sábado, 5 de marzo de 2022

Breviario

UNIVERSIDAD DESGAJADA

William Anseume 

Por gajos, el régimen intolerante e intolerable de Nicolás Maduro ha venido avanzando en su plan de destrucción de la universidad, a la que ha combatido abiertamente como enemigo que de ella también es, como en una guerra sostenida contra la inteligencia y el conocimiento.

Presupuesto

Condenadas a funcionar sin presupuesto, las universidades sobreviven a la destrucción impuesta. La USB cuenta para este año, por ejemplo, con menos de 10% de lo que requiere para funcionar a cabalidad. Otras poseen mucho menos de ese porcentaje. Esta condena hacia la parálisis data de más de diez años de reconducciones y limitantes. Las asignaciones a veces no alcanzan a cubrir las exiguas nóminas siquiera. Irresponsable y maligna acción hacia la prosternación.

Sueldos y desprotección social 

Los sueldos de pobreza extrema de los universitarios provocan ira si los comparamos con el resto del mundo. El acabamiento de los sueldos ha sido paulatino. Al punto de que profesores, trabajadores y obreros abandonan la universidad en busca de la sobrevivencia diaria en otros lugares del mundo o del país.

Del mismo modo que con los sueldos, la protección en salud, en prestaciones sociales, en cajas de ahorro, en sindicatos y gremios, en vivienda, en vehículos, en aparatos y posibilidades de comunicación, en recreación, en vestimenta, en seguros de vida, de HCM y funerarios ha sido desmantelada por completo.

No hay posibilidad alguna de que pueda decirse que se cumplen los preceptos de los acuerdos internacionales en cuanto a trabajo decente y remuneración digna. Derechos humanos conculcados por largos años no solo a los universitarios sino a todos los trabajadores públicos del país.

Esto afecta completa la dinámica académica profunda e irremediablemente, hasta ahora: docencia, investigación y extensión.

Elecciones universitarias

El impedimento de las elecciones por imposición del régimen y su brazo jurídico mayor ha constituido un quiebre fundamental a la institucionalidad de las universidades. El resultado ha sido la postergación por más de doce años de la renovación del liderazgo. La vulneración de la Autonomía Universitaria. El cercén del derecho humano a la opinión, así como el hartazgo de algunas autoridades que terminan renunciando para cumplir sus planes de vida, el fallecimiento de otros y la designación de autoridades que de ningún modo hubieran arribado a esos cargos por la vía electoral. Una manera de invadir política e ideológicamente a los centros de estudios, vulnerando la libertad académica.

La toma/intromisión/allanamiento

De diversos modos se ha invadido desde el poder a las casas de estudio superior. En algunas -UDO, UCV- se han nombrado protectores. En otras se han designado arbitrariamente autoridades, en otras se han metido a la brava a realizar remodelaciones que no pasan por los Consejos Universitarios ni directivos para su aprobación y de las cuales no se conoce ni el presupuesto empleado, ni las empresas, ni nada. Con lo cual se profundiza el ataque directo a la Autonomía Universitaria estipulada en la Constitución.

La intervención directa

Universidades como la Francisco de Miranda, la Unellez, la Simón Rodríguez y la Rómulo Gallegos llevan años extensos con intervención directa que coarta su dinámica institucional. El régimen se las apropió sin prurito alguno. Algunas otras como la UCV y la USB han sufrido otras formas de intervención suficientemente conocidas y enunciadas aquí.

El secuestro y centralización de las nóminas

Las nóminas pasaron a una entelequia centralizadora, denominada Sistema Patria. Un método que busca influir en la conminación para la actuación de individuos y gremios. El sueldo no le corresponde autonómicamente manejarlo a la institución contratante ni empleadora sino al régimen directamente. Con el peligro inminente de su paralización ante cualquier eventualidad que malquiste al empleado con el poder central. Hace que el vicerrectorado administrativo no llegue a ser siquiera un adorno.

Son estos los principales gajos con los que el régimen de Nicolás Maduro ha incidido para neutralizar los lugares de pensamiento crítico, de producción de conocimiento, de divulgación e incidencia en la sociedad venezolana. La universidad, además, con toda esta vulneración, ha perdido su capacidad de enfrentamiento y combate. La resistencia ha sido dura durante muchos años. La única alternativa es revertir la situación de poder nacional. En eso debemos enfocarnos contundentemente todos los universitarios del país. Imposible pensar, además, que las universidades privadas quedarán a salvo de este ataque permanente, desmedido y sistemático durante tantos años largos.

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05/03/2022: 

Impunidad de mercado

EL CASO DE UN IMPUESTO PUNITIVO PARA EL PETRÓLEO RUSO

Ricardo Hausmann

Mientras escribo, el ejército de Rusia ha entrado en la capital de Ucrania, Kiev. Ahora está claro que la amenaza de sanciones no disuadió al presidente ruso, Vladimir Putin, de lanzar su invasión. Pero cumplir con la amenaza aún puede desempeñar otros dos roles: las sanciones pueden limitar la capacidad de Rusia para proyectar poder al debilitar su economía, y pueden crear un precedente que podría influir en el comportamiento futuro de Putin frente a otros países como Georgia, Moldavia. , y los estados bálticos.

