domingo, 9 de julio de 2023

Caza de citas



"La desdeñada Mati no podía protestar porque tenía a gala pregonar el amor libre y las relaciones abiertas y, aun que no los per día de vista, ahora fingía estar enfrascada en una conversación con una pareja fea y triste sobre El acorazado Potemkin, que habían visto todos en el cine club Diana. Norman, infantilizado por el pelo que le caía sobre el ojo, la camisa asomando por el pantalón, le dijo con voz trémula y las mandíbulas apretadas:

—¿Por qué no nos vamos a tomar algo tú y yo y te hablo de la dictadura

del proletariado?

—¡Sí, vámonos!"

Pilar Eyre

("Cuando éramos ayer", Planeta, Barcelona, 2022:  31)

Ilustración: August Macke.

Noticiero retrospectivo






 - Juan Nuño. "El perverso mundo de los ´comics´". El Nacional, Caracas, 06/06/93. Papel Literario. 

- Ignacio Burk. "Interpretación termodinámica de la historia". El Nacional, 22/02/84.

- Dossier: 18 de Octubre de 1945. Últimas Noticias, Caracas, 20/10/96. Suplemento Cultural. 

- Judith de Arocena (CENDES). "La informática refuerza la condición de independencia". El Nacional, 24/09/82. 

- Florencio Trujillo. "90 años de Enrique Tejera". El Nacional, 05/09/79. 

Reproducción: Pedro León Zapata. El Nacional, Caracas, 16/10/1965.

Y una paradoja

CRISIS UNIVERSITARIA Y CULTURA CORPORATIVA

Luis Barragán

Todavía indagamos respecto a la débil respuesta que la universidad venezolana ha dado a sus agresores en los últimos años, evidentemente contrastante con otras y más remotas épocas. Luce demasiado obvia que la represión inmediata y brutal dejó sembradas sus más severas advertencias, sobre todo, luego de las protestas de 2014 y 2017, aunque creemos que dos casas de estudios ilustran los motivos de tanta debilidad.

En un caso, la Universidad Central de Venezuela ha sido literalmente ocupada por el régimen so pretexto de las masivas remodelaciones que jamás consultaron a sus autoridades, sorprendiéndolas al igual que a sus gremios. Cierto, recientemente, ha culminado el proceso electoral que cuidó muy bien de no denunciar y confrontar al poder establecido, permitiéndole también maniobrar con gran comodidad, aunque tampoco hubo ánimo y disposición para hacerlo por una suerte de complejo operativo: no coincidir con el fascismo, en defensa de un gobierno progresista que algún día corregirá.

Fruto de un dominio absoluto del marxismo, más bien  de signo guevarista que leninista, alérgico al mínimo y razonado debate formal que marcó la distancia entre el comité central o politburó del PCV y la dirección del MIR, se hace patente la herencia de una marcada cultura corporativa en la Ucevé que no repara en la naturaleza y características del poder establecido que ha traicionado las viejas banderas enarboladas, estigmatizando hasta la saciedad a sus opositores y disidentes. Nada gratuito ha sido el silencio o timidez de los profesores de mayor antigüedad que antes rasgaban sus vestiduras por la inviolabilidad del recinto y la autonomía universitaria, o el alza por algunos céntimos del precio de la gasolina, y hoy sólo se permiten la crítica en un ámbito celosamente privado.

En otro caso, la Universidad Simón Bolívar ha sido definitivamente  intervenida por el gobierno nacional, y las autoridades que claman porque los alcance el programa de remodelaciones, en lugar de bregar por un justo presupuesto, no ocultan su desprecio por los gremios de estudiantes, profesores y egresados.  Además, gremios que luchan por la celebración de las elecciones, actúan en un ámbito demasiad parsimonioso, temeroso y precavido, presumiendo a la casa de estudios radicalmente ajena a cualesquiera vicisitudes políticas.

