LOS TORPEDEROS DE LA TRANSICIÓN
Todo parece indicar que el inicio de la transición
tardará un poco más, al menos si se trata de una transición democrática,
verificable y concursada por los sectores más convincentes de la oposición.
Apenas comenzando a navegar las anunciadas etapas de recuperación económica y
de estabilización institucional, es natural la impaciencia o la resistencia de
factores que desean adelantar o postergar indefinidamente un proceso tan
difícil y complejo, y que terminan lanzándole sus propios torpedos.
Convertida la jugada táctica en estratégica, dentro y
fuera del gobierno hay quienes - conscientes e inconscientemente - pretenden
los más inmediatos comicios con las mismas autoridades o registros electorales
y hasta la eliminación definitiva de las prestaciones sociales entre otras
oportunidades y tentaciones que las circunstancias presuntamente ofrecen. Sin
embargo, resulta contranatural que actores principales y secundarios,
plenamente identificados con el oficialismo que los ha favorecido, desplieguen
una cierta capacidad para contradecirlo, obstaculizarlo y también ridiculizarlo
en el doble empeño y compromiso de recuperación y estabilización del país.
Ocurre específicamente en la Universidad Simón
Bolívar, donde el equipo rectoral interventor designado por el ejecutivo
nacional, continúa con las agresiones contra los gremios de lo que ellos entienden,
en última instancia, como un feudo político y personal desde hace cuatro
arbitrarios años. A modo de ilustración, los voceros del oficialismo académico le
arrebataron la Casa del Profesor a los agremiados, cuyos aportes para el
sostenimiento de la Asociación de Profesores ha sido confiscado por el Estado
desde hace bastante tiempo, caprichosamente reemplazaron la legítima comisión
electoral y pretenden intervenir y hacerse del Instituto de Previsión Social
que heroicamente presta sus servicios a los afiliados.
En todas las experiencias conocidas de
(pre)transición, surgen actores de veto o spoilers
de la paz que, desde las entrañas del propio régimen o de sus estructuras
administrativas, entorpecen el proceso, reinciden en el autoritarismo,
contribuyen a la desconfianza y a la inestabilidad, en la búsqueda de
reconocimiento, concesiones o sabotaje en buena o mejor medida, interpretando
el aporte a la materia de Stephen John Stedman. Agreguemos el
retroceso en los esfuerzos de democratización, la erosión institucional y la
obstrucción administrativa que ensayan encubiertamente la élite y los agentes
polarizadores, como deducimos de los textos de la politóloga Nancy Bermeo.
Caracas ha concertado con Washington la implementación
de una iniciativa a todas luces torpedeada por las autoridades interventoras de
Sartenejas y del Litoral Central de una irrefutable identidad política e
ideológica, generando el inevitable desconcierto, recelo y temor: por lo visto,
esas autoridades son las que interpretan e imponen la voluntad de Miraflores. Actuando
como un aparato burocrático de poder, la universidad que tanto necesita del restablecimiento
de su normalidad institucional, además del soporte presupuestario, contradice
el más elemental propósito de corrección del curso que ha tomado la vida
republicana.
Ilustración: Jan Wojcik.
Composición gráfica: Idea para IA de X (Grok) en torno a un submarino ruso:
https://www.diariolasamericas.com/mundo/cuba-un-paraiso-seguro-submarinos-y-armamento-rusia-n4241716
10/03/2026:
https://www.elnacional.com/2026/03/los-torpederos-de-la-transicion/


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