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sábado, 13 de diciembre de 2025

Constituyente universitaria

¿QUÉ DICE LA FAPUV DE LA UNIVERSIDAD SIMÓN BOLÍVAR?, O, MEJOR, ¿EXISTE LA FAPUV?

Luis Barragán

Consabido, la Universidad Simón Bolívar fue intervenida y, en lugar de convocar las elecciones rectorales en el plazo perentorio de los 180 días que establece la normativa vigente, el equipo rectoral interventor lleva algo más de cuatro años en funciones. Una gestión que ha profundizado la crisis de la casa de estudios, despojando de la Casa del Profesor a quienes precariamente acuden a dictar clases, y  está pendiente de hacerlo con el Instituto de Previsión Social del Profesorado (IPP), entre otros atropellos oportunamente denunciados por las víctimas.

Consecutivos los señalamientos, peticiones y diligencias para que el equipo en cuestión rectifique, indignando a toda la comunidad universitaria y a sus gremios, esta semana ocurrió un hecho que sintetiza el drama: el vicerrector académico respondió con un portazo en la cara del presidente de la Asociación de Profesores (https://x.com/APUSB/status/1998752540993740847), por cierto, quien ha sido real y efectivamente elegido por el gremio, cuyas gestiones han sido evidentemente pacíficas y apegadas a las leyes y reglamentos que rigen la vida universitaria y, particularmente, la de la Universidad Simón Bolívar. Acotemos, incluida las apelaciones ejercidas por los profesores que, acertadas, han desconocido descarada e impunemente las autoridades universitarias que ni siquiera guardan las apariencias.

Con suficiente antelación al día cinco de los corrientes, sin la Casa del Profesor que fue el tradicional y propicio espacio para su tradicional acto decembrino, la APUSB solicitó el complejo de auditorios que ese día, casualmente, se ocupó con una sesión de algo que denominan la constituyente universitaria con participación de otras entidades de educación superior. Revelador, careciendo el estudiantado de la casa de medios semejantes de transportación, el lugar se llenó de los grandes y vistosos autobuses que llevó y devolvió a militancia oficialista que no ocultó tampoco las siglas del principal partido de gobierno en su vestimenta.

Luego, es fácil de colegir que la conducta asumida y desplegada por las autoridades con sede en Sartenejas, es consecuente con ese proceso constituyente que nos coloca en el curso de una feudalización de la educación superior en Venezuela. Proceso que también implica a aquellos actores que se presumen ajenos, como la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (FAPUV), apenas balbuceada una pequeña declaración mucho tiempo atrás: la directiva no sólo guarda un denso silencio frente a todo lo acaecido y lo que acaece en las sedes de Sartenejas y del litoral central, añadido el portazo propinado al profesor Omar Pérez Avendaño, presidente de la APUSB, sino que ostenta más de veinte largos años sin que sepa de la debida, reglamentaria y confiable renovación de su representación y liderazgo, por lo que es válido peguntarse: ¿existe la FAPUV y su vocería tan legítima como legitimada nacionalmente?

La inacción de la FAPUV que cuenta con suficientes recursos propios para hacerse sentir y movilizarse, deja mal parada a la sociedad civil organizada de la cual es expresión.  No tiene en su haber el más modesto testimonio de una necesaria y personal solidaridad con el gremio de la Bolívar, aunque su agenda principal debe ocupase de las urgencias de sus asociaciones afiliadas, al menos.

Los gremios de la Simón Bolívar, siguen firmes aunque sorprendidos de las tantas y consecutivas torpezas del equipo rectoral con sede en Sartenejas que también – suponemos - llamará la atención de las instancias superiores del Estado en la materia.  Por lo visto, la FAPUV es parte de la constituyente en cuestión.

Fotografías: LB (Sartenejas, 05/12/25). 

14/12/2025:

https://lapatilla.com/2025/12/14/luis-barragan-que-dice-la-fapuv-de-la-universidad-simon-bolivar-o-mejor-existe-la-fapuv/

Tomado de: https://vm.tiktok.com/ZMDdGqRed

domingo, 28 de septiembre de 2025

Profesar a Venezuela

EL RETROCESO DE LA SOCIEDAD CIVIL ORGANIZADA: FAPUV

Luis Barragán

Desde hace muchísimos años atrás, las grandes centrales obreras, las universidades y los colegios profesionales, no han podido renovar sus autoridades gracias a sendas decisiones de la más alta instancia judicial; y, otro dato, el comunalismo ha impedido la actualización de las asociaciones vecinales que, en una buena proporción, ya había perdido el hábito de celebrar sus elecciones regularmente. No obstante, arrojando importantes lecciones de habilidad, de civismo y de coraje, la Universidad Central de Venezuela realizó sus comicios rectorales y profesorales, al igual que lo hizo la asociación profesoral de la Universidad Simón Bolívar que ha planteado desde hace cuatro años el reemplazo de las autoridades hoy interventoras, por otras producto del sufragio.

Dentro y fuera del ámbito parlamentario, por más de una década, nos ha sensibilizado, preocupado y ocupado el problema de la educación superior en Venezuela, siendo infinidades las veces que planteamos la materia desde una perspectiva del necesario oleaje democratizador, a través del ejercicio del sufragio en todas las casas de estudios orientado a la legitimación del liderazgo social. Nos consta que el presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar (APUSB), William Anseume, reelecto en una ocasión, tuvo por empeño la directa, secreta y universal consulta de los agremiados para la innovación de todo el cuadro directivo, incluyéndose por voluntad propia, a pesar de la postura anti-electoral de las autoridades rectorales y de las consabidas condiciones imperantes en el país. 

