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domingo, 23 de noviembre de 2025

La primera vez en la televisión local

DE LOS SEXAGENARIOS BEATLES INGLESES

Luis Barragán

Acierta Gregorio Montiel Cupello en un ya viejo libro, al expresar que el rock inició su penetración, por lo menos, en Caracas, por los sectores de la clase media  que accedió a la discografía adquirida en el exterior. Sobre todo la clase media-media más o menos estable, con querencias por el jazz, en Bello Monte o El Paraíso, y otros escasos lugares de la geografía urbana.

En casa, apenas recordamos las fiestas de los hermanos mayores en las que dominaba Billo´s, Los Melódicos, quizá La Lupe y otros intérpretes bailables, hasta que comenzaron a ganar espacio principalmente Elvis Presley, Los Supersónicos (venezolanos) y The Beatles, siendo una constante la canción llamada “El pájaro bañista” (no recordamos de cuál banda). Faltaban todavía emisoras, como Radio Capital, a los fines de la masificación del rock and roll exclusivamente en inglés como ocurrió en las postrimerías de los sesenta del veinte.

“Los Beatles ingleses”, como se les conoció, se vieron por vez primera en la televisión venezolana en noviembre de 1965, según la publicidad de entonces: Cadena Venezolana de Televisión (Canal 8), otrora empresa  privada, lo transmitió. La otra alternativa que se nos ocurre consistía en las salas y autocines con las proyecciones noticiosas previas, o la exhibición misma de “A Hard Day's Night”, la primera cinta de la gente de Liverpool, en 1964.

La “beatlemanía” arrancará seguramente más tarde con las emisoras radiales especializadas en el género musical, exaltada a propósito de las protestas juveniles en el mundo desarrollado y toda la contracultura que generó de acuerdo a la feliz denominación. Esa programación radial se incrementó, pero habrá que ver el momento en que comenzó realmente a influir en los sectores populares sin que se extendiera todavía la salsa, como hegemónicamente luego ocurrió.

El canal 8 no lideraba el mundo de la televisión, por cierto, con señales muy limitadas, pero sin dudas trepó cerros y quizá hizo la presentación formal del cuarteto en los espacios y juventudes populares de la ciudad capital. Por supuesto, tampoco les convencería el testimonio de los famosos locutores comerciales que se explicaron la vida misma a través del grupo británico y sus álbumes, como ocasionalmente les escuchamos Alfredo Escalante y Napoleón Bravo.

Reproducción: Aviso publicitario de El Nacional, Caracas, noviembre de 1965.

24/11/2025:

https://opinionynoticias.com/opinioncultura/43744-de-los-sexagenarios-beatles-ingleses

lunes, 17 de junio de 2024

Todos somos inexorablemente contemporáneos

DE LA VULGATA GENERACIONAL

Luis Barragán

El cada vez mayor ensanchamiento de la brecha generacional, constituyó – antaño - el discurso   militante y agitador por excelencia en los países desarrollados.  Estado de bienestar mediante, autorizado por el definitivo triunfo y desenlace de la segunda contienda mundial, convirtió al occidente más próspero en vanguardia de una protesta rápidamente industrializada y que arrojó uno de sus mejores frutos, por ejemplo, con la industria discográfica aportante a la contracultura.

Una poderosa ilusión de inmortalidad,  anegó a las más recientes generaciones de entonces. Teniendo por epicentro al París estremecido por la rebelión de mayo de 1968, tendió a banalizar profundamente los dramas propios y ajenos: sin lugar a dudas, contribuyó a la más amplia legitimación de la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos al mismo tiempo que facilitó en su decisiva opinión pública, el triunfo político de las fuerzas comunistas en Viet-Nam, prometida la multiplicación de una guerra similar en América Latina por el Che, como si la de Cuba castrista hubiese sido una gesta limpia en su pretendida expansión continental.

Esos afanes generacionales, llegaron a nuestras costas y la realidad se impuso frente al etéreo, generoso y voluntarista mensaje de entidades más o menos espontáneas, surgidas al calor de nuestras más específicas y concretas circunstancias.  El llamado Poder Joven y entidades semejantes, apartando la buena intención de sus propulsores, no lograron sobrevivir a los retos y desafíos de un sistema político todavía existencialmente amenazado por la subversión armada reacia a aceptar la derrota política y militar infringida desde años anteriores, catalizado por el despliegue de las juventudes políticamente organizadas de signos contrapuestos, o después devorado lentamente por los antivalores de las irresistibles bonanzas petroleras, entre los años ´60 y´70 del ´XX.

Eso de darle un chance a la paz, justificadísima consigna que tuvo un alcance planetario al proferirla John Lennon, no era suficiente y ameritaba de una vocación, un esfuerzo, un talento y una persistencia extraordinaria para hacerla posible. Los Beatles pasaron, apuntalaron magníficamente a la industria del entretenimiento, pero fue en el terreno netamente político en el que dirimimos nuestra suerte común: unos problemas fueron solventados ante los muchos que se agravaron, y, en fin, la dictadura cubana todavía muestra su gigantesco desacierto y la civilización occidental y sus valores, confronta a temibles enemigos que se aprovechan de la democracia liberal misma.