Producto del agitado país que contextualizó su nacimiento, como del estilo que le imprimió el rector-fundador, subsiste la creencia de una Uesebé de tan alto nivel científico y tecnológico que la hace absolutamente incompatible con el poder político que irremediablemente reconoce su majestad y la respeta, aunque – ya sabemos – las deplorables condiciones que ha acumulado, permite dudar de su calibre. Digamos de una cultura corporativa asociada más a la tecnocracia socialdemócrata propia del rentismo petrolero y la devoción hacia la figura rectoral: a modo de ilustración, la crisis de los últimos años no ha significado una defensa convincente de la universidad, activa y militante de sus egresados, sino la solidaridad apenas retórica,  circunstancial y personal con el rector Enrique Planchart que, una vez físicamente desaparecido, cohíbe de todo cuestionamiento al reemplazante oficialista así no tenga el formato de los predecesores.

Versamos en torno a sendos patrones de conducta que tampoco pueden calificarse de izquierda para la ciudad de Villanueva, o de derecha para Sartenejas, sacrificando el rigor que merece el enfoque. Y, faltando poco, ocultando una desgraciada paradoja para ambas universidades públicas, señalada en un texto anterior a propósito de los estudios de arquitectura en Venezuela: quebradas, sólo insuflan y favorecen la oferta de las universidades privadas que captan exitosamente al profesorado.

Fotografía: LB, elecciones uceistas en medio de los trabajos de remodelación gubernamental (2023).

09/07/2023:

https://www.lapatilla.com/2023/07/09/luis-barragan-crisis-universitaria-y-cultura-corporativa/

Compromiso

MUNILLA Y EL LIDERAZGO

Luis Barragán

El liderazgo constituye un fenómeno muy natural, aunque – por una parte – haya técnicas que lo apuntalen, y – por la otra – se diga de un asunto de imposible factura colectiva con la ya remota excepción del equipo futbolístico de Brasil en el Mundial de México, por 1970. Sin dudas, en los últimos tiempos, las redes digitales y el intenso desarrollo del mercadeo, ha consagrado una suerte de liderazgo que, por artificial, nos ha expuesto a muchos riesgos y peligros, predestinándonos al fracaso.

Agentes por excelencia de socialización, los partidos políticos del siglo XX también destacaron en Venezuela por sus cursos o cursillos de formación ideológica, fundamental y tempranamente de sus cuadros juveniles. Realmente, cubrían las distintas facetas del obrar  político, entre ellas, la del perfeccionamiento del liderazgo como talento y vocación, además de los elementos doctrinarios, la propaganda, la oratoria, etc.

Frecuentemente, los partidos organizaban sus cursillos con personal propio, debidamente adiestrado, y los recursos materiales de los que podía disponer. No había, como ahora, fundaciones especializadas, nacionales o extranjeras, capaces de atender, incluso, a entidades de visiones y postulados contradictorios, como ocurre.

Únicamente el tiempo, permitía el descubrimiento, reconocimiento y desarrollo de los liderazgos también competitivos, revalidando aptitudes. Cierto, era una suerte de pesca de arrastre que tenía como saldo definitivo la conformación de una escuela de ciudadanía, aunque no todos se inscribieran formalmente en el partido, persistieran en él, aspiraran en el futuro a cargos y responsabilidades públicas y de representación.

El otro saldo, combinadas las actividades proselitistas con los cursos, a veces, en las más difíciles circunstancias, generaba una extraordinaria mística. Y, muy jóvenes, recordamos la emoción y poderosa atracción que creó en nuestro grupo un libro de Lebret y Suavet,  “En el combate del mundo”, si mal no recordamos el título, destacando el compromiso, características y retos para el militante cristiano.

Todo esto, prácticamente ya no existe en Venezuela, siquitrillados los partidos y la ciudadanía como un legítimo hecho social y sociológico, bajo el socialismo del siglo XXI. Por ello, accesible a quienes dispongan de los mínimos medios digitales, nos impresionó y celebramos que el activísimo obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, conferenciara recientemente sobre el liderazgo cristiano (https://www.youtube.com/watch?v=ph0HOxGbULA&list=PLXsG2KWUim65G1jn33j6Z5CNUdShiCKCe&index=27&t=245s): es necesario y urgente reintroducir a las nuevas generaciones en ámbitos que les son desconocidos, y, creyentes o no,  les permitan comprometerse con un ideario de libertad.