Lo acontecido en las referidas universidades, no ha ocurrido en el resto de todo el país, quedando pendiente en la agenda, aunque lo peor es que tampoco en la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (FAPUV), desde hace más de veinte años. Situación asombrosa y bochornosa de una entidad de la sociedad civil que debe ser ejemplo real, constante y sonante de las demandas de transparencia y democracia en nuestro país, está en el más elemental deber de convocar y realizar sus elecciones a la mayor brevedad posible; sobre todo, contando con dos décadas a cuestas bajo la misma directiva, cuya presidente tiene varios años en exilio voluntario y el gremio nacionalmente ha estado representado por personas jamás electas por sus colegas, añadido el diálogo inconsulto que sostuvieron en Miraflores.

Lo más grave es que ese elenco de personas que se resisten a una consulta electoral, tratando de impedirlas o postergarlas indefinidamente, tienen la osadía de proponer nada más y nada menos que una transición para FAPUV, exactamente con ellos: vale, decir, no realizar los comicios a los que están estatutariamente obligados, autonombrándose para diferirlos por otros años más. Esto, evidentemente, no es ni puede catalogarse de democracia, sino representa un increíble e irresponsable retroceso de la mismísima sociedad civil organizada, contraproducente y definitivamente suicida.

El testimonio de la Central de Venezuela, como la Bolívar de Sartenejas y el Litoral, habla suficientemente de la posibilidad de poner al día a la FAPUV, relanzándola definitivamente. Y, esto, equivale al indispensable relanzamiento de la sociedad civil organizada en Venezuela.

 PD: Al suscribir estas notas para su remisión a La Patilla, nos sorprende un comentario publicado en las redes que corrobora el retroceso democrático de FAPUV. En efecto, William Anseume, calificado vocero del gremio profesoral venezolano, publicó responsable y frontalmente  un texto en El Nacional que sintetiza sus posturas en relación a FAPUV (https://www.elnacional.com/2025/09/la-escindida-federacion-de-profesores-universitarios/), y, en lugar de contra-argumentarlo, suscitando la sana discusión que espera el país, una voz anónima de la directiva que ha impedido la consulta democrática por añales, la misma que ha hecho diligencias cordiales con el poder establecido, refiere cobardemente a un “fake” de la escisión (https://x.com/FAPUV/status/1972064787409633338?t=q7AGYUAyEyUPVP1uhNBseQ&s=08), corroborando así el retroceso institucional del que dejan expreso testimonio. 

Cosas que se ven, Sancho: digamos que hace falta talento para la ironía. Y, cuando no se tiene, la morisqueta se impone.

Fotografía: LB, paisaje de la USB (Sartenejas, 23/05/23). Captura de pantalla: Tuit en cuestión. 

28/09/2025:

https://lapatilla.com/2025/09/28/el-retroceso-de-la-sociedad-civil-organizada-fapuv-por-luis-barragan/

miércoles, 15 de enero de 2025

Neogremialismo

UNIVERSIDAD VENEZOLANA Y FAPUV: EL CASO DE LA SIMÓN BOLÍVAR

Luis Barragán

Camino a concluir el año, la Universidad Simón Bolívar ilustra muy bien el proyecto y destino del aula comunal en Venezuela y las modalidades empleadas para alcanzarlo. Las autoridades interventoras ya de larga duración, no convocaron las elecciones que ordena la legislación vigente y, apostando por su prolongación, inventan ahora un cambio reglamentario evidentemente interesado, negando la palabra al gremio profesoral en un consejo directivo que inconsultamente lo aprobó, sin la menor discusión de la propuesta, estableciendo un nuevo precedente; por cierto, en contraste con el rechazo de los profesores, la representación estudiantil lo votó sin explicación alguna, en provecho del receso navideño.

La casa de estudios que tiene un importante déficit de profesores de matemáticas, advertidas las consecuencias hace más de un año, no permite la discusión de una idea y una propuesta que lesionan la autonomía universitaria de arrancada, por cierto, cónsona con el contrato colectivo que el gobierno acordó consigo mismo, a través de sus propias y exclusivas organizaciones sindicales. Dato éste, frecuente y deliberadamente olvidado por los atemorizados actores de una comunidad universitaria que, nos parece, ha perdido la credibilidad y prestancia de décadas atrás, aunque no faltan los ilusos que diligencian una cercanía con los sectores oficialistas que tienen muy claro algo: ellos son los originales que bregaron y obtuvieron el poder y ¿para qué las copias tardías que tienen más vocación de cortesanos que académicos?

La Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar (APUSB), es la única expresión y entidad gremial que se ha opuesto frontal y expresamente a la pretensión nada participativa ni protagónica de las autoridades interventoras, sin que sintamos que la representación del estudiantado y de otros gremios digan algo. Demuestran los conductores de la referida asociación que tiene por empeño renovar prontamente su directiva,  el coraje, la convicción y la gallardía que lucen indispensables, pues, sólo a los que se les ha visto la cara, han fijado posturas, denunciado la situación y apuntado a soluciones, tendrán la suficiente autoridad moral para la sucesión. No obstante, es de observar que así como - hasta ahora – los profesores de la Universidad Simón Bolívar la han defendido de acuerdo a lo pautado en la Constitución de la República, también lo han hecho con el resto de las casas de estudios, con la ausencia de los legítimos directivos de la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (FAPUV), por cierto, con la salvedad de la visita prodigada a un diálogo en el Palacio de Miraflores quela ha empañado.

