domingo, 15 de febrero de 2026

Caza de citas

Una mañana Unamuno le pidió a Aurelia que invitara al policía o soldado de paisano que ese día estaba de guardia en la puerta a tomar algo en la cocina, con el fin de que él pudiera abandonar la casa a hurtadillas. Sin dudarlo un instante, la mujer bajó al portal y, después de saludar al vigilante, le preguntó si le apetecía un poco de chorizo con un vaso de vino. Al otro se le iluminó la cara y Aurelia se dio cuenta de que ya lo conocía de otras veces, y a la legua se notaba”

Luis García Jambrina

(“El último caso de Unamuno”, Alfaguara, Madrid, 2026: 185)

Ilustración: Eduardo Aravena Delgado, "Escapada".

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Pedalear la transición

DE LA POLÍTICA INTERNACIONAL DE LA OPOSICIÓN VENEZOLANA Luis Barragán Por muy locales que fuesen, los partidos políticos tienen una corr...