Una de las razones por las que la amenaza de sanciones podría no haber impedido la guerra es que Rusia no las consideró creíbles. Si imponer una sanción es costoso, la voluntad política para hacerlo puede ser débil o evaporarse con el tiempo. Por ejemplo, los consumidores occidentales ya están molestos por los altos costos de la energía. Un embargo sobre el petróleo ruso reducirá el suministro mundial de energía y hará que los precios suban aún más, lo que podría desencadenar una reacción violenta contra la política.

Esa puede ser la razón por la que los países occidentales no la han impuesto, sino que han optado por sanciones financieras que, hasta ahora, han sido decepcionantes. Después de todo, posiblemente la sanción más importante hasta la fecha, la suspensión del gasoducto Nord Stream 2 que habría entregado gas natural ruso directamente a Alemania, ejercerá presión sobre el mercado de gas natural de Europa, que ya es ajustado.

Las sanciones son más efectivas y creíbles si imponen grandes costos al objetivo previsto pero implican pequeños costos o incluso beneficios para quienes las imponen. Encontrar tales sanciones es más fácil decirlo que hacerlo, como muestra el proyecto Nord Stream 2. Entonces, ¿qué instrumentos tiene Occidente en su arsenal?

Uno que ha recibido sorprendentemente poca atención son los impuestos punitivos sobre el petróleo y el gas rusos. A primera vista, imponer un impuesto a un bien debe aumentar su precio, encareciendo aún más la energía para los consumidores occidentales. ¿Derecha? ¡Incorrecto!

Se trata de algo llamado análisis de incidencia fiscal, que se enseña en los cursos básicos de microeconomía. Un impuesto sobre un bien, como el petróleo ruso, afectará tanto a la oferta como a la demanda, modificando el precio del bien. Cuánto cambia el precio y quién asume el costo del impuesto depende de qué tan sensibles sean al impuesto tanto la oferta como la demanda, o lo que los economistas llaman elasticidad. Cuanto más elástica es la demanda , más soporta el productor el costo del impuesto porque los consumidores tienen más opciones. Cuanto más inelástica es la oferta , más paga el productor –nuevamente– el impuesto, porque tiene menos opciones.

Afortunadamente, esta es precisamente la situación que enfrenta Occidente ahora. La demanda de petróleo ruso es muy elástica, porque a los consumidores realmente no les importa si el petróleo que utilizan proviene de Rusia, del Golfo o de algún otro lugar. No están dispuestos a pagar más por el petróleo ruso si hay disponible otro petróleo con propiedades similares. Por lo tanto, el precio del petróleo ruso después de impuestos está determinado por el precio de mercado de todos los demás petróleos.

Al mismo tiempo, la oferta de petróleo ruso es muy inelástica, lo que significa que grandes cambios en el precio al productor no inducen cambios en la oferta. Aquí, los números son asombrosos. Según los estados financieros del grupo energético ruso Rosneft para 2021, los costos operativos upstream de la empresa son de 2,70 dólares por barril. Asimismo, Rystad Energy , una empresa de inteligencia de negocios, estima el costo variable total de producción del petróleo ruso (excluyendo impuestos y costos de capital) en $5.67 por barril.

Dicho de otra manera, incluso si el precio del petróleo cayera a $ 6 por barril (ahora está por encima de $ 100), a Rosneft le interesaría seguir bombeando: la oferta es realmente inelástica a corto plazo. Obviamente, bajo esas condiciones, no sería rentable invertir en mantener o expandir la capacidad de producción, y la producción de petróleo disminuiría gradualmente, como siempre ocurre debido al agotamiento y la pérdida de presión del yacimiento. Pero esto llevará tiempo y, para entonces, es posible que otros se apoderen de la cuota de mercado de Rusia.

En otras palabras, dada una elasticidad de la demanda muy alta y una elasticidad de la oferta a corto plazo muy baja, un impuesto sobre el petróleo ruso lo pagaría esencialmente Rusia. En lugar de ser costoso para el mundo, imponer tal impuesto en realidad sería rentable. Un impuesto global punitivo sobre el petróleo ruso, a una tasa de, digamos, 90% o $90 por barril, podría extraer y transferir al mundo unos $300 mil millones por año del cofre de guerra de Putin, o alrededor del 20% del PIB de Rusia en 2021. Y sería infinitamente más conveniente que un embargo sobre el petróleo ruso, que enriquecería a otros productores y empobrecería a los consumidores.

Esta lógica también se aplica al Nord Stream 2. Un impuesto equivalente al 90% del precio del gas natural de la Unión Europea , que actualmente ronda los 90 € (101 dólares) por megavatio-hora, mantendría el gas ruso en el mercado pero expropiaría la renta.

Pero, ¿qué tan factible sería un impuesto mundial del 90% sobre el petróleo ruso? En 2019, el 55 % de las exportaciones rusas de combustibles minerales (incluidos el petróleo, el gas natural y el carbón) se destinaron a la UE, mientras que otro 13 % se destinó a Japón, Corea del Sur, Singapur y Turquía. China obtuvo solo el 18%. Si todos estos países, excepto China, acordaran gravar el petróleo ruso al 90%, Rusia intentaría vender todo su petróleo a China. Pero esto pondría a China en una fuerte posición de negociación. En tal escenario, a China le interesaría imponer el impuesto, porque tal instrumento extraería la renta que, de lo contrario, tendría que pagar a Rusia.