Ningún vocero calificado de FAPUV se ha pronunciado en torno a la realidad de la Simón Bolívar, por extraordinario que fuese y lo es, el desempeño de sus profesores, y tampoco lo ha hecho respecto a otras casas de estudios. Es la verdad del tamaño de una catedral, olvidando la necesidad de una sociedad civil que ha de organizarse cada vez más, en lugar de las calculadas y recurrentes omisiones pretextadas por aquello de no meterse en política, comodidad que nunca impedirá el avance de la comunalidad en el aula superior, reñida con la Constitución de la República.

Gráfica: La sede de Sartenejas en otros tiempos, aulas. Tomado de :https://www.flickr.com/photos/junctions/3328064612/

22/12/2024: 

https://www.lapatilla.com/2024/12/22/universidad-venezolana-y-fapuv-el-caso-de-la-simon-bolivar-por-luis-barragan/

sábado, 30 de agosto de 2025

Luto en el aula superior

ADIÓS AL AMIGO VÍCTOR MÁRQUEZ

William Anseume

Despedidas dolorosas hay en varias facetas de la vida. Víctor enfermó, pero uno nunca cree en el desenlace final, percibe todo como un proceso natural y reversible. Conocí al luchador social en esos eventos normales del gremio. Discusiones, resoluciones, acuerdos y desacuerdos. Pero con los años fue solidificándose una relación signada por la política y los derechos laborales, en las calles, las oficinas o las redes.

Nos respetábamos ambos mucho en nuestras labores. Más yo a él, quien tenía una vida ampliamente recorrida cuando llegué a las intervenciones públicas o privadas sobre la vida gremial. Me cuidaba, además. Ante cada artículo altisonante o declaración, un llamado de atención seguro: "Mejor libre que preso; ayudas más". Intraficable ante sus convicciones fundamentales. Pregunten en la Fapuv, por ejemplo, y el tema electoral, entre muchos otros, que ya va para largos veinte años. Uno de los asuntos en los que siempre coincidimos. En uno de sus últimos mensajes, los que no se borraron, dice, luego de unas críticas generales impublicables: "De los pocos que veo luchando y corriendo riesgos es a ti". Exceso seguramente, por aprecio.

No fue solo profesor, dirigente de asociación o de asociaciones en el comité respectivo de Fapuv, fue guía gremial nacional, permanente. Arriesgó vida y familia en tiempos muy turbulentos. Su gremio supo pulirlo como quien más. Pero no podemos soslayar  sus participaciones políticas inolvidables: la agrupación gremial sindical donde me invitó a participar habló permanentemente de su amplitud. Para nada sorprendió su concurrencia a la Comisión Nacional de Primarias, después de su excelente trabajo en el Frente Amplio. Fue testigo de mis molestias políticas y gremiales y yo de las suyas. En oportunidades múltiples  compartíamos ideas y estrategias. Algunas de las mías le provocaban cierto espanto.

Afortunadamente, coincidimos también respecto al rectorado de la Universidad Central de Venezuela, él con su autoridad de profesor y yo con mi carácter de egresado. Me sorprendía su edad, para alguien jovial y fuerte, al menos hasta la última vez que lo vi.

El mejor homenaje que puede hacerle la universidad y la política venezolana, cuando ya no podremos contar desafortunadamente más con él, es recuperar la libertad, la democracia, traer a la vida normal a los presos políticos, al país, a nuestras instituciones universitarias.

Para que su lucha nuestra, que seguirá permanente en nosotros como una seguidilla de pensamiento y acción, haya tenido algún sentido real, para que no quede en el viento y la tierrita que tapa.

Siento mucho la partida definitiva de Víctor.  En ese sentido, comparto las opiniones expresadas por otro amigo de la UCV, también luchador de voz y hechos: https://talcualdigital.com/adios-victor-gracias-por-todo-por-tulio-ramirez/. Hasta el triunfo definitivo. Sino, no habrá valido la pena. Triunfaremos y su nombre será guardado con el cariño que merece quien hizo todo lo que estuvo a su alcance para lograrlo.

30/08/2025

https://www.elnacional.com/2025/08/adios-al-amigo-victor-marquez/

Fotografía: LB (UCV, 2023). 

sábado, 7 de diciembre de 2024

Sociedad civil

RECIENTE TESTIMONIO Y LECCIÓN DEL AULA SUPERIOR

Luis Barragán

Dos circunstancias recientes, apuntan a una importante resistencia de la sociedad civil organizada frente a los antivalores y hechos del poder establecido. Es en el ámbito universitario, duramente golpeado, donde sabemos de notables testimonios y lecciones de coraje y sensatez, como se dan en otros que no cuentan siquiera con la suerte de una reseña digital.

Las elecciones estudiantiles de la Universidad Central de Venezuela (UCV) que, por cierto, asustaron a más de un muchacho aspirante a una “carrera política”, abandonándolas o evadiéndolas para comprobar una olímpica falta de vocación, tuvieron como protagonistas a otros que no sólo participaron y derrotaron al gobierno nacional, sino a sectores que dicen orbitar en la propia oposición. Y, para un mayor contraste, declarando ante las cámaras, reivindicaron la existencia y naturaleza del movimiento estudiantil que, dicho hasta la saciedad, tiene tradición y abolengo histórico entre los venezolanos.

Asediada hasta el cansancio e injustamente despojada, prácticamente la única entidad gremial del profesorado que exaltó el Día del Profesor Universitario, fue la de la Universidad Simón Bolívar. Esto es, yendo más allá de la fraseología electrónica de ocasión, por exaltación entendemos protesta, denuncia y propuesta activa de la APUSB, como no lo hizo la federación nacional de asociaciones del ramo (FAPUV), desaparecida de la noticia, cuando personas que dijeron representarla inconsultamente acudieron a Miraflores para un diálogo que no tardó en prescribir por su mudez.

