sábado, 18 de julio de 2026

Licuefaccionados

PARADOS JUSTO SOBRE LA FALLA DE SAN SEBASTIÁN

William Anseume

 En medio de la gigantesca tragedia, tanto natural como provocada consciente e inconscientemente, tuve la fortuna de adentrarme, con mis colegas de la Universidad Simón Bolívar y un estudiante de postgrado, en el espeluznante mundo de los movimientos telúricos. Tratando ellos, expertos, y luego yo de vislumbrar, un poco incrédulos, lo que nos pasó el 24 de junio.

Así, bajamos dos días de exploración al Litoral. Después del infortunado aquel de la censura que me impusieron y no desde el gobierno precisamente, que posteriormente referiré en su nimiedad de bajezas humanas deleznables, a pesar de que fue completa la actividad y reconfortante en la visita anterior por razones humanitarias a la sede de la USB en el Litoral, como antes indiqué por este mismo medio.

En la exploración de búsqueda científica, con el experto colega Pérez Avendaño y su equipo, hallaron ellos el lugar preciso, guiados satelitalmente, por donde afloró la falla de San Sebastián de manera más visible. En Los Corales. Por la magnitud mayor de los dos terremotos, a partir de allí se hizo más destructiva en las edificaciones, causando la conocida, lamentable, tragedia.

Conocimos el fenómeno de la licuefacción, también súper destructivo. Y compartimos, escuchamos experiencias de los habitantes y trabajadores cercanos. Vivencias para el recuerdo, la transmisión oral y de todo tipo, con el fin de evitar no la magnitud inevitable de algún otro terremoto lejano, si no para la evitación de tanto dolor, de tanto sufrimiento y tanta pérdida humana injustificable. Más y mejor planificación en una zona varias veces e históricamente devastada por la naturaleza. Más precaución, más y mejor educación. Más preparación para el auxilio civil, en todo sentido. Agradecidos de por vida con el invaluable apoyo internacional.

Lo ocurrido resulta innombrable en su consecuencia para lo humano nacional. En cuanto a pérdidas de vidas como en sufrimiento humano. Que no se nos olvide nunca más y hagámosle saber esta tragedia, con apoyo científico, histórico, personal, a quienes vendrán a ocupar luego de nuestras vidas este territorio tan hermoso.

Luego, desde los Estados Unidos, el Servicio Geológico Norteamericano,  solicitaron la posibilidad de incluir los datos y el nombre del investigador principal en los informes respectivos de los eventos. La USB cubre todas las facetas para atender la tragedia, sin olvidar a sus miembros fallecidos o con pérdidas materiales incuantificables. La USB, profesores y alumnos, presentes también justo sobre la falla de San Sebastián.

Fotografías: W.A. 

18/07/2026:

https://www.elnacional.com/columnas/2026/07/parados-justo-sobre-la-falla-de-san-sebastian/

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