lunes, 30 de marzo de 2026

Nadar las aguas turbias

DE LA MEMORIA UNIVERSITARIA

Luis Barragán

Cualquier aprendiz dirá que es demasiado pública, notoria y comunicacional, la asfixia presupuestaria de las universidades en Venezuela en el curso del presente siglo. Lo peor es que no hay un foro pluralista, serio y responsable que acepte el oficialismo para debatir estas y otras materias relacionadas con el aula superior en Venezuela.

Pocos días atrás, en la UCV,  la novel ministro de Educación Superior negó la precariedad presupuestaria de todos estos años y el viceministro que le acompañó, alegó los límites impuestos por el bloqueo estadounidense (https://www.elnacional.com/2026/03/presidente-de-la-fcu-ucv-confronto-a-la-nueva-ministra-de-educacion-universitaria/). Valga acotar, la alta funcionaria es profesora de la citada casa de estudios y sabe muy del nivel de los ingresos reales y las condiciones socioeconómicas que incentivan la deserción de profesores y estudiantes.

Presumiendo la buena fe de la titular del despacho en cuestión, por lo visto, requiere de un diagnóstico sincero de todo lo que ha ocurrido y ocurre, sin predisposición alguna. En las actuales circunstancias históricas, es necesario reiterar que salvar a la universidad, es salvar a Venezuela y viceversa.

E, incluso, importa ejercitar la memoria, actualizándola radicalmente, porque – a modo de ilustración - persiste un fraudulento imaginario social emblematizado por el antiguo y célebre  cromo-vegetal de la sede de Sartenejas de la Universidad Simón Bolívar que, desde hace muchos años, está en ruinas al igual que la piscina olímpica y el galpón de biología seguramente contaminados. Importa reconocer la tragedia universitaria para superarla con creces, corrigiendo las directrices políticas que la llevaron a una situación antes impensable.

El sábado próximo pasado, un amigo me envió la dirección de una intervención que tuvimos once años atrás en el dificilísimo y arriesgado marco de la Asamblea Nacional electa en 2010 (https://www.youtube.com/watch?v=faHOSuI0NPc). Recordamos nuestra insistencia en conceder a la universidad venezolana los recursos que tanto necesitaba, pero la maniobra política del oficialismo ocultaba su predilección por el aula militar ante la civil, no aceptaba el cuestionamiento de los créditos adicionales que deliberadamente desordenaban el régimen presupuestario, y jamás comprobaron las irregularidades que achacaba a otros.

Fotografías: William Anseume, galpón de biología y piscina olímpica (Sartenejas, marzo de 2026).

30/04/2026:


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