Fuerza moral, lenguaje comprensible, equilibrado, auto-realizador,  trascendente, servicio, maduro,  integrador, eficaz,  realista, valiente, son algunas de las propiedades que monseñor Munilla concede al liderazgo auténtico. Y de esto, deben tomar consciencia las nuevas generaciones para contribuir a la superación del régimen y acometer la empresa de reconstrucción nacional.

09/07/2023:

https://guayoyoenletras.net/2023/07/09/munilla-y-el-liderazgo/

La alabanza

LA CRISIS DE LA IGLESIA NO ES DOCTRINAL SINO DE VIVENCIA

San Mateo,  11: 25-30

Fray Marcos  (Rodríguez)

Mateo acaba de narrar el reproche de Jesús a aquella generación por no aceptar su mensaje y el rechazo del mensaje por parte de ciudades enteras, que provoca estas palabras de Jesús: "¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida!.. ¿Y tú Cafarnaún?.. Hasta el abismo te hundirás". Ante el fracaso de su predicación, Jesús no se desanima, sino que responde con una alabanza al Padre, porque hay otros que sí lo aceptan.

En el evangelio de hoy hay tres párrafos bien definidos.

El primero se refiere a Dios.

El segundo, a una interdependencia total entre Jesús y Dios.

El tercero, hace referencia a la relación entre nosotros y Jesús.

Los tres manifiestan aspectos esenciales del mensaje de Jesús que vamos a repasar brevemente. Los dos primeros se encuentran también en Lucas, pero en el contexto del éxito de los 72 y haciendo intervenir al Espíritu que llenó de alegría a Jesús. Aunque no sean palabras del mismo Jesús, se trata de una tradición muy antigua que refleja un conocimiento muy profundo de su persona.

"Te doy gracias, Padre, porque..." Lo importante no es la acción de gracias en sí, sino el motivo.

No podemos pensar que Jesús bendice a Dios porque los entendidos no entiendan. Sería mezquino pensar que Jesús se alegra porque Dios no se revela a alguien. Dios no puede tener privilegios con nadie. Jesús no puede afirmar que Dios da a algunos lo que niega a otros.

Lo que quiere decir es que el Dios de Jesús no puede ser aceptado más que por la gente sencilla y sin prejuicios. Los engreídos, los soberbios, los sabios tienen capacidad para crearse su propio Dios, que siempre se parecerá a ellos mismos.

Los "sabios y entendidos" eran los sacerdotes y los especialistas de la Ley. Su conocimiento de Dios les daba derecho a sentirse seguros, poseedores de la verdad. No tenían nada que aprender, pero eran los únicos que podían enseñar. Con prepotencia imponían toda clase de normas y preceptos insoportables para la gente normal.

¿Quiénes eran los sencillos? "El "nepios" griego tiene muchos significados, pero todos van en la misma dirección: infantil, niño, menor de edad, incapaz de hablar; y también: tonto, infeliz, ingenuo, débil. En todos descubrimos la ausencia de cálculo, la falta de doblez o segundas intenciones.

Para la élite religiosa, los sencillos eran unos malditos, porque no conocían la Ley, y por lo tanto no podían cumplirla. Los sencillos eran los "sin voz", "la gente de la tierra" a quienes los rabinos despreciaban.

En tiempo de Jesús, sólo los dirigentes podían opinar, los demás únicamente tenían la obligación de escuchar. Según Jesús, todos pueden acceder a la revelación del verdadero Dios. Los sabios también pueden, si son capaces de ser sencillos. Los sencillos no pueden volverse sabios. Si se revelara sólo a los sabios, los sencillos no tendrían posibilidad de llegar a él.

"Estas cosas" son las realidades que Jesús descubrió de Dios y que les quiere transmitir. No se trata de conocimientos, sino del mismo Dios como experiencia profunda.

"Todo me lo ha entregado mi Padre..." El primer paso para salir del ego e ir hacia el otro, es tomar conciencia de que lo que eres no te lo debes a ti mismo sino al otro. La consecuencia espontánea es la gratitud.

