martes, 19 de septiembre de 2023

Respaldo

DELSA, TRANSICIÓN Y DERECHOS HUMANOS

Luis Barragán

Este régimen calculó y esperó para sincerarse no sólo como una propuesta socialista, sino como una experiencia plenamente identificada con la desgracia comunista de Cuba, y en septiembre de 2012, creyéndose liberado de toda responsabilidad por siempre, denunció la célebre  Convención Americana, pactada en San José de Costa Rica. Y es que los tan peculiares defensores de los derechos humanos (DD.HH.)  que rasgaron sus vestiduras por las descomunales tropelías del Chile de Pinochet, equiparándolas con los excesos cometidos en Venezuela, jamás dijeron algo respecto a las que acontecían en las lejanías siberianas, incluso, pervertida la psiquiatría soviética, y las que todavía acontecen en la intocable isla caribeña.

Acá, las jornadas cívicas y demasiado evidentemente desarmadas de 2014 y 2017,  ejemplificaron muy bien el contraste con las toneladas cúbicas de paja que ensalivaron la constituyente de 1999 respecto a los DD.HH. Exponentes de una pretendida superioridad moral en la materia, mienten y hasta callan deliberadamente al percatarse el mundo de lo que ocurre en nuestro país, una tragedia debidamente documentada por cualesquiera instancias nacionales e internacionales que han actuado valientemente, especializadas en la materia.

Tiene ya una escasa rentabilidad política invocar los sucesos ocurridos tres o seis décadas atrás, porque ha sido peor en la presente centuria. Idearon una ley para tergiversar la historia que cuestionamos oportunamente aún contra los palcos que el oficialismo acostumbraba a copar en el hemiciclo de las riesgosas sesiones del parlamento (https://www.youtube.com/watch?v=7lZJep-zz-Q).

No se entiende al régimen, sin la violencia de todo cuño y matices que le sirve de soporte. Campeando la impunidad, no existe la debida separación de los órganos del Poder Público y tampoco la justicia ordinaria, siendo gigantesca la deuda acumulada por los elencos del poder en el campo de los DD. HH. Revertir la desgracia,  saldar esa deuda y echar las bases de un sistema en el que nunca más ocurra algo parecido al fenómeno todavía en curso, le impone una pauta muy precisa y extraordinaria al complejo proceso político sintetizado por las consabidas primarias.

Nada casual su candidatura, Delsa Solórzano es una reconocida experta en DD.HH., quien encabezó la Comisión Permanente de Política Interior de la Asamblea Nacional y, consecutivamente, preside la de Justicia y Paz de la Asamblea Nacional electa en 2015.  Lo ha referido, lleva más de 300 casos por ante la Corte Penal Internacional que dan testimonio de su diligente trabajo como servidora pública.

La transición democrática que nos espera, o ha de esperarnos, algo más que un simple tránsito por las circunstancias, requerirá de una urgida reivindicación de los derechos fundamentales para darle asiento concreto y duradero a nuestras legítimas aspiraciones a la libertad y la democracia.  Una adecuada estrategia que revierta y cancele el totalitarismo en este lado del mundo, sus impulsos y desmanes, impone la necesidad de una correcta, decidida y comprometida conducción política capaz de garantizar el íntegro respeto de los DD. HH., en el inmediato período post-socialista, como de hacer justicia para que sea honrada la deuda de las últimas dos décadas y tanto.

Incansable trabajadora, Delsa está llamada a ejercer esa conducción, porque – además -  se ha esforzado por una articulación de distintos esfuerzos, empeños y voluntades que apuntan a la más amplia concertación que sea posible. Perseguida y atacada, sigue recorriendo el país en reclamo de la unidad que nos hace mejores.

19/09/2023:

https://www.elnacional.com/opinion/delsa-transicion-y-derechos-humanos/

lunes, 18 de septiembre de 2023

Inspección ocular: gastronomía popular


En las inmediaciones de la Plaza de El Venezolano, se encuentra esta oferta de hallacas y bollos atendida por una grata caraqueña y presumimos que su nieto. Quedaron muy coloridas las fotografías de un expendio en el que dudé consumir, porque está integrado al circuito de la supervivencia e informalidad que tributa a las autoridades públicas matraqueras para usar los espacios públicos, sin sujeción a la más elemental supervisión sanitaria. Néstor Riera me dijo que tienen bastante tiempo en el lugar, literalmente bajo una mata.  Conversadora la señora, me respondió que le da pereza al llegar y colocar las cosas, como al recoger e irse. En ambos casos, el matero sirve de mesa de comedor y, como se aprecia, el comensal le echa una mirada al celular, a pesar de todos los pesares de un sitio de tan alta circulación de personas de todas las intenciones del mundo.