En resumen, un impuesto punitivo sobre el petróleo ruso debilitaría significativamente a Rusia y beneficiaría a los países consumidores, haciéndolo más creíble y sostenible que un embargo. La idea merece mucha más atención de la que ha recibido.

(*) Este artículo fue publicado originalmente en Project Syndicate el 26 de febrero de 2022.

Fotografía: Fuerzas rusas participan en simulacros de gran escala en Bielorrusia, AP /https://www.ft.com/content/5890811b-3b49-413b-a173-e685a1f4f8e7).

05/03/2022:

https://www.lapatilla.com/2022/03/05/ricardo-hausmann-el-caso-de-un-impuesto-punitivo-sobre-el-petroleo-ruso

Conflictología

LA GUERRA

José Machillanda

La guerra es el choque natural entre elementos de daño y defensa del que disponen dos poderes sociales del Estado que se encuentran en oposición de intereses, tal como lo explica Villa Martín. La guerra decretada por Rusia estremece al mundo, así como a múltiples e importantes actores globales que se dilatan en análisis prospectivos para reconocer sus impactos geopolíticos, geoeconómicos y estratégicos, con la gravedad que permea este grave conflicto. En consecuencia, reconocer los aspectos referidos a la guerra como la seguridad y la injusticia es la tarea dialéctica propia de quienes representan el poder político, que de manera simplista han tomado lo que se llama el poder político de Rusia.

La guerra hoy en el siglo XXI debe ser entendida como una amenaza para cualquier grupo social, habida cuenta sus características y capacidades para encima de la confrontación táctica-militar y el grave daño que padece una sociedad por la vía de la táctica al generar grave daño en espacios distantes y en áreas diferentes, como son la economía, las relaciones internacionales y -en especial- la geoestrategia en el inmediato futuro. Venezuela como país democrático, con una ubicación de basto interés estratégico, además de una producción petrolera importante, con una trascendente dificultad en el costado nor-sur-occidental y el costado norte tiene que darle la importancia que significa la guerra de Rusia. La guerra de Rusia nos muestra la invasión, deja claro lo que significa la confrontación y evidencia las consecuencias de esa guerra en la geopolítica y la geoestrategia dentro de este mundo globalizado.

El belicismo mostrado por Rusia revela que todo Estado -por este hecho de grave connotación- proceda a revisar su seguridad y, mediante métodos específicos, pueda esclarecer su situación en la complejidad que implica la guerra, cómo pudiera proyectar en dirección inimaginable propia de todo conflicto posmoderno. El belicismo del siglo XXI está anclado en la híper-tecnología y en las agrupaciones de Estados según su credo político, además de intereses geoeconómicos que, al colocar la guerra como instrumento de defensa, obliga a entender la necesidad de ponerle límites. Es allí cuando se sostiene que la guerra como fenómeno político no tiene límites, sino extremos. Impone a los Estados y a sus naciones la necesidad de una clara comprensión y gran prudencia, en especial en el caso específico de Venezuela.

El Estado venezolano y su gobierno encuéntrense en el continente americano y su realidad está vinculada a la más importante potencia nuclear del mundo en cuanto a la economía y a la técnica, lo cual determina una conducta de responsabilidad, previsión e inteligencia ajustada la Ciencia Política, especialmente la Geoeconomía. El Estado venezolano tendrá que definir un modo de reacción. Modo de reacción que tiene que comprender no quiero o quiero la guerra, sino el Estado defina ese modo de relación. Quienes son responsables por el Estado venezolano hoy tendrán que emplear la Ciencia Política y la Geoeconomía, pero también la Geoestrategia, tendrán que utilizar a sus expertos para tomar el mejor camino con la mejor resolución frente a la complicada realidad, como la que se corresponde con la situación de guerra internacional que conmueve a mundo con sus gravísimas consecuencias.

El Estado venezolano frente al mundo real tiene que tener en cuenta que la guerra de Ucrania es compleja por sí misma, lo cual merece ser visto como una referencia que requiere estudio, necesita análisis para que cualquier decisión no comprometa al Estado-nación sin un previo análisis, sin un previo estudio prospectivo de esta complejidad. Cualquier declaración por parte de alguna autoridad del Estado venezolano, frente a esta delicada situación de muerte y dolor, debe ser previamente analizada. Por lo tanto, el Estado tiene que considerarse bajo la óptica de la ciencia que aproxima el estudio de la guerra, estudio multidisciplinario, estudio que prevén las organizaciones internacionales, estudio que conduce al surgimiento de voces que puedan aproximar la posición del Estado venezolano.

Cualquier otra exposición y/o anuncio realizado por diferentes vías, resulta contrario al pensamiento del cuerpo socio-político venezolano, ya que por incapacidad o ignorancia pudiera haber orillado los estudios sobre conflicto, sobre la ciencia que auxilia al pensamiento y el saber que es la polemología, que se ocupa el problema bélico. La conflictología y la tarea de ese grupo de trabajo multidisciplinario sería la única forma que permitiría que el Estado venezolano, jamás y nunca ningún otro actor o grupo, pudiera expresarse en cuanto al conflicto que ha venido ocurriendo en espacios distantes a Venezuela, que nada tienen que ver con la república, su democracia y la complejidad de ese tema hoy, convertido en un elemento medular y crítico en Europa, totalmente distinto a lo que pueda acontecer en el territorio americano.

