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jueves, 22 de febrero de 2024
miércoles, 21 de febrero de 2024
Atril
DE LA MERA PROPAGANDA POLÍTICA
Luis
Barragán
Por
su ubicación y constante remodelación, el privilegiado inmueble ocupado por uno
de los más destacados colectivos armados en el centro histórico de Caracas, le
sirve igualmente de atril para señalar a sus particulares héroes, e, incluso,
oficiosamente, indicar a las personalidades extranjeras que le sirven de
inspiración. Casualmente, transitando por el lugar, nos percatamos de los
nuevos aportes al muralismo oficial.
En
efecto, dejan el testimonio psuvista de admiración hacia el norcoreano Kim
Jong-un, el chino Xi Jinping, y el ruso Vladimir Putin. Raro, ha faltado el
cubano Fidel Castro, a quien creemos – al menos – el geográficamente más
cercano de los inspiradores, cuya corrección no tardará, buscándole un vistoso
espacio pictórico que aparentemente la casa ya no tiene.
Respecto
a los líderes extranjeros, se evidencia, de un lado, la vocación
anti-occidental de la muestra Hay un palpable convencimiento ideológico,
teniendo por tal la aceptación inmediata de la intensa propaganda gubernamental
a favor de los aliados del madurato.
Por
lo demás, semejante a una muestra que tributa a Irán en la cercanía de la Plaza
Bolívar y la Catedral de la ciudad capital, esa convicción ideológica luce
largamente acrítica, y, así como no imaginamos a los homenajeadores del patio
viviendo bajo un régimen islámico, tampoco los vemos felices bajo la dinastía
de los Kim, laborando y no precisamente en Pekín, o Beijing (en chino, 北京,), o en los cauces belicistas del
heredero de todos los zares.
Luego,
esos regímenes son válidos para todo el mundo, menos para quienes los invocan y
festejan. Mera propaganda, no más.
Fotografía: LB (CCS, 15/02/24).
21/02/2023:
https://guayoyoenletras.net/2024/02/21/de-la-mera-propaganda-politica/
martes, 20 de febrero de 2024
De lo políticamente impráctico e impensable
SALA DE MÁQUINA
Luis Barragán
Todo lo
políticamente impráctico explica a los regímenes de fuerza, cual invariable
blasón para la vanidad de sus beneficiarios. Una diaria e incansable artillería
de órdenes, directrices y mandatos, por contradictorios y arbitrarios que
fuesen, se antoja inapelable con la salvedad de los matices y diferencias que
suscita en la reducida cúpula que se esfuerza por administrarlos, incluyendo la
cauta medición de sus cíclicas tensiones, fuesen ciertas o inciertas.
Por prepotente,
maniqueo y expedito que sea, el socialismo del siglo XXI con sede en
Miraflores, ha de moverse cuidadosamente para no provocar cortocircuitos u
otros sobrevenidos accidentes e incidentes en el conglomerado diverso de los
intereses que lo soportan. Reajustes cuidadosos y, a veces, incomprensibles e
inoportunos que rinden sus resultados a la postre, como la completa
modificación del directorio del CNE, sacrificando a unos militantes del PSUV
por otros aún más militantes, o los cambios quirúrgicos en el TSJ, arsenal
político más que jurídico. Esto es, por la bondad de una estrategia política quizá
de sello clausewitziano que incurre en la maldad de negarle el ejercicio de la
política misma a la genuina oposición, irreductiblemente plural, yendo a su
centro de gravedad y procurando alcanzar el punto culminante de la victoria que
no incluye la total aniquilación del enemigo a lo habanero, garantizando la
subsistencia de la oposición histriónica.
Obviamente, el
presupuesto público unifica al oficialismo, contrastando naturalmente con la
oposición real, la de todo un país que, por estas latitudes u otras muy antes
inimaginables, la une el espanto, en lugar del amor, a lo Jorge Luis Borges. Y,
porque la afectó en todos sus sectores, la tentación es la de usar las
herramientas del régimen prejuicioso y revanchista, hablar lo menos posible
entre sí, cultivar un cierto mesianismo, actuar como una secta religiosa para
no hacer política y, mucho menos, comprometernos en un mismo desarrollo
estratégico, contando los pollos antes de
nacer: en lugar de una sala de máquina que empuje con fuerza a la
embarcación bajo el asedio de los torpedos, imaginamos una vieja sala de
refrigeración que cruza tan lentamente el oleaje, teniendo el tercer mes del
presente año a la vuelta de la esquina, sin novedad que asentar en el cuaderno
de bitácora excepto los otros nombres para la persecución y la represión.
La sala de
máquina reclama sentido común, la masificación del lenguaje de la crisis que
desemboque en un compromiso creciente con las soluciones y sacrificios que
demanda, superando palmo a palmo el miedo y la confusión que fluyen por la
criminalización de toda animadversión, disidencia y oposición. Y es que, este
socialismo no menos real que los sobrevivientes en el resto del mundo, brega infructuosamente
por todo lo que políticamente sea impensable.