LB

domingo, 17 de septiembre de 2023

... Así también como perdonamos a los que nos ofenden

ENSÉÑANOS A PERDONAR

Mt 18, 21-35

Fray Marcos (Rodríguez)

Contexto

El evangelio de hoy es continuación del que leíamos el domingo pasado. Allí se daba por supuesto el perdón. Hoy es el tema principal. Mateo sigue con la instrucción sobre cómo comportarse con los hermanos dentro de la comunidad. Sin perdón mutuo sería imposible cualquier clase de comunidad.

El perdón no es más que una de las manifestaciones del amor y está en conexión directa con el amor al enemigo. Entre los seres humanos es impensable un verdadero amor que no lleve implícito el perdón. Dejaríamos de ser humanos si pudiéramos eliminar la posibilidad de fallar y el fallo real.

Explicación

La frase del evangelio, "setenta veces siete", no podemos entender­la literalmente; como si dijera que hay que perdonar 490 veces. Quiere decir que hay que perdonar siempre. El perdón tiene que ser, no un acto, sino una actitud, que se mantiene durante toda la vida y ante cualquier ofensa.

Los rabinos más generosos del tiempo de Jesús, hablaban de perdonar las ofensas hasta cuatro veces. Pedro se siente mucho más generoso y añade otras tres. Siete era ya un número que indicaba plenitud, pero Jesús quiere dejar muy claro que no es suficiente, porque todavía supone que se lleva cuenta de las ofensas.

La parábola no necesita explicación, como todas. El punto de inflexión está en la desorbitada diferencia de la deuda de uno y otro. El señor es capaz de perdonar una inmensa deuda. El empleado es incapaz de perdonar una minucia.

Al final del texto, encontramos un rebotazo del AT: "Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo". Jesús nunca pudo dar a entender que un Dios vengativo puede castigar de esa manera, o negarse a perdonar hasta que cumplamos unos requisitos.

En el evangelio encontramos con mucha frecuencia esa incapacidad de aceptar plenamente el Dios de Jesús, que es sobre todo Padre. Eran judíos y les costó Dios y ayuda aceptar toda la originalidad de Jesús.

También nosotros nos encontramos mucho más a gusto con el Dios del AT. Ese Dios que premia y castiga nos permite a nosotros hacer lo mismo con los demás. Esta es la razón por la que nos sentimos tan identificados con Él. Primero hemos fabricado un Dios a nuestra imagen, y después nos hemos conformado con imitarle.

Aplcación

El perdón solo puede nacer de un verdadero amor. No es fácil perdonar, como no es fácil amar. Va en contra de todos los instintos. Va en contra de lo razonable. Los razonamientos nunca nos convencerán de que tenemos que perdonar.

Desde nuestra conciencia de individuos aislados en nuestro ego, es imposible entender el perdón del evangelio. El ego necesita enfrentarse al otro para sobrevivir y potenciarse. Desde esa conciencia, el perdón se convierte en un factor de afianzamiento del ego. Perdono (la vida) al otro porque así dejo clara mi superioridad moral. Expresión de este perdón es la famosa frase: "perdono pero no olvido" que es la práctica común en nuestra sociedad.

Para entrar en la dinámica del verdadero perdón, debemos tomar conciencia de nuestro verdadero ser y de la manera de ser de Dios. Experimentando la única realidad descubriré que no hay nada que perdonar, porque no hay otro.

Con un ejemplo podemos aproximarnos a la idea. Si tengo una infección en el dedo meñique del pie y me causa unos dolores inaguantables, ¿puedo echar la culpa al dedo de causarme dolor? El dedo forma parte de mí y no hay manera de considerarlo como un objeto agresor. Hago todo lo posible por curarlo porque es la única manera de ayudarme a mí mismo.

Por ese camino descubriremos que perdonar, no es hacer un favor al otro, sino entrar en una dinámica de verdadero amor, que te permite paz, armonía interior y bienestar.