Esta guerra de Ucrania, brutal, dolora y destructiva impone a los gobiernos democráticos del globo se enfrenten a la delicada controversia entre Rusia y otros Estados. Las democracias, en especial la venezolana, tienen que tener profundo juicio y responsabilidad frente a la necesaria conducta que resguarde y defienda el territorio, pero además están impuestas de entender de geopolítica y relaciones internaciones. Obliga a quienes gobiernan tengan la precisa responsabilidad en el saber sobre la guerra, así como en el qué y cómo de la guerra, contenidos que deben ser estudiados en función de la conflictología, para que con ese saber, puedan ser inteligentes y oportunos en su función de gobierno en explicar, enunciar la posición del Estado venezolano frente a la complejidad de la guerra internacional.

Es original,

Dr. José Machillanda

Director CEPPRO-CSB

@JMachillanda

Fotografías: Soldado ucraniano emplea arma anti-tanque en simulacro, AP  (https://news.sky.com/story/europes-military-threat-will-rise-if-russia-invades-ukraine-estonias-foreign-spy-agency-warns-12542568)

04/03/2022:

https://www.lapatilla.com/2022/03/04/jose-machillanda-la-guerra

Breve nota LB: Curiosa certificación que deja el autor al finalizar el texto. 

Incapitulable

SOLEDAD ACOMPAÑADA DE VALIENTES

Armando Martini Pietri  

“Nos dejaron solos”, vociferó sin lloriqueo el valeroso presidente. Desilusionado por el engaño, sin rendirse ni claudicar, su actuación de estadista da una lección a los líderes políticos. Y a quienes observan a Ucrania como un pequeño atacado de insignificantes intereses geopolíticos, deben reconsiderar. A Rusia no le interesa proteger, sino control, posesión, y no una apacible salida al mar Negro.

El poderío ruso encuentra una muralla con el coraje demostrado. Los enfrentamientos continúan, y si no culminan pronto se van a complicar. Aunque Estados Unidos y la Unión Europea no han enviado soldados, ni lo harán; han sido claros al dejar el peso de la defensa a los ciudadanos ucranianos.

Una verdad dependiendo de cómo se mire el asunto. No están tan solos, varios países, como ha sucedido en conflictos anteriores con relación e intereses internacionales, declaran amenazadores el plan de asistencia, colaboración y apoyo, a su modo característico: ambiguo, parsimonioso, confuso y diplomático.

Algunos no han tenido empacho en confesar que envían armamento, con retraso pero empiezan a llegar. No aviones ni barcos, pero lanzacohetes antitanques, misiles tierra-aire, ametralladoras, combustible y municiones para repartir entre civiles-militares dispuestos a defender su patria libre y soberana con decisión, furia e intenso patriotismo. Y los cascos -aunque no protejan- demasiado dan sentido y dignidad militar a los combatientes. Lo que no significa ventaja sobre la mega potencia, pero, al menos, mantiene los ojos puestos en Ucrania. Y si las milicias rusas, conscientes de su inmenso poderío, imaginaban una luna de miel, un paseo fácil, sin resistencia y triunfal; están descubriendo lo equivocado, la demostración de firmeza y entereza de un pueblo dispuesto a defender su libertad a costa incluso de sus vidas.

Dirigentes occidentales reconocen interés genuino en asegurar que Rusia paga el máximo precio por la invasión, y no disimulan sin pormenores ni detalles. Ucrania comienza a costarle más de lo pensado al imbuido en su poderío y ansias de reconocimiento.

Para sorpresa del mundo, Ucrania y los ucranianos empiezan a atragantársele, produciendo que naciones de Occidente imprecisas, entiendan lo necesario de preocuparse por los sueños y propósitos de Vladimir Putin; espía que vino del frío con sentido político e instinto, escalando hasta la cabeza de una de las más importantes potencias del mundo.

Que tampoco está solo, tiene amigos que lo apoyan en lo conceptual pero irrelevantes en el juego mundial. Cubanos que aparte de ruina y hambre, no tiene peso. Muerto Fidel, anciano y enfermo Raúl, lentos, confianzudos pero obedientes los curtidos veteranos castro-comunistas con signos evidentes de cansancio y alzheimer, conjuntamente con el nada lúcido Díaz-Canel, producto de la disciplina, subordinación y dependencia, no de talento ni probidad.

Camaradas como el nicaragüense, en quien nadie cree, tirano nauseabundo y repugnante al viejo estilo, o el venezolano apresurado en solidarizarse con la Rusia de la gloria propagandística cuyos soldadescos vienen a Venezuela para disfrutar del calor tropical y sentirse importantes.

China no es amiga, es compañera de ruta, que es distinto. Acaudalada y poderosa, con un ejército inmenso, está empeñado en el desarrollo de su propia tecnología, envió tropas al Tibet y pretende Taiwán, pero no mandará socorro a Ucrania.

El heredero de poderes otomanos, islámico modernizado, a caballo entre la Europa con cuyos trajes viste y Asia de la cual heredó historia. El mismo aliado por conveniencia que hace años hizo lo que ahora se prohíbe a Ucrania, abrazarse e integrarse con la Unión Europea. El islamista de flux y corbata, duro, tirano político con potente y moderno ejército a sus órdenes.

