Luis Barragán
El de la diáspora venezolana, es un problema y un trauma que resolveremos a mediano y largo plazo aun cuando superemos las actuales y consabidas circunstancias del país. Muchos suponen que la solución inmediata y automática, acaso integral, será la del regreso masivo y de un poderoso simbolismo a través del aeropuerto internacional de Maiquetía y el suelo no menos patrio diseñado por Carlos +10.
El impacto
demográfico ha sido demoledor, sobre todo por las generaciones más jóvenes y
los sectores de una alta calificación académica. No todas las cifras
disponibles son congruentes y confiables, sumadas las migraciones o
desplazamientos en el propio territorio nacional de consecuencias en buena
medida desconocidas.
Huelga
comentar las causas que auspiciaron el inédito fenómeno, por lo menos, las que
gozan de una generalizada apreciación, aunque – sospechamos – las respuestas específicas
y concretas, más acá o más allá del cambio de régimen, faltan. Y es que,
sentimos, la materia no ha llegado a los predios de la política, lo político y
los políticos, siendo tanto o más importante que el asunto petrolero, por
ejemplo.
Una pequeña
consulta realizada entre varios amigos, señalan varios nombres de expertos del
drama venezolano que, posiblemente, juzgamos, puede – trastocándose - abrir las puertas más generosas a largo plazo en
términos de progreso social y económico. Todas las muestras informales las encabeza
Tomás Páez, meritorio sociólogo y precursor investigador, seguido por Anitza
Freitez e Iván de la Vega; seguramente, habrá otros de una notable y, a la vez,
humilde labor.
Lo cierto es
que, a pesar de cargar con un problema de varios años y de tanto peso, no cuenta con nombres
equivalentes en el mundo político que se les reconozca como tales, autorizados
para ejercer una vocería seria, responsable y convincente. Aclaremos,
seguramente Rómulo Betancourt nunca supo ni tenía por qué saberlo, de los más
acuciosos detalles técnicos de la exploración, perforación, extracción,
almacenamiento, comercialización, distribución, transportación y refinación del
petróleo, pero sí destacó por profundizar y acertar en la materia sabiéndola
conjugar con otra mucho más exigente y arriesgada: la política. A buen entendedor, … ni que lo fajen chiquito.
Gráfica: Carlos Cruz Diez, aeropuerto internacional de Maiquetía. Tomada de la red.
30/03/2025:
https://www.lapatilla.com/2025/03/30/luis-barragan-la-voceria-demografica/#google_vignette
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