Desde nuestro concepto de pecado como mala voluntad por parte del otro, es imposible que nos sintamos capaces de perdonar. El pecado no es fruto nunca de una mala voluntad, sino de una ignorancia. La voluntad no puede ser mala, porque no es movida por el mal. La voluntad solo puede ser atraída por el bien y repeler el mal.

La trampa está en que se trata del bien o el mal que le presenta la inteligencia, que con demasiada frecuencia se equivoca y presenta a la voluntad como bueno lo que en realidad es malo. Sin esta aclaración, es imposible entrar en una auténtica dinámica del perdón. Como seres humanos nos cuesta mucho menos tolerar una ignorancia que perdonar una mala voluntad.

"Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo". ¿No os parece un poco ridículo que Dios esté condicionado por nuestras propias acciones? Dios no tiene acciones, mucho menos puede tener reacciones. Dios es amor y por lo tanto es también perdón. No tiene que hacer ningún acto para perdonar; está siempre perdonando porque está identificado con cada uno de nosotros. Su amor es siempre perdón porque llega a nosotros sin merecerlo.

Ese perdón de Dios es lo primero. Si lo aceptamos nos hará capaces de perdonar a los demás. No al revés.

Eso sí, la única manera de estar seguros de que lo hemos descubierto y aceptado, es que perdonamos. Por eso se puede decir, aunque de manera impropia, que Dios nos perdona en la medida que nosotros perdonamos.

¡Qué difícil nos resulta armonizar el perdón con la justicia! Nuestra cultura occidental que pretendemos superior a las demás, tiene fallos garrafales. Claro que nuestra cultura es fruto del cristianismo; pero olvidamos que se trata de un cristianismo troquelado por el racionalismo griego y encorsetado hasta la asfixia por la justicia romana. El cristianismo resultante, que es el nuestro, no se parece en nada al que vivió Jesús.

En nuestra sociedad se está acentuando cada vez más el sentimiento de Justicia, pero se trata de una justicia racional e inmisericorde, que la mayoría de las veces solo esconde nuestro afán de venganza; eso sí, con todas las de la ley.

Nuestro mezquino sentido de la justicia se la hemos aplicado al mismo Dios y lo hemos convertido en un monstruo que tiene que hacer morir a su propio Hijo para "justificar" su perdón.

Es completamente descabellado pensar, que un verdadero amor está en contra de una verdadera justicia. Luchar por la justicia es conseguir que ningún ser humano haga daño a otro en ninguna circunstancia.

La justicia no consiste en que una persona perjudicada, consiga perjudicar al agresor. Difícil será que escapemos de esta dinámica. Seguiremos utilizando los mecanismos de la justicia para dañar al otro.

Lo que pedimos en el Padrenuestro, entendido al pie de la letra, es un solemne disparate. No se trata de un simple defecto de trascripción. En el AT está muy clara esta idea. En la primera lectura nos decía exactamente: "Del vengativo se vengará el Señor". "Perdona la ofensa de tu prójimo y se te perdonarán los pecados cuando lo pidas".

Cuando el mismo evangelista Mateo relata el Padrenues­tro, la única petición que merece un comentario es ésta, para decir: "...Porque si perdonáis a vuestros hermanos, también vuestro Padre os perdonará; pero si no perdonáis, tampoco vuestro Padre os perdonará (Mt 6,14).

Aunque hayamos repetido esta idea durante veinte siglos, no corresponde al Dios de Jesús. No tenemos que escandalizarnos de que se diga esto de Dios, pero tampoco debemos renunciar a seguir acercándonos a la verdad. ¿No sería más lógico pedir a Dios que nos perdone como solo Él sabe hacerlo, y aprendamos de Él nosotros a perdonar a los demás?

Para descubrir por qué tenemos que seguir amando al que me ha hecho daño, tenemos que descubrir los motivos del verdadero amor a los demás.

Si yo amo solamente a las personas que son amables no salgo de la dinámica del egoísmo. El amor verdadero tiene su justificación en la persona que ama, no en el objeto del amor y sus cualidades. El amor a los que son amables por sus cualidades no es garantía ninguna del amor verdaderamente humano y cristiano.

Si no perdonamos a todos y por todo, nuestro amor es cero, porque si perdonamos una ofensa y otra no, las razones de ese perdón no son genuinas.