El conocimiento de Dios no es fruto del esfuerzo humano, sino puro don; aunque no se niegue a nadie. El error de nuestra teología, fue creer que conocíamos a Jesús porque conocíamos a Dios; si Jesús era Dios, ya sabíamos lo que era Jesús. El texto dice exactamente lo contrario. La única manera de conocer a Dios es aproximarnos a Jesús.

El verbo conocer tiene en el AT una connotación de las que carece en nuestra lengua: Indica cercanía, familiaridad, comprensión, mutua entrega. Se utiliza para designar la relación íntima entre el hombre y la mujer.

"Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados que yo os aliviaré". La imagen de yugo se aplicaba a la Ley, que, tal como la imponían los fariseos, era ciertamente insoportable. El hombre desaparecía bajo el peso de más de 600 preceptos y 5.000 prescripciones. Para los fariseos, la Ley era lo único absoluto.

Jesús dice lo contrario: "El sábado está hecho para el hombre, no el hombre para el sábado". La principal tarea de Jesús es liberar al hombre de todas las ataduras. Y las religiosas son las más fuertes.

Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera. Jesús libera de los yugos y las cargas que oprimen al hombre y le impiden ser él. No propone una vida sin esfuerzo; eso sería engañar al ser humano que tiene experiencia de lo difícil que es la existencia. Sin esfuerzo no hay verdadera vida humana. Si desaparecieran todas las dificultades, no podríamos avanzar hacia ninguna meta. No es el trabajo exigente lo que malogra una vida, sino los esfuerzos que no llevan a ninguna plenitud. Todo lo que hagamos a favor del hombre, por mucho que cueste, se convertirá en felicidad porque traerá plenitud.

Jesús propone un "yugo" pero no de opresión que vaya contra el hombre, sino para desplegar todas sus posibilidades de ser más humano. Jesús quiere ayudar al ser humano a desplegar su ser sin opresiones.

El yugo y la carga serían, como el peso de las alas para el ave. Claro que las alas tienen su peso, pero si se lo quitas, ¿con qué volará? El motor de un avión es una tremenda carga, pero gracias a ese peso el avión vuela. Nuestras limitaciones son las que nos permiten avanzar en el camino hacia una meta que está más allá de lo que somos como animales conscientes.

Lo que acabamos de leer es, sin duda, evangelio (buena noticia). Pero no hemos hecho mucho caso a este mensaje. En cuanto pasaron los primeros siglos de cristianismo, se olvidó totalmente este evangelio, y se recuperó "el sentido común". Nunca más se ha reconocido que Dios se pueda revelar a la gente sencilla. Es tan sorprendente lo que nos acaba de decir Jesús, que no nos lo hemos creído nunca. ¡Qué sabe Cristo lo que significa ser cristiano!

Sin embargo, Dios no comparte con el hombre los secretos del conocimiento, sino su misma Vida. La "revelación" no consiste en más conocimiento, sino en una manera nueva de vivir. Para Jesús la vida es más importante que el conocimiento.

Si Dios se revela a la gente sencilla, ¿Qué cauces encontramos en nuestra institución para que esa revelación sea escuchada? ¿No estamos haciendo el ridículo cuando seguimos siendo guiados por los "sabios y entendidos" que se escuchan más a sí mismos que al verdadero Dios?

A todos los niveles estamos en manos de expertos. En religión la dependencia es absoluta, hasta tal punto, que se nos ha prohibido pensar por nuestra cuenta. "Eso no me lo preguntes a mí que soy ignorante; doctores tiene la Iglesia..." decía el catecismo que yo aprendí de memoria a los siete años.

Jesús no propone una religión menos exigente. Esto sería tergiversar el mensaje. Jesús no quiere saber nada de religiones. Propone una manera de vivir la cercanía de Dios, tal como él la vivió. Esa Vida profunda, es la que puede dar sentido a la existencia, tanto del listo como del tonto, tanto del sabio como del ignorante, tanto del rico como del pobre. Todo lo que nos lleve a plenitud, será ligero. Este camino no es fácil.

Hoy podíamos decir que "sencillo" es todo aquel que descubre la necesidad de pasar de lo que cree ser, a lo que realmente es. Por eso está dispuesto a aprender y a cambiar.