Ucrania se niega a capitular, no está sola, resultando un forúnculo purulento y mal oliente en el trasero de Rusia, que le recuerda su poderío nuclear, angustiado porque su enorme despliegue de guerra no termina de aplastar. Sin embargo, da un paso para el regreso a la paz, cuando se muestra dispuesta a conversar sin doblar la rodilla ni entregar principios, demostrando que lo brutal ha destruido pero no vencido.

Finalmente el mundo ha visto crecerse a un presidente que subestimaron. Volodimir Zelensky es un héroe de la resistencia que demanda ingreso de Ucrania en la OTAN.

Fotografía: https://freedsnews.com/tourism/2022/02/27/88809.html

04/03/2022:

https://www.elnacional.com/opinion/soledad-acompanada-de-valientes/

Ejercicio

RUSIA Y UCRANIA: 5 ESCENARIOS DE CÓMO PODRÍA TERMINAR LA GUERRA

BBC Mundo

En medio de la niebla de la guerra, puede ser difícil ver el camino a seguir. Las noticias que llegan sobre los lugares donde se está combatiendo, los ruidos diplomáticos, la aflicción de los refugiados y desplazados… todo esto puede ser abrumador. Pero demos un paso atrás por un momento y consideremos cómo podría desarrollarse el conflicto entre Rusia y Ucrania.

¿Cuáles son algunos de los posibles escenarios que están examinando los políticos y los jefes militares? Pocos pueden predecir el futuro con certeza; no obstante, aquí hay algunos posibles resultados. La mayoría son sombríos.

Guerra corta

En este escenario, Rusia escala sus operaciones militares. Hay más ataques indiscriminados de artillería y cohetes en todo Ucrania. La fuerza de aviación rusa, que hasta ahora ha desempeñado un papel discreto, lanza devastadores bombardeos aéreos.

Los ataques cibernéticos masivos se extienden por Ucrania y tienen como objetivo la infraestructura nacional clave. Se cortan los suministros de energía y las redes de comunicaciones. Mueren miles de civiles.

A pesar de la valiente resistencia, Kyiv cae en cuestión de días. El gobierno es reemplazado por un régimen títere pro-Moscú. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, es asesinado o huye, al oeste de Ucrania o incluso al extranjero, para establecer un gobierno en el exilio.

El presidente ruso, Vladimir Putin, declara la victoria y retira algunas fuerzas, dejando suficientes para mantener cierto control. Miles de refugiados continúan huyendo hacia el oeste. Ucrania se une a Bielorrusia como estado satélite de Moscú.

Este resultado no es de ninguna manera imposible, pero dependería de que cambien varios factores como un mejor desempeño de las fuerzas rusas, un mayor despliegue de las mismas y el desvanecimiento del extraordinario espíritu de lucha de Ucrania.

Putin podría lograr un cambio de régimen en Kyiv y el fin de la integración occidental de Ucrania. Pero cualquier gobierno prorruso sería ilegítimo y vulnerable a la insurgencia.

Ese resultado seguiría siendo inestable y la posibilidad de que estallara de nuevo el conflicto sería alta.

Guerra larga

Quizás lo más probable es que esto se convierta en una guerra prolongada. Tal vez las fuerzas rusas se atasquen, obstaculizadas por la baja moral, la mala logística y un liderazgo inepto.

Tal vez las fuerzas rusas tarden más en asegurar ciudades como Kyiv, cuyos defensores luchan por cada calle. Se produce un largo asedio.

La confrontación trae ecos de la larga y brutal lucha de Rusia en la década de 1990 para apoderarse -y destruir en gran medida- Grozny, la capital de Chechenia.

E incluso una vez que las fuerzas rusas hayan logrado cierta presencia en las ciudades de Ucrania, quizás les cueste mantener el control.

Tal vez Rusia no pueda proporcionar suficientes tropas para cubrir un país tan vasto.

Entonces, las fuerzas defensivas de Ucrania se transforman en una insurgencia eficaz, bien motivada y apoyada por las poblaciones locales. Occidente continúa proporcionando armas y municiones.

Y luego, quizás después de muchos años, puede ser con un nuevo liderazgo en Moscú, las fuerzas rusas finalmente abandonan Ucrania, doblegadas y ensangrentadas, al igual que sus predecesores abandonaron Afganistán en 1989 después de una década luchando contra los insurgentes islamistas.

Guerra europea

¿Sería posible que esta guerra se extendiera más allá de las fronteras de Ucrania?

El presidente Putin podría tratar de recuperar más partes del antiguo imperio de Rusia enviando tropas a ex repúblicas soviéticas como Moldavia y Georgia, que no forman parte de la OTAN.

O simplemente podría haber un error de cálculo y una escalada. Putin podría declarar que el suministro de armas occidentales a las fuerzas ucranianas es un acto de agresión que justifica represalias.

Podría amenazar con enviar tropas a los estados bálticos, que son miembros de la OTAN, como Lituania, para establecer un corredor terrestre con el enclave costero ruso de Kaliningrado.

Esto sería enormemente peligroso e implicaría el riesgo de una guerra con la OTAN. Según el artículo 5 de los estatutos de la alianza militar, un ataque contra un miembro es un ataque contra todos.

Pero Putin podría asumir ese riesgo si sintiera que es la única forma de salvar su liderazgo. Si tal vez se enfrentara a la derrota en Ucrania, podría verse tentado a escalar aún más.