Referido en una anterior ocasión, esa suerte de neogremialismo que busca entenderse a todo trance con el régimen, beneficiando eventualmente a sus ya escasos dirigentes, obviando los términos de la increíblemente vigente contratación colectiva universitaria, es rechazado por ambas partes del pupitre. Vale decir, enseñante y enseñado, rechazan el propósito de una alianza con el oficialismo dizque para transformar la universidad, aun cuando confesa y expresamente el poder establecido pretende un modelo comunal de la universidad que dejará de ser tal.

El pretexto de ese neogremialismo de nuevo derrotado, es que la universidad no se contamine con la “política” que, por una parte, esconde una subrepticia o abierta simpatía y conveniente aproximación con un oficialismo ya de elencos completos, que no admiten copia alguna teniendo tantos originales, a recién llegados que dirán reemplazar a los fundadores; y, por la otra, confunde interesada y deliberadamente la política con partidismo, porque la prefieren como lobistas, diligenciantes y adulantes, antes que arriegarse a la más mínima incomodidad.  Empero, los más jóvenes de la Central y los más adultos de la Bolívar, no callaron y nos dieron una mayor esperanza y empuje al resto de los venezolanos que confiamos en el vigor y la fortaleza de la sociedad civil.

Fotografía: https://www.instagram.com/p/DCcZnrqO_U_/

08/11/204:

sábado, 8 de marzo de 2025

Aula abierta

EL TRIUNFO DE LA UNIVERSIDAD SIMÓN BOLÍVAR

Luis Barragán

Los muy recientes comicios de la Asociación de Profesores (APUSB), constituyen un aporte extraordinariamente importante para la casa de estudios de Sartenejas y de su sede en el litoral central. Y, fundamentalmente, contribuye al esfuerzo de supervivencia de la universidad venezolana, consabidas las difíciles circunstancias.

Hubo un denodado empeño por renovar la directiva gremial del presidente saliente, William Anseume, cuya lucha alcanzó una justa y provechosa proyección nacional, en correspondencia con la profunda gravedad del problema universitario del país. Parece mentira que, ahora,  libremente sufragar sea una de las cosas más difíciles y, a pesar de las inmensas dificultades que incluye el despojo de la Casa del Profesor por las autoridades interventoras, los asociados decidieron mayoritaria e inequívocamente por la fórmula encabezada por el ahora presidente entrante, Omar Pérez Avendaño.

El triunfo de la Bolívar es el de la sociedad civil organizada que brega por sus derechos, perseverante frente a las miles de trabas que se interponen. Y, agregamos, el reencuentro con una identidad que se ha pretendido confiscar respeto al aula superior que seguirá como escenario seguro de los mejores sueños por una definitiva transformación social.

Inevitable acotarlo, en las restantes instituciones de educación superior, aparentemente públicas y autónomas, muy pocas veces y, seguramente, en forma alguna, el gremio profesoral y los otros que conforman la comunidad universitaria, se atreven a convocar y a celebrar sus elecciones. Y, podría aseverarse, que la entidad nacional que vincula a todas las asociaciones afines (FAPUV), tiene una inmensa deuda institucional acumulada por más de una década: añales con la misma directiva, con muy pocos integrantes activos que cuentan con el  régimen como el mejor pretexto para sus más notables omisiones.

Ganó la universidad, porque resulta necesaria la constante actualización de su comunidad, y, en lugar de rogar o gestionar la ya imposible auto-corrección del poder establecido, agitando el fantasma de la antipolítica, la universidad misma se defiende realizando sus más elevados valores, precisamente, con coraje. El profesor Anseume ha cubierto la etapa más dura y arriesgada en toda la trayectoria histórica de la APUSB que tiene en su haber casi medio siglo de existencia, asumiendo la más adecuada perspectiva para defender los derechos de todos y cada uno de los agremiados; y, ahora, el profesor Pérez Avendaño demostrará sus mejores capacidades para perfeccionar un compromiso y una tarea de innegable trascendencia.

Fotografía: Tomada de la cuenta X de APUB.

09/03/2025:

https://www.lapatilla.com/2025/03/09/luis-barragan-el-triunfo-de-la-universidad-simon-bolivar/

domingo, 31 de agosto de 2025

Líderazgo

PROFESOR VÍCTOR MÁRQUEZ

Luis Barragán

Naturalmente, lo conocimos en el común esfuerzo de defender la autonomía y la propia noción de universidad en la Venezuela de todos estos años, desde aceras diferentes. Empero, no sostuvimos una amistad personal, algo que le agrega un poco más de valor agregado a esta nota.

El profesor Víctor Márquez, fue un luchador insigne dentro y fuera de la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (APUCV), cuya presidencia cedió realizados los correspondientes comicios. Por cierto, son pocos los gremios profesorales que se han actualizado en nuestro país, y, uno de ellos, desafiando a las propias autoridades interventoras que no lo deseaban, fue la Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar (APUSB).

El supuesto ladrón de siete suelas, como Márquez, según la campaña hecha por sus más enconados adversarios, tuvo que recurrir a la caridad pública para sufragar los gastos del tratamiento del cáncer y, cuando ya parecía recuperado, días atrás recibimos la noticia de su desaparición física para conmover a todo el mundo universitario. Para nadie es un secreto el nivel de los ingresos reales del profesorado, dramáticamente contrastante con el nivel ostentado tiempo atrás.

Señalado el anterior referente, parece necesario subrayar que bregó con tenacidad, abierta y frontalmente por el profesorado, por toda la comunidad universitaria, por la institucionalidad de la educación superior en Venezuela, su autonomía y libertad de cátedra.  Tenía una extraordinaria capacidad de convocatoria y a las diligencias habituales que lo caracterizaban, se sumaron las concurridas ruedas de prensa, y, por ello, tanto le disgustó que hubiese una minoría sin representación del gremio que fue capaz de acudir inconsultamente a Miraflores para una gestión de antemano fracasada. Así las cosas, tenía pendiente la celebración de las elecciones nacionales de la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (FAPUV), con más de veinte años sin hacerlas ni intentarlas.

