domingo, 14 de junio de 2026

Inimaginable centimetraje

EL PORVENIR DEVINO PASADO

Luis Barragán

Este año se cumple medio siglo de la publicación de dos libros que marcaron un importante hito: “Del buen salvaje al buen revolucionario” de Carlos Rangel y “Proceso a la izquierda” de Teodoro Petkoff. Probablemente, por el impacto que produjeron en la opinión pública las dos escuelas del pensamiento, en las circunstancias muy específicas de la época, no tengan equivalente alguno.

La propensión ha sido la de celebrar más a uno que a otro, pues, a diferencia de la década de los setenta, hoy tenemos una más organizada red de promoción liberal que no, de inspiración marxista. Y, valga el detalle, no es exactamente una afición de muchos de los opinadores por la lectura, la discusión de las ideas, la elaboración de propuestas, ya que – consideran - ese es el trabajo de la IA para dejar tiempo a los selfies y al juego de los influyentes digitales. Sin embargo, resulta difícil comprender plenamente el impacto de uno sin considerar la existencia del otro, pues, contrapuestos, aunque coincidentes como afanosos desmitificadores, lograron tocar una fibra del ecosistema político y cultural de entonces y regar, expandir e impregnar el ámbito social de ideas, nociones, categorías, conceptos, que hoy parecen propios de extraterrestres.

Cierto, imaginaron un porvenir diferente para el país de entonces que luego sucumbió con el ascenso del chavismo vendido como la novedad que no fue, por muchos ejemplares del Libro Azul que batieran sus partidarios. Y, en un sentido, se convirtió en pasado al retrotraernos prácticamente al siglo XIX; y, en otro, con  las formulaciones de Rangel y de Petkoff ocurre igualmente, porque ha sido tanto el retroceso que estos autores ya se quedaron cortos y no queda más remedio que superarlos por la gravedad inimaginable que adquirieron los problemas.

Las obras en cuestión son portadoras de principios y valores que pueden animar al lector más desavisado, porque somos herederos de una cierta traición intelectual y política que, suponemos, no consiguieron quebrar por todos estos años. Además, ponderamos y mucho, dos circunstancias que antes no eran tan extrañas como ahora: Rangel cubría la fuente política porque sabía de ella, la cultivaba intelectual y periodísticamente, y Petkoff tenía la costumbre de pensar y de hacer como todo aquel que tuviera vocación política y de estadista.

“Del buen salvaje…” fue publicado originalmente en francés y encontró cabida en lengua española gracias a la editorial Monte Ávila, constituyendo un éxito editorial como también lo fue “Proceso a la …” bajo el sello ibérico Planeta. Acá y fuera del país, no imaginamos el centímetraje de prensa que alcanzaron todas sus reseñas.

Ilustraciones: LB/IA, a partir de las gráficas tomadas de la revista Resumen:

 https://apuntaje.blogspot.com/2026/06/el-olvido-que-seremos.html

14/05/2026:


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