Ahora sabemos que el líder ruso está dispuesto a romper las normas internacionales establecidas.

Esta misma lógica se puede aplicar al uso de armas nucleares. Esta semana, Putin puso sus fuerzas nucleares en un nivel más alto de alerta.

La mayoría de los analistas dudan de que esto signifique que su uso es probable o inminente. Pero fue un recordatorio de que la doctrina rusa permite el posible uso de armas nucleares tácticas en el campo de batalla.

Solución diplomática

¿Habrá, a pesar de todo, todavía una posible solución diplomática?

«Las armas están hablando ahora, pero el camino del diálogo siempre debe permanecer abierto», dijo el secretario general de la ONU, António Guterres. Ciertamente, el diálogo continúa.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha hablado con el presidente Putin por teléfono.

Los diplomáticos dicen que están tanteando a Moscú. Y, sorprendentemente, funcionarios rusos y ucranianos se han reunido para conversar en dos ocasiones.

Es posible que no hayan progresado mucho.

Apenas el jueves llegaron a un principio de acuerdo para crear corredores humanitarios y evacuar a la población civil de las zonas más afectadas, pero en todo caso, al permitir las conversaciones, Putin parece haber aceptado al menos la posibilidad de un alto el fuego negociado.

La pregunta clave es si Occidente puede ofrecer lo que los diplomáticos denominan como «una rampa de salida», un término estadounidense para referirse a una salida de una autopista.

Los diplomáticos dicen que es importante que el líder ruso sepa qué se necesitaría para que se levanten las sanciones occidentales para que de esa manera finalmente sea posible un acuerdo que permita salvar las caras.

Consideremos este escenario. La guerra va mal para Rusia. Las sanciones comienzan a inquietar a Moscú. La oposición crece a medida que las bolsas para cadáveres regresan a casa.

Putin se pregunta si ha mordido más de lo que puede masticar. Juzga que continuar la guerra puede ser una amenaza mayor para su liderazgo que la humillación de terminarla.

China interviene, presionando a Moscú para que se comprometa, advirtiendo que no comprará petróleo y gas rusos a menos que reduzca la escalada. Así que Putin comienza a buscar una salida.

Mientras tanto, las autoridades ucranianas ven la continua destrucción de su país y concluyen que el compromiso político podría ser mejor que una pérdida de vidas tan devastadora.

Entonces los diplomáticos se involucran y se hace un trato. Ucrania, digamos, acepta la soberanía rusa sobre Crimea y partes del Donbás. A su vez, Putin acepta la independencia de Ucrania y su derecho a profundizar los lazos con Europa.

Esto puede no parecer probable. Pero no está más allá del reino de lo posible que tal escenario pueda surgir de los restos de un conflicto sangriento.

Putin derrocado

¿Y el propio Vladimir Putin? Cuando lanzó su invasión, declaró: «Estamos listos para cualquier resultado».

Pero ¿y si ese resultado fuera que él perdiera poder? Puede parecer impensable. Sin embargo, el mundo ha cambiado en los últimos días y ahora se piensa en esas cosas.

Lawrence Freedman, profesor emérito de Estudios de Guerra en el King’s College de Londres, escribió esta semana: «Ahora es tan probable que haya un cambio de régimen en Moscú como en Kyiv».

¿Por qué podría decir esto? Bueno, tal vez Putin persigue una guerra desastrosa. Mueren miles de soldados rusos. Las sanciones económicas hacen daño a Rusia. Putin pierde apoyo popular.

Tal vez exista la amenaza de la revolución popular. Él utiliza las fuerzas de seguridad internas de Rusia para suprimir esa oposición.

Pero esto se hace muy duro, y suficientes miembros de la élite militar, política y económica de Rusia se vuelven contra él.

Occidente deja en claro que si Putin se va y es reemplazado por un líder más moderado, Rusia verá el levantamiento de algunas sanciones y el restablecimiento de relaciones diplomáticas normales.

Hay un golpe palaciego y Putin está fuera.

Nuevamente, esto puede no parecer probable en este momento. Pero puede que no sea inverosímil si las personas que se han beneficiado de Putin ya no creen que él puede defender sus intereses.

Conclusión

Estos escenarios no son mutuamente excluyentes: algunos aspectos de cada uno podrían combinarse para producir resultados diferentes.

Pero como sea que se desarrolle este conflicto, el mundo ha cambiado. No volverá al statu quo anterior.

La relación de Rusia con el mundo exterior será diferente. Las actitudes europeas hacia la seguridad se transformarán.

Y el orden internacional liberal basado en reglas podría haber redescubierto para qué servía desde un principio.

Fotografías: Getty Images // Captura de pantalla de la cuenta de Twitter // El presidente ruso, Vladimir Putin, asistió el miércoles a una ceremonia en honor al Soldado Desconocido en el Día del Defensor de la Patria. ¿Esperando lanzar la invasión en Ucrania? (https://www.tdg.ch/jusquou-poutine-ira-t-il-en-ukraine-772885803942) // Mar de Azov (https://glavred.info/opinions/10016303-ukraine-nechem-otvetit-putinu-v-azovskom-more.html) // Parte de las imágenes que se han hecho virales en diferentes aplicaciones // Arty Green, Yuri Romanenko, "OLA" (https://hvylya.net/interview/246195-rossiya-ne-zavoyuet-ukrainu-oficer-dobrovolec-arty-green-obeshchaet-slavnuyu-ohotu-rossiyskim-okkupantam) // Se ve a un soldado ruso desminando un sitio durante un simulacro militar [Archivo: Servicio de Prensa del Ministerio de Defensa Ruso vía AP] (https://www.aljazeera.com/news/2022/2/6/russia-build-up-reaches-70-percent-needed-for-ukraine-invasion) //

04/03/2022:

https://www.elnacional.com/mundo/rusia-y-ucrania-5-escenarios-de-como-podria-terminar-la-guerra/

viernes, 4 de marzo de 2022

¿Será capaz?