Una tercera referencia, el profesor Márquez se comprometió valiente y decididamente y a fondo con la causa democrática, activando enérgicamente, incluida la aceptación y efectiva participación en la consabida, meritoria y arriegada Comisión Nacional de Primarias. Este aspecto, el del compromiso cívico que inevitablemente se hace político, manteniendo la independencia de las organizaciones de la sociedad civil, constituye una magnífica lección y legado.

31/08/2025:

https://lapatilla.com/2025/08/31/luis-barragan-profesor-victor-marquez/

Fotografías: LB (UCV, 2023).

martes, 30 de septiembre de 2025

Imaginación cívica

DE LA REINDUSTRIALIZACIÓN POLÍTICA VENEZOLANA

Luis Barragán

El discurso, la acción y la emoción de una convincente naturaleza política, inmediatamente nos impone de una complejidad y trascendencia que se resiste a la burda simplificación y transitoriedad aspirada por todo régimen (algo más que) autoritario. La metáfora industrial podría reencaminarnos a la noción quizá técnica de un proceso productivo que organiza, distribuye y mejora las instituciones, y también a una ampliación que convierta los principios, valores y bienes políticos en un creciente y vital compromiso ciudadano, traducido en procesos democráticos de elaboración y desarrollo institucional, legitimación y estabilidad cívica, representatividad y participación, preparación y destreza de un liderazgo generador de confianza, profesionalización y rigor del servicio público, etc.

Huelga comentar las circunstancias, razones y condiciones que nos trajeron a un siglo XXI que se antojó muy antes promisor, bastando solamente con reiterar la necesidad de una urgente reindustrialización cívica, política, ciudadana, o, mejor social y partidista que concrete y especifique, le dé sentido y programación, espacio y discusión, a nuestras metas, propósitos y aspiraciones. Por supuestísimo que debemos partir del reconocimiento de un destino inevitablemente compartido, porque la salvación no es individual o infaliblemente individual, quedándose o marchándose del país, ni la narrativa salvacionista, mesiánica o prosopopéyica el mejor expediente para sobrevivir en un planeta de realidades y peligros atenazantes e inminentes.

Fuera de esta rápida digresión en torno a una geopolítica de los riesgos que se agigantan, consabidos todos los que se concentran domésticamente como un desafío de la barbarie, la más elemental idea de contar nuevamente con partidos vigorosos, reglados, limpios, transparentes y de múltiples matices internos, con vocerías calificadas, como alguna vez los ostentamos, nos conduce a otra equivalente para la sociedad civil organizada. Demasiadas veces se ha dicho que ojalá los políticos fueran paralíticos, según el estribillo de una antigua y célebre canción, pero – acabados y estigmatizados aquellos más viejos – pasan o dicen pasar ilesos los muy temidos que hoy conforman el poder establecido, y, lo peor, antes como ahora, ni siquiera se sienten los pasos de una dirigencia social con vicios antidemocráticos arraigados, salvo honrosos casos.

Hay una cultura autoritaria de hondo calado que no debemos negar, como un terco legado positivista, curiosamente fortalecido en la presente centuria en nombre del socialismo. Y, a esta paradoja, se suma otra: por ejemplo, con independencia de las posturas asumidas por la entidad, la directiva de Fedecámaras la renuevan cada dos años con la opinión manifiesta de sus miembros, mientras que la Federación de Asociaciones de Profesores de Venezuela (FAPUV), tiene ya veinte años a cuestas sin celebrar elecciones tal como lo han hechos varias asociaciones afiliadas; valga añadir una ironía adicional, pues, argumentada la inexistencia de condiciones para realizar nacionalmente sus comicios y encontrar el rumbo de  su propia transición democrática, por dos décadas no han sufragado los agremiados de modo que, presumimos,  viven a plenitud la democracia y consideran un defecto que la oposición haya implementado sendas primarias para seleccionar a sus abanderados presidenciales.

En términos de J. G. A. Pocock, esta situación refleja la erosión de la virtud cívica y la debilidad del republicanismo entendido como la vigilancia activa sobre las instituciones: la reindustrialización política exigiría, pues, recuperar la responsabilidad compartida del liderazgo, la representación y la participación. El caso venezolano revela una cultura autoritaria persistente, heredada y reactivada bajo la discursividad socialista, bloqueando la renovación institucional y la imaginación cívica que le es tan indispensable.

Imágenes: Intervención de las obras de Juan Lovera sobre el 19 de abril de 1810 y 5 de julio de 1911 (LB/IA).

30/09/2025:

https://www.elnacional.com/2025/09/de-la-reindustrializacion-politica-venezolana/

domingo, 31 de diciembre de 2023

Casa adentro

DEFENDAMOS A  SARTENEJAS

Guido Sosola

Todavía peor ha sido 2023 para la Universidad Simón Bolívar, antes, un referente para todo el país. Contemporáneos y amigos de muchos años, Herbert Koeneke, tuvo que mudarse a otro país donde residen sus familiares directos, y, recientemente, Friedrich Welsch ha fallecido: ambos sintetizan una era de prolongado prestigio y orgullo para una casa de estudios con decidida  vocación científica y tecnológica, pero de una generosa y amplia recepción para las disciplinas humanísticas.

