sábado, 18 de julio de 2026

La indecible guerra entre hermanos

LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA: UNA PERPETUA ADVERTENCIA

Luis Barragán


“Algo tan viejo que ya es nuevo para ustedes”

Octavio Paz (*)


Las tragedias también envejecen, pero no prescriben y, cuando la memoria histórica se distorsiona o simplemente desaparece, vuelven a interpelarnos como si fueran enteramente nuevas. Ocurre con el alzamiento del 18 de julio de 1936 en la España republicana, que derivó en una pavorosa guerra civil y en la prolongada dictadura encabezada por Francisco Franco. Noventa años después, continuamos severamente advertidos.

A principios de los años noventa llegó al célebre remate de libros usados del puente de la avenida Fuerzas Armadas una cantidad inusual de obras relacionadas con el drama peninsular; el elevado número de ejemplares repetidos nos hizo pensar en el cierre de un importante depósito caraqueño, antes que en el habitual descuartizamiento de una biblioteca privada por voluntad de unos urgidos causahabientes. Poco a poco, atentos a la cotización de los tomos, nos adentramos en un conflicto por entonces novedoso para nosotros, como acaso vuelve a serlo para las generaciones recientes; entre aquellas lecturas, nos impresionaron profundamente las memorias políticas y de guerra de Manuel Azaña, reveladoras de una penetrante psicología del poder recomendable para quienes ejercen o aspiran a ejercer responsabilidades de conducción.

El conflicto tuvo un poderoso impacto en la Venezuela que se hizo un hogar confiable y seguro para los centenares de miles de españoles transterrados, término acuñado en el curso de una vasta diáspora de dolores que supo de nuestra acogida y solidaridad. Ellos, por una parte, aportaron una rica experiencia política, intelectual y profesional a un país que apenas salía de una larga y tenebrosa dictadura y, por otra, la guerra asimismo produjo una polarización que suscitó una duradera confusión que tardó en disiparse.

A noventa años de aquella sublevación que desembocó en una indecible guerra entre hermanos, y conocida también la difícil pero ejemplar transición democrática española de los años setenta, seguimos apreciando una lección convertida en perpetua advertencia: ninguna guerra civil constituye un atajo hacia un mejor destino común. Degrada a vencidos y vencedores por igual, dejando heridas cuya cicatrización requiere de generaciones enteras, y, por eso mismo, la amenaza de una confrontación entre compatriotas, esgrimida reiteradamente por el único gobierno que hemos tenido en el presente siglo, carece hoy de toda condición favorable en Venezuela, con grandes mayorías de una notable cohesión social, evidentemente desarmadas y pacifistas.

Finalmente, deploramos el uso instrumental de la guerra civil y del franquismo con la pretensión de clausurar el debate político en la España contemporánea, pues ninguna democracia fortalece su memoria convirtiéndola en arma política. Habremos de prevenir un riesgo semejante cuando Venezuela recupere la libertad y la democracia plenas, como aspiramos, malograda nuestra experiencia por la manipulación y el oportunismo.

(*)  Pasión crítica”, Seix Barral, Barcelona, 1985: 221.

Ilustración: LB/IA.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

La indecible guerra entre hermanos

LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA: UNA PERPETUA ADVERTENCIA Luis Barragán “Algo tan viejo que ya es nuevo para ustedes” Octavio Paz (*) Las t...