No solo el ofendido necesita perdonar para ser humano, también el que ofende necesita del perdón para recuperar su humanidad.

La dinámica del perdón responde a la más profunda necesidad psicológica del ser humano de un horizonte para poder seguir viviendo. Cuando el hombre se encuentra con sus fallos cada día, necesita una certeza de que las posibilidades de rectificar siguen abiertas. A esto le llamamos perdón de Dios. Descubrir, después de un fallo grave, que la actitud de Dios sigue siendo la misma, que me sigue queriendo y sigue queriendo lo mejor para mí, tiene que llevarme a la recuperación de mi propio ser, a superar la desintegración que lleva consigo un fallo grave.

La mejor manera de convencerme de que Dios me ha perdonado, es descubrir que aquellos a quienes ofendí me han perdonado. Solo cuando estoy convencido de que Dios y los demás me han perdonado, estaré dispuesto a perdonarme a mí mismo y recuperaré la paz interior, imprescindible para poder seguir adelante.

Meditación-contemplación

Si vivo en la superficie de mi ser (ego)

el perdón que nos pide Jesús, será imposible.

Si descubro que el ofendido y el ofensor somos uno,

no hay ofensor ni ofendido ni ofensa.

................

Solo desde esa profundidad desaparecerá la ofensa.

No hay nada que perdonar ni nadie a quien perdonar.

Cualquier otra solución no pasará de artificial e inútil.

O se convierte en refuerzo de nuestro ego.

...............

Descubrir lo que me identifica con Dios y con los demás,

es el único camino de superación de toda tensión.

La religión de toma y da acá

es contraria al verdadero amor que es unidad.

Fuente:

https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/771-ens%C3%A9%C3%B1anos-a-perdonar.html

Padre Arturo Peraza: https://www.facebook.com/arperaza/videos/1456941048428188

Cardenal Porras: https://www.youtube.com/watch?v=-AYFSCNJgGU

martes, 12 de septiembre de 2023

Implicación

EL CONTEXTO DE LA PEOR

Luis Barragán

Una densa conjura oficial cierne sobre éstas o cualesquiera otras primarias, o secundarias, incluyendo al pelotón de viejos infiltrados y mercenarios que intentan confundirnos en torno al carácter opositor de la mayoría de los aspirantes.  Quizá nunca antes supimos de una experiencia semejante de manipulación en abierto desafío a todo temple, talante y paciencia, perfeccionada la provocación como un literal modo de vida.

Puede aseverarse, la historia de toda prolongada dictadura es la del perpetuo reaprendizaje de sus servicios de (contra)inteligencia.  Reiterativos, la perogrullada frecuentemente la olvidan los historiadores, sólo tentados por las crónicas de los desmanes harto conocidos.

Otra breve digresión, los integrantes del referido pelotón seguramente se identificarán con el sentimiento y la convicción cultivados por Ramón Mercader en la versión de Leonardo Padura. Por siempre, protegido y privilegiado, después de purgar la pena, el asesino de Trotsky gozó mucho del reconocimiento de sus superiores inmediatos y de la alta condecoración  soviética que le impusieron, aunque – resignado al detalle – secretísimamente.

Daño calculado que más tarde tratará de compensar, al actual régimen venezolano poco le importa que la comunidad internacional sepa de sus esfuerzos por evitar los comicios entre los adversarios que amedrenta constantemente. Sin embargo, lo peor, sabiéndolo también sus víctimas,   pretende escarmentar a las propias huestes, lanzando sus advertencias a los seguidores nada ingenuos que sólo esperan las acostumbradas prebendas, explicándolos en las más arriesgadas trincheras en el caso de materializar todas las amenazas proferidas contra una oposición evidentemente pacífica y desarmada.

Nada extraña apreciar en un jueves del septiembre cotidiano, una calle más de la ciudad en las que están apostados sendos vehículos militares.  La transportación de soldados, porque eso son los efectivos de la Guardia Nacional, el llamado murciélago y la infaltable tanqueta, tejen el paisaje del miedo latente, subyacente y pendenciero al que los expertos psicólogos suelen darle una adecuada interpretación.

