lunes, 18 de septiembre de 2023

Inspección ocular: gastronomía popular


En las inmediaciones de la Plaza de El Venezolano, se encuentra esta oferta de hallacas y bollos atendida por una grata caraqueña y presumimos que su nieto. Quedaron muy coloridas las fotografías de un expendio en el que dudé consumir, porque está integrado al circuito de la supervivencia e informalidad que tributa a las autoridades públicas matraqueras para usar los espacios públicos, sin sujeción a la más elemental supervisión sanitaria. Néstor Riera me dijo que tienen bastante tiempo en el lugar, literalmente bajo una mata.  Conversadora la señora, me respondió que le da pereza al llegar y colocar las cosas, como al recoger e irse. En ambos casos, el matero sirve de mesa de comedor y, como se aprecia, el comensal le echa una mirada al celular, a pesar de todos los pesares de un sitio de tan alta circulación de personas de todas las intenciones del mundo.

LB

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