Los cansados y agobiados eran los que intentaban cumplir la Ley, pero fracasaban en el intento por la dificultad de abarcar todas las prescripciones. De esas conciencias atormentadas abusaban los eruditos para someterlos y oprimirlos. Nada ha cambiado desde entonces. Los entendidos de todos los tiempos siguen abusando de los que no lo son y tratando de convencerles de que tienen que hacerles caso en nombre de Dios.

No sé si fue Pío IX o Pío X quien dijo: "solo hay dos clases de cristianos, los que tienen el derecho de mandar y los que tienen la obligación de obedecer". Hoy ningún jerarca repetiría esas palabras, pero en la práctica, todos actúan desde esa perspectiva.

Ahora sólo nos queda revisar nuestra religión y ver en qué medida separamos la fe de la vida, la experiencia del conocimiento, el amor del culto, la conciencia de la moralidad, y así sucesivamente.

Los predicadores seguimos imponiendo pesadas fardos sobre las espaldas de los fieles. Nuestro anuncio no es liberador. Seguimos confiando más en los conocimientos teológicos, en el cumplimiento de unas normas morales y en la práctica de unos ritos, que en la sencillez de sabernos en Dios. Seguimos proponiendo como meta, la "Ley" de Dios, no la Vida de Dios

La crisis de la Iglesia no es una crisis doctrinal. Es una crisis de vivencia. Por eso nunca se podrá superar por medio de más documentos que tratan de zanjar cuestiones discutidas. Lo que hay que enseñar a los hombres es a vivir una experiencia del Dios de Jesús. Sólo ahí encontraremos la liberación de toda opresión. Sólo teniendo la misma vivencia de Jesús, descubriremos la libertad necesaria para ser nosotros mismos.

Meditación-contemplación

Venid a mí todos, dice Jesús.

Sólo él conoce a Dios y sólo él nos lo puede revelar.

Debemos superar todo prejuicio

y aceptar ese Dios como el único que puede liberarnos.

Todo dios, que venga de otra parte

o que nos hayamos fabricado nosotros, será opresor.

Mientras más agobiados nos sintamos,

más necesitaremos al Dios de Jesús.

Ese Dios de Jesús, sencillo y cercano

sólo puede ser descubierto y aceptado desde la sencillez.

No se trata de una exigencia de Dios, sino de una incompatibilidad.

Dios sólo se puede dar como lo que es.

Dios sólo cabe en un corazón vacío.

Reproducción: Titus Kaphar. 

Fuente:

https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/928-la-crisis-de-la-iglesia-no-es-doctrinal-sino-de-vivencia.html

Padre Peraza:  https://www.facebook.com/arperaza/videos/309235988116068

Cardenal Porras: https://www.youtube.com/watch?v=42O8aMJeBIs

sábado, 8 de julio de 2023

Texto postrero


CUANDO USTED LEA ESTE ARTÍCULO YO ESTARÉ MUERTO

Carlos Alberto Montaner 

“Vivir es un derecho, no una obligación”, dijo Ramón Sampedro, un español que había quedado tetrapléjico tras un accidente en la playa. Su vida, su lucha por que se le permitiera acceder al suicidio asistido y su muerte fueron interpretadas en el cine por Javier Bardem en el filme Mar adentro.

“Don Carlos, ¿regresa a vivir a España?”, me preguntó un vecino extrañado de la avenida Brickell, donde vivía en Miami. “No. Me voy a morir a España”, le respondí amablemente, con una sonrisa, y seguí mi camino. Al fin y al cabo, viví 40 años en Madrid, mi intención era residir nuevamente en mi apartamento frente al parque de El Retiro, tengo la nacionalidad española y creo firmemente en la eutanasia y en la muerte asistida, como, afortunadamente, piensa más del 70% de los españoles.

Este artículo lo comencé a escribir en Miami a inicios de 2022 y lo concluyo dictándolo, ya que actualmente tengo grandes dificultades para escribir. En ese momento, antes de que se me informara de un diagnóstico más severo, llegué a la conclusión de que no permitiría que el Parkinson que padecía desde hacía unos años me arrebatara más facultades. Para entonces, ya me había quitado la capacidad de improvisar oralmente, pero no la de escribir. Parece que el cerebro aloja las dos facultades en diferentes sitios. En cualquier caso, todo iría empeorando.

