¿POR QUÉ CONTENTARSE CON UN REMIENDO SALARIAL?
Valga el contraste, los transportistas públicos
pidieron de la noche a la mañana subir de sesenta a cien bolívares el pasaje
urbano y el gobierno sin chistar se los otorgó, mientras que jubilados y
trabajadores pretendieron llegar al centro citadino en reclamo del aumento nominal
de sus ingresos y la respuesta fue clara y evidentemente represiva y
contundente. Que sepamos, en un caso, fue poco o nada lo que se ventiló en
torno a la tajante decisión sin intervención de algún gremio de usuarios, como
se acostumbraba muy antes, y, en el otro, no hay manera de establecer un
diálogo social y, menos, que lo acepten con las grandes mayorías como siempre
ha ocurrido.
Importa dejar establecida esta consideración previa
para referirnos a la fundamental: la demanda de un alza generalizada y, a
veces, también desproporcionada del ingreso nominal que no toca ni cuestiona en
nada el ruinoso modelo económico. Desde una perspectiva sindicalera mas no
sindical, clamar a los cielo por un aumento de salarios y pensiones sin más,
revela la grosera simplicidad política que hemos alcanzado en varios sectores de
la oposición o aparente oposición, el desconocimiento de las realidades de
fondo que impide un superior planteamiento, y, lo que es peor, la falta de
atención o interlocución de un gobierno que ha recibido a representantes de
esos sectores en Miraflores solo para la fotografía de rigor.
Por supuesto que se necesita un aumento y, de hecho,
prácticamente simbólico, fue una práctica reiterada del mismo gobierno que
hemos ostentado en toda la centuria hasta que sinceró radicalmente su
propósito: con el salario en el sótano, sencillamente los trabajadores
venezolanos subsidian todavía al socialismo del siglo XXI. Entonces, el asunto clave está en la elevación
de los ingresos reales que obliga al planteamiento serio, elaborado y
convincente de una política social y económica alternativa, inscribiéndola en
un eventual proceso de transición para un ámbito que ha sido tan inhóspito.
Todo el mundo paga impuestos a diario, ¿por qué no
rebajar el IVA que ayude un poco más a rendir la plata en casa y a amortiguar
la presión sobre el comercio?; ¿por qué no incluir esta nueva orientación
fiscal en una propuesta de mayor alcance como el reconocimiento, la reparación
social y el resarcimiento económico del daño laboral que exige una perspectiva
distinta a la quejadera cotidiana de gremios que no consultan a los
especialistas?; ¿hasta cuándo este círculo vicioso del alza nominal que a la
postre beneficia al oficialismo ya que no es cuestionado por sus políticas pidiendo
solamente un remiendo salarial?
Creemos que aún es necesario un debate abierto, franco
y creador en torno a la materia en el seno, coseno, tangente y cotangente de la
oposición frente al agotamiento de un Estado exhausto desde hace un buen rato. El
país necesita de una adecuada interpretación y una mejor propuesta específica y
concreta para los trabajadores, los que buscan trabajo y los jubilados.
Fotografía: Tomada de x.com el día y lugar de la represión, la Abuela del Casco Rojo fue herida en la marcha del 9 de los corrientes por la policía.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario