LOS CALVANI
Tal día, como hoy, cuarenta
años atrás, en territorio guatemalteco, cayó el avión en el que también
viajaban Adela y Arístides Calvani con dos de sus hijas. Acotemos, siendo él tan
diligentemente comprometido con la riesgosa causa de la libertad y la democracia
en la región, tampoco Centroamérica fue extraña a la familia.
Sorprenderá a las nuevas
generaciones conocer el testimonio de vida de los Calvani, quienes profesaron
activa y decididamente la fe católica camino al Concilio Vaticano II. Adela y
Arístides fueron reconocidos como Siervos de Dios, precisamente el estatus que
le concedieron por décadas a José Gregorio Hernández, lo cual expone un dato demasiado
relevante frente a aquellos que creen la política como una inevitable
experiencia del mal.
Acertó Rafael Caldera al
designarlo canciller para cubrir exitosamente todo el primer gobierno del yaracuyano,
pues, en los distintos preámbulos del ascenso al poder, la prensa de la época ventiló
a Arístides como un posible ministro del Trabajo o de Justicia. Hay quienes
tienen el don de intuir y saber elegir a sus colaboradores más cercanos, por lo
demás, algo que no es muy recurrente en el mundo político.
La gestión ministerial
suscitó igualmente acuerdos y desacuerdos entre legos y especialistas, por lo
que respecta a la suscripción el Protocolo de Puerto España, pero muy
difícilmente supuso una descalificación personal del titular del despacho. Por ejemplo,
Rafael Sureda Delgado, reconocido experto en materia esequibana, expresó con
toda claridad: “No fui su amigo ni tuve contacto personal con él, salvo en dos
rápidas oportunidades protocolares por ser miembro de la junta directiva del
Colegio de Internacionalistas. Pero si deseo expresar mi profundo pesar por su
trágica muerte. Lo lamento corno venezolano y como católico; reconociendo que
ha desaparecido uno de los pocos políticos de nuestro país, que estaba claro en
el peligro que se cierne sobre las democracias americanas por la subversión
marxista continental” (El Universal, Caracas, 25/01/1986).
Nos preguntamos, ¿cuáles
equivalentes en la vida pública de la presente centuria?, ¿quiénes despuntan altruistamente
ahora en la masiva formación política e ideológica de las nuevas juventudes?,
¿por qué desapareció esa noción de servicio y solidaridad con el otro y los otros? Por no mencionar la tozuda
improvisación que se desea pensamiento y acción política, convertida en una
sobreabundante glucosa emocional.
Hubo otro país, otra
ciudadanía, otros idearios. Nada fue perfecto, pero los hubo.
Cfr. Sesión de la Asamblea Nacional (2018):
William Dávila: https://www.youtube.com/watch?v=Y8cDC3sBY9U
Unidad Venezuela: https://www.youtube.com/watch?v=IhcntCFcRq4
Referencias: El Universal, Caracas, 18/01/1986; y Al Cierre, Caracas, 14/01/1975.
18/01/2025:


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