En marzo de 2021 el Congreso de los Diputados español aprobó la “Ley de la Eutanasia” por 202 votos a favor, 141 en contra y 2 abstenciones. Es uno de los países que la tiene – en Estados Unidos hay suicidio asistido, pero sólo en 10 estados y el distrito de Columbia de los 50 con que cuenta la Unión Americana. Bélgica, Holanda, Nueva Zelanda, Luxemburgo, Suiza, Portugal y Canadá han legislado sobre la eutanasia y la muerte asistida. Es poco. Son casi 200 naciones reconocidas por la Organización de Naciones Unidas.

El 3 de abril del 22 había cumplido 79 años en Miami. Fue la edad en que murió mi padre del corazón el 7 de marzo de 1992. Mi madre murió a los 83 años de una operación “sin importancia” (menos para ella, claro) en el año 2000. Según la admirada neuróloga italiana Rita Levi-Montalcini, premio Nobel de Medicina (1986), los hijos, grosso modo, deben sacar la cuenta de lo que esperan vivir promediando la edad de la muerte de los dos padres, pero agregándoles un 10%, producto de los adelantos médicos. A mí me salían 88 años. Es demasiado. Creo que iniciar el octavo inning, como dice mi amigo Jorge Sonville, es más que suficiente. Es toda una provocación.

Mi hermano menor, Robert Alex, un brillante médico con quien discutí la fórmula de Levi-Montalcini, era un escéptico de esta hipótesis. Alegaba, con buenas razones, que esos promedios no servían de mucho. Él, mi hermano menor, murió a los 69 años en medio de la epidemia de covid-19. Su deceso ocurrió el primero de agosto de 2020. Entonces no existía la vacuna. Yo le llevaba casi ocho años. Pero mi hermano mayor, nacido en octubre de 1940, Ernesto, aún está vivo. De los tres, es el más resistente a las adversidades de la vida.

El propósito de este artículo es estimular el debate sobre la eutanasia: mi posición es apoyarla siempre que sea una elección voluntaria. De la misma manera que se donan los órganos en vida, creo que bastaría consignarlo por escrito o designar a una persona para que tome las decisiones en caso de que sea materialmente imposible asumir esa responsabilidad. Así fue cómo, al llegar a Madrid en octubre del año pasado, entregué en la Sanidad Pública el documento en el que se establecen los cuidados y tratamientos de salud en situaciones extremas. Gracias al asesoramiento desde el principio de la Asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD) he podido, con el respaldo incondicional de mis seres queridos, superar todos los pasos burocráticos que exige una ley garantista. De ese modo, comencé el proceso legal que ha culminado en la aprobación de la prestación de ayuda para morir en mi caso, ya que, de acuerdo con lo que establece la ley, cumplo todos los requisitos de padecimiento grave, crónico e imposibilitante. Hasta el final del camino cuento con la asistencia de profesionales de la Sanidad Pública.

Por si fuera poco, una resonancia magnética realizada en el Hospital Gregorio Marañón concluyó que en realidad padezco Parálisis Supranuclear Progresiva (PSP), un Párkinson atípico y más agresivo. Eso explica mi acelerada falta de movimiento ocular impidiéndome leer y escribir, además de las crecientes limitaciones para expresarme verbalmente. Mi vida diaria, en la que la lectura, la escritura y la expresión oral han sido mis señas de identidad, se borran de un día para otro. Desde hace mucho mi cuerpo tampoco me acompaña.

He vivido en un país, España, por 40 años, en el extremo occidental de Europa, del que se decía, injustamente, que los españoles sólo entendían a fustazos. Y no era verdad. La democracia y la libertad están al alcance de cualquier pueblo que se lo proponga. He regresado en el ocaso de mi vida. Aquí he cumplido 80 años. El último de mi existencia gracias a la Ley de Eutanasia. ¿Se quiere una mayor libertad que la de elegir el momento de la partida?

Cumplo mi deseo de morir en Madrid, la ciudad que amo y en la que he compartido tanto junto a Linda, mi adorada mujer en las duras y en las maduras. Lo hago gozando todavía de la capacidad de expresar mi voluntad de ejercer mi derecho a finalizar mi vida de una forma libre y digna de acuerdo con mis creencias. No le doy más la lata, querido lector. Adiós.

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Hasta sus últimos días, Carlos Alberto Montaner fue un extraordinario e incondicional colaborador de El Nacional. Aparte de su excelente pluma y atinados temas, lo caracterizó su compromiso con la libertad y su don de gente. Hoy, con la publicación de este artículo que escribió de despedida, lamentamos profundamente su partida.

Fotografía: Mario Zapata / EFE. 

05/07/2023:

https://www.elnacional.com/opinion/cuando-usted-lea-este-articulo-yo-estare-muerto/

jueves, 6 de julio de 2023

Aula abierta

GIOCONDA SAN BLAS, O EL COMPROMISO SOCIO-POLÍTICO DE LA ACADEMIA

Guido Sosola

Insistió mucho Ernesto Mayz Vallenilla, en sus constantes reflexiones sobre la universidad,  en torno a las misiones fundamentales que ha de cumplir: ética, académica y sociopolítica.  El esquema básico,  desde la primera vez que lo leí, gracias a las clases magistrales de inauguración del período lectivo en Sartenejas que acostumbró a publicar en aviso pagado  en la prensa escrita,  ha sido de enorme utilidad para profundizar en torno al aula superior en Venezuela.

La universidad no es un partido,  como así se quiso en los años sesenta del siglo veinte, pero no se la entiende sin un compromiso social y político en clarísima e íntima conexión con la actividad académica y el testimonio ético que debe rendir.  Diría que lo peor que ha pasado por todos estos años del veintiuno, es que, so pretexto de que la universidad es únicamente una experiencia académica, así sea paticoja porque ni el debido presupuesto le asignan, profesores y también estudiantes no sólo han evadido el evidente conflicto que tiene con la actual dirección del Estado, sino que también – capitulando  -  le ha reconocido a esa dirección los derechos adquiridos de negarle los reales que le corresponden a nuestras máximas casas de estudios.  Sin embargo, ante la generalizada divagación (divagancia, decía Pedro León Zapata), ambigüedad y evasión de muchos profesores,  unos pocos se atreven a llamar las cosas por su nombre y a sugerir caminos.

Entre los pocos,  constituyendo la excepción que confirma la regla,  está la Dra. Gioconda Cunto de San Blas, referencia fundamental del mundo científico venezolano (incluso, presidió la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales).  Biólogo molecular y bioquímico, investigadora emérita del IVIC, postgraduada en el exterior, goza del más amplio reconocimiento académico al hacerse acreedora del Premio de la Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar, años atrás, y Premio Alma Mater de la Universidad Centra de Venezuela, recientemente.  Vale decir, hace ciencia y de la dura, pero es capaz de pronunciarse sobre la situación de la universidad venezolana.

El lunes 3 de los corrientes, en Sartenejas, le correspondió conferenciar sobre la universidad y su autonomía en el marco de la Cátedra Libre Edgard Sanabria. Comenzó definiéndola de acuerdo a la Constitución de 1999, e, inevitable, compartió con la audiencia sus impresiones sobre los consabidos comicios realizados en la UCV después de catorce años, e, inevitable, se pronunció a favor de las elecciones en la Universidad Simón Bolívar que los gremios estudiantiles, profesorales y de egresados exigen por escrito a las actuales autoridades interventoras para que las convoquen. Y, a estas alturas, no hay respuesta alguna.

Fue grato escucharla, versada sobre un tema complejo, difícil y exigente. La biólogo molecular y bioquímico no teme pronunciarse sobre tan espinoso asunto, algo que aplaudimos y mucho.

Fotografía: GS (2023).

07/07/2023:

https://www.lapatilla.com/2023/07/07/guido-sosola-gioconda-san-blas-o-el-compromiso-sociopolitico-de-la-academia/

Una clara y coherente defensa de la justicia internacional

DE NUREMBERG A ROMA Y DE ABU GHRAIB A CARACAS Héctor Faúndez Hace siglo y medio, en medio de una guerra civil en los Estados Unidos, y a...