Y debo decirlo por todo el cañón: el único gremio que ha defendido y defiende a la universidad es el de los profesores, sostenida, valiente y convincentemente. Más amigo del presidente Caldera que tecnócrata, Ernesto Mayz Vallenilla ponía otra cara cuando le hablaban de la Asociación de Profesores que prefería no existiera, pero ni modo, tuvo que calársela.

Es lógico, plausiblemente lógico que el profesorado denuncie la realidad de una universidad en ruinas, en evidente ruina. Lo que nos parece absurdo que una voz entre las autoridades universitarias únicamente designadas por el dedo interventor del gobierno nacional, amenace al profesor William Anseume, presidente de la APUSB, por cumplir con su deber de denunciar y de proponer soluciones al drama de Sartenejas.

Ha sido tan grosera la reacción de los interventores de la Simón, que por fin provocó la reacción de FAPUV que nacionalmente expresa a todo el gremio docente universitario. Un comunicado franco y decidido en respaldo de Anseume, ilustre muy bien la indignación del país que está perdiendo la noción misma de universidad.

Se dirá que es ocioso escribir al respecto, en pleno 31 de diciembre, pero lo creo necesario.  ¡Qué mal año para Sartenejas, caramba!

Fotografía: Sede de la APUSB, tomada de su cuenta de Twitter y, además, deseada por las autoridades universitarias como oficina de los remodeladores del régimen. 

30/12/2023:

https://www.lapatilla.com/2023/12/30/guido-sosola-defendamos-a-sartenejas/

lunes, 7 de noviembre de 2022

De la responsabilidad histórica

ESPECIALESENTREVISTAS CTPNACIONAL

LA UNIVERSIDAD VENEZOLANA ESTÁ LLAMADA A JUGAR EL ROL QUE CUMPLIÓ "SOLIDARIDAD" EN POLONIA

Vanessa Davies

(Texto, fotos y video)

Lo que hay hoy en Venezuela es «una clase media artificial y efímera, porque no tiene formación y no la necesita. Lo que necesita es una concesión en el arco minero del Orinoco, que le den un pedacito de las zona seconómicas especiales», describe el diputado y dirigente de Encuentro Ciudadano.

Queda claro que Luis Barragán, diputado de la Asamblea Nacional (AN) entre 2011 y 2021, y parlamentario del Poder Legislativo que ha extendido su mandato con Juan Guaidó a la cabeza, es un hombre de los que va duro contra el gobierno, régimen o sistema político imperante. Se ha vinculado, además, con la denuncia de la crisis de las universidades, que ubica como parte de una estrategia para callar la rebeldía de las clases medias.

Barragán, que militó con Vente Venezuela (la organización de María Corina Machado) y ahora está con Encuentro Ciudadano (el movimiento de Delsa Solórzano), piensa que todavía no ha surgido un líder con la fuerza para plantarle cara al gobierno. Su mirada se va lejos y atrás, a la Polonia en la que el comunismo real se resquebrajó. Y regresa para fijarse en las universidades. «Se pueden quejar los rectores, se pueden quejar los presidentes de los gremios, pero esto fue lo que les tocó, y tienen que asumir el rol. Todavía están a tiempo las universidades de asumir ese rol», explica en conversación con contrapunto.com.

«Eso implica que las federaciones de centros universitarios asuman su rol, que los presidentes de los gremios asuman su rol, que los obreros y empleados asuman su rol», insiste. «Solidaridad, el sindicato de Lech Walesa, no salió de la noche a la mañana. Hubo allí voluntad, decisión y asumir las responsabilidades, porque eso es lo que les había tocado hacer», asegura.

-¿No lo han hecho hasta ahora?

-No lo han hecho. Después de 2017 se vino abajo el edificio. Lo digo a título personal: siento que no asumieron la responsabilidad.

-¿No la están asumiendo con las protestas?

-No la están asumiendo. Han debido hacerlo a tiempo. Cuando te paso desde 2018 todo lo que se les dijo… Nosotros presentamos un proyecto de ley orgánica de educación superior que no lo elaboramos nosotros. Lo elaboró Aula Abierta, una meritorísima ONG que se ha dedicado al problema de la universidad, sin entrar en el tema político-partidista. Nosotros lo asumimos, y varios diputados lo presentamos a la Asamblea Nacional. Nosotros propusimos una ley de defensa de la autonomía universitaria. Nosotros propusimos hacer elecciones simultáneas y masivas en 2020. Con anticipación. Ellos tienen que asumir su responsabilidad, así como nosotros la hemos asumido. ¿Que es difícil?  Pero en el democrático y legítimo Parlamento nos dirigimos a la Unesco. ¿Si el presidente de una asociación de profesores, como la USB, asumió su responsabilidad, qué pasa con Fapuv? ¿Qué pasa con Averu? La denostada clase política venezolana presentó un rumbo, orientó.

-Cuando usted dice que la universidad venezolana está llamada a jugar el rol de Solidaridad en Polonia, ¿es para avanzar a la democratización del país?

-Obviamente. Y hacia el quiebre del sistema. También hemos insistido en eso: no vamos a resolver el problema de la universidad en este contexto. Jamás se va a poder aspirar al reconocimiento de la universidad pública y autónomo bajo este régimen. Para salvar a la universidad hay que salvar al país, pero para salvar al país hay que salvar a la universidad. Nosotros mañana superamos este problema, ¿Y cómo arrancamos a lo que fue la universidad pública y privada en Venezuela si no existe un compromiso de la propia universidad? Yo me instalé alrededor de dos meses en la UCV. La subcomisión de educación de la AN hizo todo lo posible, y con una modestia inmensa.