LA NIETA DE SALVADOR ALLENDE MINISTRA DE LA DEFENSA

Julio César Moreno León

Maya Fernández Allende será la encargada de manejar la política militar del nuevo gobierno presidido por Gabriel Boric. La señora Maya, de 50 años de edad, ha sido presidente de la Cámara de Diputados y actualmente representa en esa cámara al Partido Socialista, electa por la región Metropolitana. Ella es nieta de Salvador Allende y es la hija nacida en el matrimonio de Beatriz Allende con el agente cubano del Partido Comunista Luis Fernández Oña, quien era considerado el delegado personal de Fidel Castro ante la Unidad Popular y el presidente chileno.

Beatriz Allende se vinculó intensamente a las actividades políticas de su padre, y actuaba como su colaboradora más cercana. Partidaria de los sectores ultra radicales de la Unidad Popular fue un vínculo muy importante con el MIR y el aparato castrista que actuaba en Chile bajo las órdenes de su marido.

Durante el traumático 11 de septiembre de 1973 estuvo en el Palacio de la Moneda hasta que Allende les ordenó retirarse, a ella, a su hermana Isabel y a todas las mujeres que allí se encontraban. Y algunas horas después el líder socialista hizo lo mismo con los fieles seguidores que aún le acompañaban. En medio del feroz ataque de las fuerzas militares les anunció su decisión de entregarse y les pidió que salieran a la calle portando una bandera blanca en señal de rendición.

Pero mientras sus compañeros intentaban cumplir tan difícil cometido, el presidente regresó sorpresivamente a su despacho y se suicidó utilizando la metralleta que le regaló Fidel Castro cuando visitó Chile en 1971.

Luis Fernández Oña fue agente del comunismo fidelista en la tarea de extender la guerra subversiva por América Latina y el mundo. Formó parte de la policía que sustituyó a los órganos represivos de Fulgencio Batista. Luego pasó al servicio del Departamento de América del Comité Central del Partido Comunista dirigido por el comandante Manuel Piñero (a) “Barbarroja”. Ese organismo fue creado por Fidel para fomentar los procesos revolucionarios en todo el continente.

En cumplimiento de sus tareas, Fernández Oña actuó en la preparación de la Primera Tricontinental de la Habana, asamblea integrada por los movimientos comunistas de África, Asia, y América Latina que deliberó en la capital cubana del 3 al 16 de enero de 1966. Y en agosto de 1967 participó en la organización de la conferencia que creó la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS), destinada a impulsar la guerra de guerrillas en latinoamérica. Ambas organizaciones vincularon a Fernández Oña con el liderazgo marxista de Chile

En uno de sus viajes a Santiago estableció relaciones afectivas con la hija del entonces presidente del senado Salvador Allende, y en 1970 se casaron en La Habana. Su matrimonio con Beatriz y el triunfo de la Unidad Popular le dio la privilegiada condición de yerno del Presidente socialista y hombre de confianza de Fidel Castro.

Fue Ministro Consejero de la embajada cubana, pero por encima del embajador funcionaba como la verdadera autoridad política de esa representación diplomática. Estaba encargado de la relación con los grupos partidistas, y según declaraciones que suministró a la Revista Punto Final en 2007, Allende le entregó los archivos que contenían información confidencial referidas a reuniones de la Unidad Popular, a grabaciones y a documentos comprometedores. Le dio la orden de mantenerlos resguardados y le indicó que en el caso de un golpe militar procediera a quemarlos. Por supuesto la orden fue cumplida.

El 11 de septiembre de 1973, mientras la aviación y el ejército atacaron el Palacio de la Moneda, Fernández Oña dirigió la resistencia armada contra los militares que a sangre y fuego intentaban tomar la casa de la embajada comunista.

Y el día 12, protegido por los representantes de los gobiernos de México, la Unión Soviética, Suecia y Perú fue conducido al aeropuerto de Santiago, para desde allí partir junto a su hija Maya y su esposa Beatriz a la capital cubana en un avión de la línea rusa Aeroflot. La Junta Militar había roto relaciones con La Habana y daba 24 horas de plazo a los diplomáticos cubanos para que abandonaran el país.

Cuatro años después de su llegada a la isla Beatriz Allende se quitó la vida afectada por una profunda depresión, seguramente incubada durante los tristes últimos años que le tocó vivir. A partir de entonces su hija pasa a ser la huérfana protegida y educada por la revolución, hasta que en 1990 al cesar el régimen militar y asumir la presidencia de Chile Patricio Aylwin, se inició el retorno de todos los exiliados políticos y Maya pudo regresa a su país. Y a los ochenta años de edad, en diciembre de 2016, víctima de la diabetes muere su padre en la ciudad de La Habana.