Fotografías: LB. Cercano al acceso a la Hemeroteca Nacional, Foro
Libertador (CCS, 15/02/2024).
20/02/2024:
lunes, 19 de febrero de 2024
Brevísimo tratado complementario de bacteriología
DE LA DEGUSTACIÓN DE CALLE
Luis Barragán
Convengamos
mejor en el gesto eufemístico para referirnos a un problema que es inicial y
gravemente sanitario, como el de vernos forzados a comer literalmente en la calle. En medio del tránsito vehicular y
peatonal, el gas de las peores
intenciones medioambientales, la basura, los huecos, la mendicidad que rebrota,
incluso, confiscada la acera, se levanta otro símbolo del socialismo del siglo
XXI, alterno a la motocicleta de la más baja o alta cilindrada: el carrito de
perro-caliente, cuyo diminutivo debemos atribuir solamente a la costumbre.
Sentimos que
los venezolanos de las grandes metrópolis, al menos, no adquirimos la costumbre
de comer en restaurantes con mesas organizadas y extendidas a la vía pública,
quizá porque enfriaba rápidamente la comida en un ambiente propenso al
abigarramiento y el caos en los espacios disponibles, quizá por el altísimo
riesgo de que la clientela huyera sin pagar, práctica conocida como la de
”echar el carro”. Mi generación supo de mesas que rasgaban los bulevares, café,
cerveza, una hamburguesa o sandwiche de rápida elaboración, que liquidó la
enorme inseguridad personal y la incesante pedigüeñería gerenciada por sendas
mafias, a lo mejor imposible de
reeditar, como lo desean, en esta era del flamante socialismo del siglo XXI.
Lo peor de todo es que ya es hábito promedio el de comer fuera de un recinto especializado, seguro y confortable, aireado, con baños, atendido por personas que gozan de plena identificación, soportando un exceso de cargas fiscales y parafiscales, susceptibles al reclamo de la clientela, confiables hasta por una tradición de años, aun cuando nos parezcan taguaras. Ya se hizo costumbre el consumo callejero que algunos se atreven a llamar degustación, aunque no es exactamente eso el permanente peligro de caer prisioneros de una bacteria que puede ser mortal.
Fotografías: LB.
19/02/2024:
https://opinionynoticias.com/opinionnacional/40768-de-la-degustacion-de-calle
domingo, 18 de febrero de 2024
Metropolitanización del Esequibo
YA TIENE OCHO AÑOS LA AVENIDA ESEQUIBO DEL MUNICIPIO BARUTA
No había una calle y, mucho menos, una avenida alusiva al justo e histórico reclamo territorial en la gran metrópoli caraqueña hasta que la municipalidad de Baruta decidió tal día como hoy, (jueves 18 de febrero de 2016), renombrar la avenida La Guairita como Esequibo, por iniciativa del concejal Héctor Urgelles, quien por entonces presidía la Comisión de Participación Ciudadana.
La sesión
solemne de rebautizo de tan importante arteria vial fue presidida por el
entonces alcalde Gerardo Blyde, contando con la presencia de todos los
concejales, de las más importantes personalidades y organizaciones defensoras del
territorio en reclamación, como Mi Mapa Incluye El Esequibo, Amigos de El
Esequibo, ONSA, entre otras, diputados y ex - diputados, académicos de la
Universidad Simón Bolívar, y público en general, quienes postularon al diputado
recién reelecto Luis Barragán como Orador de Orden en reconocimiento a su
desempeño como defensor del territorio reclamado durante su ejercicio
parlamentario de 2010 – 2015.
Intervinieron
en aquel acto el concejal Urgelles y el alcalde Blyde, correspondiéndole al
diputado Barragán en su densa exposición versar no sólo sobre la naturaleza
jurídica y características históricas de la justa reclamación, sino definir y
proponer una política de Estado en la
materia, desarrollando la tesis expuesta sostenidamente en el parlamento, en
2016, es decir, el mismo año en el que
alertó el propósito guyanés de remitir el caso a la Corte Internacional de
Justicia, como lo hizo junto a Mi Mapa en una campaña de la que se hizo eco Opinión
y Noticias, semana por semana, mes por mes.
El acto de
rebautizo fue celebrado en la Plaza Vecinal de la Esmeralda, urbanización La
Tahona de Baruta.
Caza de citas
Luis Landero
("La última función", Tusquets Editores, Barcelona, 2024: 123)
Ilustración: Franck Gerard.
Una clara y coherente defensa de la justicia internacional
DE NUREMBERG A ROMA Y DE ABU GHRAIB A CARACAS Héctor Faúndez Hace siglo y medio, en medio de una guerra civil en los Estados Unidos, y a...