Por aquellos años, la percepción imperante en Venezuela fue la de una población predominantemente joven que convirtió el relevo en una demanda groseramente común y silvestre. Ahora, los demógrafos dirán, porque – cuestión de pocos años – envejecimos repentinamente, gracias a la diáspora, y tendemos  no sólo a un predominio de la población demasiado adulta, sino a la igualación de las generaciones in situ por todas nuestras precariedades y desdichas convertidas en una cultura de la resignación a la que nos resistimos tercamente.  

Herencia segura de los ´60, la vulgata generacional poco o nada abona a las tesis más firmes como  la de un José Ortega y Gasset, en mucho ya superada, aún en pie las consideraciones que hizo Mario Torrealba Lossi sobre nuestros muchachos de 1928, aplicables a los de 1810 o 1958. Claro está, duradera la consigna, tras una modesta y puntual conferencia que dictamos a los alumnos del amigo profesor de un disminuido curso de postgrado (o del curso de un disminuido postgrado),  nos causó mucha gracia y desinhibida sonrisa que una persona de treinta y tantos años, reclamara - a través de una pregunta - el urgente relevo generacional en todos los ámbitos, comenzando – no faltaba más – por el político.

De atender la fórmula de renovación de los ciclos, cada treinta años, además, visada en la prensa por José Giacopini Zárraga en muchas oportunidades, falta poco para cumplir con el nuestro en un idéntico siglo XXI. Sin embargo, forzados todos a la misma y ya perpetua contemporaneidad, como los cubanos, se anuncian otros ciclos de un signo distinto como la tarea pendiente desde hace añales: la transición política.

Composición gráfica: Tomada de la red. 

18/06/2024.

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/41416-de-la-vulgata-generacional

sábado, 31 de diciembre de 2022

Flash

THE BEATLES BAJO CÁMARA
Renny Range

Robert Freeman: el fotógrafo que inmortalizó a los Beatles.
Cualquiera que conozca sobre la historia de los cuatro genios de Liverpool debe haber tropezado alguna vez con el nombre de Robert Freeman. Fue él quien tomó las fotos y realizó el diseño de las carátulas de los discos With the Beatles, A Hard Day's Night, Beatles for Sale, Help! y Rubber Soul, o sea, desde el segundo disco de los Beatles hasta el sexto, en orden consecutivo, desde el año 1963 hasta 1966. También hizo la fotofija y el diseño de los créditos del filme Help!, tomó las fotos y diseñó las carátulas de los libros de John Lennon "In His Own Write" y "A Spaniard in The Works", fue el fotógrafo de la boda de Ringo y tomó la única foto que existe de los Beatles nadando bajo el agua. El propio Paul McCartney ha reconocido que sus fotos están entre las mejores que jamás se tomaron de los Beatles.
Para la foto de la carátula del disco With the Beatles Robert Freeman y los Beatles acordaron verse en el hotel donde se estaban hospedando, cuenta el fotógrafo que antes de encontrarse con ellos dio una vuelta para buscar el mejor lugar para hacer las fotos. "Había un restaurante que me pareció perfecto; en uno de los laterales había una ventana abierta por donde entraba una luz natural fuerte, y una cortina marrón que pensé usar como fondo. Neil Aspinall, uno de sus asistentes, les pidió que vinieran al mediodía vestidos con suéteres negros de cuello de tortuga. Pude haber tomado la foto en color, pero preferí usar un rollo en blanco y negro, pues creí que iba a salir más natural así. Todo fue muy rápido: una sola foto para escoger una. No usamos maquillaje ni nada especial. Sólo estábamos los Beatles y yo con mi cámara. Utilicé película rápida con mucho grano y dejé que la luz natural que entraba por la ventana hiciera el resto.
Para A Hard Day's Night les hice close-ups a cada uno de ellos de manera individual, con diferentes expresiones en sus rostros, escogí un fondo blanco y coloqué una ligera luz lateral. En el diseño de la carátula edité las fotos en secuencia para animar sus expresiones, como si fuera un filme.
La idea de la foto para la portada del álbum Beatles for Sale nació luego de una breve reunión con los Beatles y Brian Epstein para analizar lo que íbamos a hacer, decidimos utilizar el color en una locación exterior, y escogimos Hyde Park, cerca de la hora de la puesta de sol. Les volví a pedir a los Beatles que se vistieran de negro, incluidas las bufandas, ese día hacía frío. Luego, en el diseño de la carátula decidí emplear la menor cantidad de texto posible para que la foto resaltara más.
La foto para la carátula del Help! la hice en un estudio fotográfico, mientras los Beatles estaban filmando las últimas escenas de la película. Los puse sobre una plataforma construída especialmente para eso, con un fondo blanco. Les pedí que pusieran las manos de manera que deletrearan la palabra help de manera semafórica, pero no se veía bien, así que decidimos improvisar y escogimos la posición de las manos que mejor nos pareció.
Para Rubber Soul quería mostrar otra perspectiva del grupo. Esa la hicimos en el jardín de la casa de John Lennon. Cuando les estaba proyectando las diapositivas sobre una pantalla, esta se dobló un poco y a los Beatles les gustó el efecto distorsionado que produjo. El resto lo hice en la ampliadora. A pesar de que no quedé satisfecho con la calidad de la imágen, desde el punto de vista gráfico, Rubber Soul fue la mejor portada que hice"
30/12/2022:

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY