiográfico; el país desconocido, asimismo se ve reflejado en la ilustración de portada realizada por José David Morales. Y es que, Javier Cercas, bien lo ha expresado: “…Antes de emprender el viaje a Mongolia yo no era consciente de su significado geopolítico, y que fue el propio papa quien terminó de persuadirme de la importancia de éste con su cabriola final en la misa del Steppe Arena” (428)“.

15/04/2025:

https://www.elnacional.com/opinion/un-par-de-locos-en-el-oriente-asiatico/

16/04/25:

https://www.costadelsolfm.org/2025/04/16/luis-barragan-un-par-de-locos-en-el-oriente-asiatico/

miércoles, 15 de enero de 2025

Jesús de madre tesonera

BREVE TENTATIVA DE UNA TEOLOGÍA DE LA PERSEVERANCIA 

Luis Barragán

Presumido título el nuestro, para un texto referido a la maternidad de María. Sin embargo, es en ella que resalta la tenacidad de una fe que esperanza, como no suele ocurrir con el mero acatamiento de un dogma que criminaliza, atemorizando a todos por apenas una pulgada de humano incumplimiento.

Empobrecidos espiritualmente, tupidos del pensamiento mágico-religioso propagado por un Estado prendado a la insensatez y la arbitrariedad en el curso de la presente centuria, miramos – creyentes y aún descreídos – hacia la madre de quien cumplirá años en las próximas horas, actualizando nuestros corazones. Nueve meses de paciencia, en medio de la miseria y también la represión, trajo la luz al mundo en un establo, contextualizado por el infanticidio decidido por el otrora poder establecido.

Tuvo sobrado empeño al parirlo, criarlo y concederle al Padre el inmenso dolor de perderlo para la común salvación que nos hizo ganar. Lejos estuvo de traicionar, delatar y desertar, por la absoluta pureza y también el coraje de los sentimientos que aportó a una pedagogía de las transformaciones necesarias, compartiéndolos.

Ocurrió, porque Dios mismo es el que ha insistido en nuestra salvación dándole la gracia a quien también la pide infinitamente tocando a sus puertas. Muy bien se sabe de aquél que la perdió, entregándolo por unas monedas, por lo demás, partícipe de las incansables faenas de predicación y milagros: no bastaba la simple acumulación de experiencias, sino la limpia lealtad que, incluidos, en el caso de los no creyentes, remite a principios y valores que le dieron, dan y darán certeza y firme soporte a nuestras aspiraciones de liberación y libertad; vale decir, una comprensión de la gracia por la consecuencia y terquedad que jamás debe negarse al retroceso para recobrar las fuerzas necesaria, pivoteándonos inmediatamente – por siempre – adelante.

Porque Jesús mismo ha sido probado a través del sufrimiento, sabiendo y padeciendo lo que es, y puede venir en auxilio de los que ahora pasan por las más duras pruebas (Hebreos, 3:18), para que no seamos como aquellos que se retiran y (se) pierden (Ibidem, 11:39). Y es que la creencia genuina en una causa de fe, añadida la más terrenalmente liberadora y libertadora frente a la opresión, sobretodo, requiere de jóvenes responsables, íntegramente responsables, siguiendo el nítido ejemplo que puedan darle los más adultos (Tito, 3: 6-8).

Desde la concepción misma, es Jesús de madre tesonera que comienza a trillar un camino que muy adelante empecinará a san Pablo, eximio conductor de la fe naciente que bien sabe que lo plebeyo del mundo, lo que no es nada, Dios lo eligió para anular lo que es (1° Corintios, 1: 27-31). Cuan distante estuvo de la megalomanía, lo efímero, la autosuficiencia, lo caprichoso, la improvisación,   que zanja una diferencia extraordinaria entre la noble constancia y la maleada obstinación.

Santa María tendrá un hijo a primera hora del día 25, portador eximio de fe y de esperanza, sin seguro HCM, bajo el socialismo del siglo XXI.  Estupenda noticia para los más jóvenes entre los jóvenes, creyentes o no, capaces de crear toda una escuela de la persistencia.

Fotografías: LB, Iglesia de la Coromoto (CCS, 22/12/24).

23/12/2024:

https://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/42272-de-la-urgida-autoconstruccion-personal-y-social

domingo, 5 de febrero de 2023

Caza de citas


"En este sentido, la nueva evangelización a la que toda la Iglesia está convocada requiere de cada uno el empeño por superar la separación entre fe y vida. Desde esta unidad de vida personal, cada cristiano se convierte en sal de la tierra y luz del mundo capaz de vivificar la humanidad herida y dar savia nueva a la cultura, la ciencia, las leyes, la diversión, la moda, etc."

Pablo Martí del Moral

("Teología espiritual.  Manual de Iniciación", RIALP, Madrid, 2006: 193)

Ilustración: Fernando Zóbel.

domingo, 22 de enero de 2023

Ratzinger siglo XXI

BENEDICTO XVI

Luis Barragán

Abrimos el presente año con el peso de una noticia triste: el fallecimiento de Benedicto XVI, recordamos, otrora cardenal que gozó de mala prensa décadas muy atrás.  Consciente de sus limitaciones físicas, ya había renunciado al solio papal sucediéndole Francisco I.