Desde aquel trágico 11 de septiembre de 1973 hasta nuestros días Chile ha vivido 17 años de dictadura militar, y luego 32 años de un proceso de evolución democrática que desmontó los andamiajes autoritarios heredados del Régimen castrense, y que estableció un sistema de libertades con progreso económico y social sin precedentes. Sin embargo, este mes de marzo el Palacio de La Moneda abrirá de nuevo sus puertas a la izquierda radical, liderada por jóvenes figuras surgidas de la dirigencia universitaria, acompañadas por el dogmático y añejo Partido Comunista Chileno.

Y en el audaz intento de reivindicar la memoria de Salvador Allende, a su nieta le corresponderá dirigir las difíciles relaciones políticas con las mismas fuerzas armadas que derrocaron al gobierno de la Unidad Popular, y que provocaron el suicidio del líder socialista.

01/03/2022:

https://www.lapatilla.com/2022/03/01/julio-cesar-moreno-leon-la-nieta-de-salvador-allende-ministra-de-la-defensa/

Del laboratorio venezolano

EL DESCONCIERTO DE LA POLÍTICA

José Antonio Rivas Leone  

La política es una actividad de lucha y de donación al mundo social como proyecto colectivo. Y es exactamente en ese carácter o dimensión que la política se encuentra en fuerte crisis en Venezuela –si no en franca orfandad y retirada– entre nosotros, la política, en efecto –la política entendida como ese espacio de tensión que se abre cuando no nos ha ganado la sensación de inexorabilidad de lo que se nos presenta como dado, la política concebida como terreno de discusión de proyectos y de lucha por el sentido–, parece hoy haber mutado, junto a otras tres importantes transformaciones ocurridas en la contemporaneidad, como son la intermitencia de la democracia como apuesta por la participación deliberativa y activa de los ciudadanos en los asuntos que les conciernen por un lado, el quiebre del Estado como actor central del juego de los poderes hoy venido a menos como garante del bien común, y como referencia material y simbólica universal de la modernidad y, finalmente, la emergencia de pandemias con efectos globales que trastocan a las democracias y los gobiernos, a la salud, la economía, las expectativas y la convivencia ciudadana, como ocurre con el coronavirus.

De manera que los signos de hoy son el malestar de la política, el vaciamiento de la democracia como ideal de vida y como tipo de ordenamiento político, y finalmente, encontramos al propio Estado que parece también estar en retirada en varios ámbitos dejando en su lugar ciertos vacíos que intentan ser ocupados por otros actores y que por supuesto implican transformaciones importantes.

Estos retrocesos –el de la política como proyecto y deliberación, el de la democracia como ideal y gobierno, y del Estado respectivamente–, sobre cuya estela estamos tratando de situar nosotros el análisis que aquí nos interesa y nos preocupa, el de la política misma. La revalorización de la política solo será posible de la mano de la revalorización de la democracia y por ende de la política democrática, porque no habrá política en ningún sentido más o menos riguroso de la palabra si no nos decidimos a asumir colectivamente nuestro destino; también plantear y retomar las utopías, entendidas como las capacidades para imaginar otros futuros, otros escenarios, otros horizontes distintos de los actuales y con mayores niveles de ciudadanía y prosperidad en esta época poscovid-19.

El horizonte actual de la política y la democracia es complejo y confuso y se entremezcla con crisis ecológicas, migraciones, xenofobia, flujos financieros, desempleo, terrorismos variados, nuevas esclavitudes, la reducción del Estado y sus efectos, además, incremento de la pobreza, desempleo, nuevos virus y pandemias que requieren respuestas y soluciones en beneficio de nuestros ciudadanos, de nuestras urbes y ethos, donde la política debe recobrar su papel de nobleza y servicio, y hacerlo precisamente a través de la democracia y del andamiaje institucional que la sustenta en el caso venezolano en franco declive.

La radiografía que hoy podemos hacer de la democracia y fundamentalmente de la política no es nada halagadora, y allí precisamente está el germen de la esperanza, la crítica y su replanteamiento hoy. Los tiempos de crisis son tiempos de oportunidades. Uno de los temas recurrentes para muchos analistas y pensadores contemporáneos lo constituye inequívocamente la metamorfosis y los cambios que asume la política en la última década. Dichos problemas traen aparejado una serie de retos e incertidumbres de diversa índole para el ciudadano, para la democracia y para las propias sociedades sumergidas en proceso de modernización y algunas de cambios profundos en materia cultural, tecnológica y económica.

Venezuela se constituye en un gran laboratorio donde pululan una gama amplia de fenómenos y situaciones, muchas degradantes y a contrapelo del progreso, la civilidad y la condición humana. Sin embargo, en estos tiempos pardos (donde el país que tuvimos otrora época estable y floreciente) y de una complejidad única estamos obligados a no claudicar y no perder de vista la necesidad de nuevos  proyectos, actores y lógicas que le devuelvan cohesión, sentido y esperanza a Venezuela y a los venezolanos frente a la orfandad de la política y de los políticos que hoy nos define.

17/01/2022:

https://www.elnacional.com/opinion/el-desconcierto-de-la-politica/

Una clara y coherente defensa de la justicia internacional

DE NUREMBERG A ROMA Y DE ABU GHRAIB A CARACAS Héctor Faúndez Hace siglo y medio, en medio de una guerra civil en los Estados Unidos, y a...