Así las cosas, la natural rivalidad de los precandidatos presidenciales, jamás puede entenderse como un juego de veleidades meramente personales para evadir las exigencias tácticas y estratégicas que obligan a una mayor responsabilidad compartida. Hay algo muchísimo más importante que lo autobiográfico, en las rudas y continuas coyunturas que castigan a propios y extraños de un modo inclemente.

Experimentando una transición hacia lo mismo, tan patente al decidir cambiar el CNE que indudablemente controlaba,  el gobierno socialista del siglo XXI somete de nuevo a la oposición  a escenarios francamente inéditos a favor de su arriesgada supervivencia.  Implica una exigencia y un mandato igualmente inéditos para la oposición que entrará en un período de remodelación, si es que se piensa como la alternativa histórica que deseamos.

Fotografías: LB, Altagracia (Caracas, jueves, 07/09/23).

12/09/2023:

https://www.elnacional.com/opinion/el-contexto-de-la-peor/

lunes, 11 de septiembre de 2023

Señoría


ABC. Madrid, 11/09/23.

Un político

A MEDIO SIGLO DEL MONEDAZO

Guido Sosola

“Por su postura física, su manera de moverse

y de hablar, Foucault deduce que no es un caudillo

como Fidel Castro sino más bien un político

institucional como Mitterrand”

Carlos Tromben (*)

 Medio siglo de la caída de Salvador Allende y todavía falta por saberse miles de cosas en torno a un gobierno que sumió en el caos a Chile. La respuesta no se hizo esperar y, desde siempre, excepto uno que otro pinochetista del patio, la consiguiente dictadura fue protestada y combatida por los venezolanos, pues, Pinochet bombardeó el palacio de gobierno.

Para la enorme sensibilización que hubo entre nosotros respecto a la tragedia, a la innecesaria tragedia que Fidel Castro, Carlos Altamirano y otros que la concibieron, acá no se ha escrito nada al respecto.  Sobran los relatos en torno a los venezolanos que vivieron el golpe de Estado, demasiado pocos de compararlo con la masiva presencia de los coterráneos ahora en el sur, pero son escasos los testimonios escritos.

Se amarró bien los pantalones el embajador Orlando Tovar para afrontar la situación y, desde acá, el presidente Caldera la manejó con mucho tino, añadida la intensa búsqueda y protección de los coterráneos que se encontraban por aquellos lejanos lares, incluso, solidarios con el MIR y un  Partido Comunista desbordados, al igual que los chilenos que la sede diplomática asiló.  Quién sabe por dónde andarán eso papeles de la embajada y  de la cancillería, y, además, cuándo aparecerán las memorias o notas de los nuestros que supieron del asunto más allá de lo que decía  la prensa de la época.

Los venezolanos conocimos muy bien a Allende desde varias décadas atrás a los sucesos que lo afamaron en los años setenta del veinte, diferente a la versión que la dictadura cubana propagó sobre él; por cierto, dictadura que macabramente se mantiene todavía en pie.  En el último trabajo de Carlos Tromben, Chicho, como apodaban los más íntimos a Salvador, refleja un poco la personalidad de un curtido líder político que no precisamente se hubiera sentido a gusto compartir con los felones del 4-F, a menos que lo hiciera en nombre de la causa que fuerza a la hermandad.

Contemporáneos y de ideas originalmente semejantes, Rómulo Betancourt tuvo éxito en sus propósitos ideológicos y políticos, mientras Allende deja como legado un enorme fracaso que los causahabientes justifican con la intervención de la CIA. Disculpen, pero es lo que me viene hoy al espíritu a medio siglo de un drama que los venezolanos ya no recordamos, a pesar de los miles de chilenos que compartieron su experiencia cuando le dimos acogida en tan rudas circunstancias.

(*) “Allende. Una novela en cinco actos”, Penguin Random House, Santiago, 2023: 139.

Fotografía: Tomada de un curioso portal que da como fecha de fallecimiento de SA,, 1980: https://althistory.fandom.com/es/wiki/Salvador_Allende_(RFSCh)

11/09/2023:

https://www.lapatilla.com/2023/09/11/guido-sosola-a-medio-siglo-del-monedazo/

Una clara y coherente defensa de la justicia internacional

DE NUREMBERG A ROMA Y DE ABU GHRAIB A CARACAS Héctor Faúndez Hace siglo y medio, en medio de una guerra civil en los Estados Unidos, y a...