            A partir de 1981, Juan Pablo II le confíó la prefectura de la Congregación para la Doctrina de la Fe que tuvo como antecedente histórico  – marcándola mediáticamente -   la Sagrada Congregación de la Romana y Universal Inquisición.  Vale decir, la consabida Santa Inquisición de dudosa o pésima fama, emblematizada por sus torturas harto despiadadas, aunque especialistas también la señalan como precursora de la disciplina penal en tiempos de un peor desconocimiento de lo que hoy concebimos como los más elementales derechos humanos fuera del ámbito eclesiástico.

            El cardenal Joseph Ratzinger encabezó una instancia colegiada, ahora, oficialmente denominada dicasterio, asumiendo igualmente la responsabilidad de cuestionar a teólogos y sacerdotes estelarizados por los medios como referentes progresistas e innovadores de la catolicidad. Y, con mucho coraje, el cardenal asumió su tarea ante autores como Hans Küng, o los teólogos de la liberación en América Latina, todos de un extraordinario éxito editorial y de titulares en primera plana que buen entusiasmo suscitaron en nuestra juventud.

            Varias veces, nos preguntamos cómo Karol Wojtyła toleraba a un reaccionario como el prefecto de la Congregación, pero después, poco a poco, comprendimos cuán profundo debía serlo no sólo para actualizar el catecismo de la Iglesia Católica, sino para preservarla de influencias o desviaciones protestantes y marxistas, entre otras expresiones de la época.  La entusiasta discusión y difusión del Documento  de Puebla, por citar un caso,  paulatinamente la entendimos en un contexto cada vez más crítico respecto a tesis ajenas a la fe, o que en nombre de ella procuraba las más indecibles manipulaciones.

            Muy lejos de pretendernos teólogos,  sociólogos, o algo parecido,  descubrimos posturas de mucha sobriedad, profundidad y solidez, en tiempos más recientes, al examinar el pensamiento de Ratzinger en torno a la universidad, por ejemplo, apreciando la tesis doctoral de Fernando Viñado Oteo para la Complutense de Madrid y de libre consulta en las redes, abonando a nuestras posturas parlamentarias en defensa de la institución;  o adentrándonos en un par de textos de divulgación que lo esboza como el pensador de una hondura necesaria en una época en la que estamos hartos de clichés y groseras simplificaciones. Acotemos, reivindicando la elaboración y complejidad a la que tan alérgicos somos, frente a la aparente pureza de la espontaneidad y sencillez, caricaturizados Ratzinger y Jorge Mario Bergoglio en un par de escenas del film  “Los dos papas” de Fernando Meirelles (2019).

            Luce necesario el reconocimiento de la riqueza teológica, específicamente católica, en los días que cursan de una babélica confusión que le da alcance a los propios prelados de la Iglesia y, por supuesto, a  una feligresía expuesta a una cultura ambiental que la tienta a la deserción expresa o tácita. Posiblemente, no advertimos nuestra distracción al respecto, anclados en la catequesis convencional y, además, alejados de todo cuestionamiento existencial, filosófico y teológico, a favor del ritual, la ligereza y el vacío.

            Sentiremos desplegar toda la trascendencia de la obra de Ratzinger, añadido el ejercicio papal que probablemente requirió de un mayor alivio de toda la natural carga de las responsabilidades administrativas y políticas del Vaticano. Por ello, a Benedicto XVI no lo podemos despachar con la facilidad de la que suponen muchos, desconociéndolo.

Fotografía: Pinto Vincenzo, AFP / GETTY, en: https://www.ft.com/content/a218f0ab-bfc2-4b28-ba07-563ef3caf2ec

23/01/2023:

https://guayoyoenletras.net/2023/01/23/benedicto-xvi/

jueves, 14 de abril de 2022

Caza de citas

"La confrontación con la cristología trascendental de Rahner ha mostrado que no basta con una fundamentación e interpretación meramente especulativa de la profesión de fe en el Hijo de Dios. Las reflexiones antropológicas nos remiten a la búsqueda histórica de Jesús. Debemos, por tanto, preguntarnos: ¿quién fue este Jesús?, ¿qué dijo de sí mismo?, ¿en qué sentido se entendió como el Hijo de Dios? Eso obliga hoy a la cristología a la confrontación con la nueva búsqueda del Jesús histórico, iniciada en la teología protestante (Ernst Käsemann, Ernst Fuchs, Hans Conzelmann, Günther Bornkamm, Willi Marxsen, James McConkey Robinson, Gerhard Ebeling, Eberhard Jüngel, etc.) y asumida luego muy rápidamente por la teología católica (Josef Rupert Geiselmann, Anton Vögtle, Franz Mssner, Heinz Schürmann, Josef Blank, Rudolf Pesch, Hans Küng, etc.)[13]. Esta búsqueda inicialmente histórica tiene una importante relevancia teológica"

Walter Kasper

("Jesucristo, la salvación del mundo. Escritos de Cristología", Sal Terrae,  2019:  "Obras completas de Walter Kasper", Vol. 9, 204)

Ilustración: John August Swanson. 

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY