“—Creo que tu hermana me sacó justo a tiempo —me contó Talia—. Vino al hotel una noche, debió de ser justo después de salir de la cárcel, y me dijo que la policía había abierto un expediente sobre mí, algo sobre la divulgación de información confidencial.
—Para ser justos, tenías la costumbre de divulgar información confidencial”
Emily St. John Mandel
(“El mar de la tranqulidad”, Ático de los Libros, Barcelona, 2022: 193)
Ilustración: Christoph Niemann.

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