Clases medias que sobreviven

En sus conversaciones con el profesor William Anseume, presidente de la Apusb, llegaron a la conclusión de que a las universidades les pasarían factura por las protestas masivas de 2017. «El modelo de universidad que ellos diseñaron para el país es un modelo en el cual la universidad está orientada a ideologizar, como ocurre en cualquier país totalitario; como ocurrió en la Unión Soviética, en Europa oriental, en la Alemania de Hitler», plantea.

Por dos vías la clase media venezolana ha sido derrotada, analiza Barragán. En este sistema «a la clase media la lumpenproletarizan», la condenan a la supervivencia, por lo que el hijo o el nieto ya no podrán ser los mejores médicos con los mejores profesores sino los egresados de escuelas paralelas. También, hacen que se vaya a otros países.

Esta capa media es sustituida por otra, que «no tiene en la universidad el mejor camino de ascenso» sino que está implicada «con el Estado criminal, las mafias y con el negocio. Esa es la clase media de los bodegones, la que está ‘enchufada’ y en los bodegones». Esa es «la clase media que puede pagar la Universidad Metropolitana, la Universidad Católica Andrés Bello» y otras casas de estudio.

Es, tal como lo desmenuza, «una clase media artificial y efímera, porque no tiene formación y no la necesita. Lo que necesita es una concesión en el arco minero del Orinoco, que le den un pedacito de las zonas económicas especiales».

-¿Una clase media que sustituye a otra?

-Una clase media que, artificialmente, sustituye a la antigua clase media que fue soporte de la democracia. Es una clase media que antes estaba formada por el obrero calificado. Con este régimen, cuando se van las empresas del país, ese obrero calificado no encuentra trabajo. Se lumpenproletariza, también. No tiene valores que realizar. Viene la incongruencia de estatus sobre la que tanto hemos insistido: una clase media que no tiene los valores para soportarlo.

-¿Para qué es la nueva clase media?

-Para soportar este modelo. Y con la universidad es igual. Se pueden quejar los rectores, se pueden quejar los presidentes de los gremios, pero esto es lo que les tocó. A esta clase media el conocimiento estratégico no le importa. Le importan un bledo las universidades. No necesitan ser ingenieros atómicos para poder tener un estatus social.

¿Qué va a ocurrir con las universidades venezolanas? «Por una parte, están en el contexto del Estado comunal. Por otra parte, hay una ley de universidades que no se han atrevido a discutir porque la legítima Asamblea Nacional se hizo escenario de la discusión del problema universitario. Con todas las fallas que puede tener la Asamblea presidida por Guaidó, desde 2018 ha sido escenario de alrededor de 15 debates», enfatiza.

En la AN de 2021 el compromiso es con la universidad comunal, afirma Barragán. Además en el gobierno «ya aprobaron el contrato colectivo» con los gremios oficialistas. «Una parte del proyecto es para ideoligizar. Dos, para militarizar, porque se incluye la creación de brigadas universitarias; la universidad, así, es una reserva para defender el proceso revolucionario», agrega. «Lo otro es pedevalizarla, convertirla en un nuevo Pdval», convertirla en una cadena comercial. La idea es mantener una universidad que pierda, incluso, la noción de universidad. Que forme más técnicos y menos intelectuales.

-¿Cómo se detiene este plan?

-La universidad debe responder en esa misma medida como un movimiento social y como una fuerza social. Y la única manera de verla es la universidad que se defiende y que se sabe defender a sí misma como una fuerza social. La universidad que sabe que, en términos de estructura y organizacionales, es superior a los partidos políticos y los gremios profesionales. La universidad venezolana organizada en decanatos y en escuelas tiene un alcance territorial mayor que el de los partidos políticos. La universidad venezolana, que ha sido capaz de gremializar a profesores, estudiantes, empleados y obreros, tiene una capacidad superior a la de los propios partidos políticos. El drama está en que los partidos políticos fueron los primeros golpeados. Esta universidad, organizada y en pie de lucha, está llanada a jugar el rol que jugó Solidaridad en Polonia. Ha habido una queja permanente y reiterada contra los partidos políticos, pero cuando eso ocurre, como ocurrió en Polonia, la sociedad civil fue la que asumió el rol de los partidos políticos, y lo hizo a través de un sindicato de trabajadores llamado Solidaridad.

07/11/2022:

https://contrapunto.com/especiales/entrevistas-ctp/luis-barragan-la-universidad-venezolana-esta-llamada-a-jugar-el-rol-que-cumplio-solidaridad-en-polonia/

miércoles, 8 de marzo de 2023

Huelgan los comentarios

DIRIGENTES ESQUIROLES

Humberto González Briceño 

Hace unos días conversábamos con la periodista Patricia Poleo sobre la explosiva situación económica y social que vive Venezuela, la cual ha provocado numerosas protestas y manifestaciones contra el régimen chavista, principalmente lideradas por el sector magisterial. Y es que para quienes aún no lo saben, o no les importa, un profesor universitario en Venezuela gana menos de 25 dólares al mes, mientras que uno de educación media tiene que conformarse con la modesta suma de 5 dólares. Estos valores propios de la revolución bolivariana se reproducen, manteniendo las proporciones, en otros sectores de la devastada economía.

Como respuesta a la evidente pulverización del salario y ante la traición de los partidos de la falsa oposición, con su dirigencia gremial y sindical dedicada a la campaña electoral y no a la lucha social, han reventado protestas en todo el país exigiendo no solo reivindicaciones salariales sino también un nuevo tipo de sindicalismo no comprometido con los partidos políticos, y más específicamente con aquellos de la falsa oposición.

En el contexto de este análisis yo le argumentaba a Patricia Poleo que como evidencia de la nociva y tóxica influencia de los partidos en la lucha gremial y sindical estaba la posición de Jesús Mendoza Morales, presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad Central de Venezuela, llamando a rechazar el paro de 48 horas convocado por FAPUV y otras organizaciones gremiales universitarias.

Según Mendoza Morales, la FCU-UCV no apoyaría el paro universitario de 48 horas porque “…la paralización no es el camino, pues representa un mecanismo de lucha obsoleto e ineficaz para lograr las exigencias de los trabajadores universitarios”. Esta postura, por supuesto, pone a Mendoza Morales en contra de los trabajadores universitarios y alineado con las tesis negociadoras y colaboracionistas con el régimen chavista que ejercita la falsa oposición venezolana.

A esta constatación la periodista Poleo me acota que eso es lo que se conoce como un esquirol, caracterización con la cual estoy de acuerdo porque precisamente un esquirol es un agente que actúa dentro del propio movimiento para sabotear y romper una huelga. Efectivamente Mendoza Morales, aunque no es profesor universitario, es parte de la comunidad universitaria que ha sido ultrajada en todos los sentidos por el régimen chavista, frente a lo cual no se puede ser indiferente o complaciente.

Sin embargo, el presidente de la FCU-UCV, en nombre de la organización que representa, no solo se separa pudorosamente de la huelga de 48 horas, sino que además se pone en contra de ella al calificarla de “obsoleta e ineficaz”. Y eso es lo que en la lengua española conocemos como un esquirol o rompehuelgas.

El referido dirigente estudiantil rechazó el calificativo de “esquirol” básicamente ratificando su argumento inicial y agregando algunas razones adicionales para justificar su postura rompehuelgas como la correcta y enfrentada a la de quienes sí apoyamos el paro de 48 horas y otras jornadas de protesta de los profesores universitarios en particular y de los trabajadores venezolanos en general.

Esto obliga a contrastar ambas tesis, no tanto para establecer si una u otra es correcta, sino más bien para comprender la naturaleza y el propósito de cada una. Después de todo la postura colaboracionista y rompehuelgas de Jesús Mendoza Morales en contra de los profesores universitarios bien podría ser la tesis correcta, desde la perspectiva del régimen chavista. Veamos.

En forma oportunista e insincera Mendoza Morales dice que apoya los reclamos del sector universitario. Seguidamente castra su propia idea aclarando “…pero no con paralizaciones, ni llamados a paro”, los cuales considera mecanismos de lucha obsoletos e ineficaces. En su lugar propone lo que él denomina manifestaciones de calle pacíficas.

Los profesores universitarios y los trabajadores venezolanos están cansados de estas demostraciones pacíficas y simbólicas frente a un régimen que se burla y banaliza la protesta. Ante lo obsoleto e ineficaz que resulta la protesta cívica y pacífica para exigir sus derechos los trabajadores universitarios no tienen otra opción que presionar al régimen incrementando la protesta y paralizando sus actividades, todo según lo que establece la propia y contradictoria Constitución chavista de 1999.

No se puede decir que un paro de 48 horas, o incluso un paro indefinido, le haga más daño a la universidad venezolana que el daño que el régimen chavista le ha propinado en estas dos décadas. La mera insinuación de esta idea solo busca enmascarar una postura colaboracionista con el régimen y rompehuelgas como si fuese una estrictamente académica.

Y es que precisamente el sentido de la protesta y el paro es presionar por condiciones materiales y humanas que permitan salvar la existencia de universidades como la UCV donde estudia Jesús Mendoza Morales. En otras palabras, si el sector universitario no se une para protestar por sus derechos, la Universidad venezolana, como la hemos conocido, podría agonizar en lo que sería sin duda un triunfo de la barbarie que representa el régimen.

El tipo de protesta por el que aboga Mendoza Morales es una muy calculada y comedida, que no fastidie al régimen mientras mantiene solo apariencias de sospechosa beligerancia. Una beligerancia retórica e inocua, pero además obsoleta e ineficaz, como forma de lucha. Por supuesto, el citado dirigente estudiantil preferiría comisiones negociadoras en lugar de un paro nacional universitario, abrazando la inveterada manía colaboracionista y negociadora que ha ejercitado la falsa oposición, cuyos resultados resultan tan inocultables como inobjetables.

No otro podría ser el destino de la universidad venezolana si se escogiera la forma de lucha que nos propone Mendoza Morales, quien no puede, en forma conveniente, desdoblarse para actuar como presunto dirigente universitario en unas instancias y en otras como operador político del partido Fuerza Vecinal, otra variedad del elenco que conforma la falsa oposición.

Más allá de lo que el presidente de la FCU-UCV pueda decir, lo que realmente importa es su conducta, lo que hace. El proceder de Jesús Mendoza Morales no es el de un preocupado dirigente universitario solidario con la protesta de sus profesores que ganan menos de 25 dólares al mes o angustiado ante el asalto de la universidad venezolana por parte del régimen chavista.

El comportamiento de Mendoza Morales es consecuente con los intereses propios de un partido de la falsa oposición que busca desesperadamente colaborar con el régimen, no ayudar a recuperar el sector universitario. El argumento según el cual no se debe apoyar un paro universitario porque esto afecta a la universidad es el punto de conexión real entre la agenda del régimen (quebrar la protesta) y la de la falsa oposición (aparentar beligerancia).

Cualquier operador político, como Mendoza Morales, puede con facilidad y desenfado asumir este discurso desde la comodidad y los privilegios que le otorgan el ser un político profesional. Comodidades y privilegios a los cuales no pueden acceder los profesores universitarios porque, a diferencia del presidente de la FCU-UCV, escogieron enseñar y no convertirse en esquiroles o gestores de clientelas partidistas.

07/03/2023:

https://www.elnacional.com/opinion/dirigentes-esquiroles/

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