viernes, 4 de marzo de 2022

Una muñeca anti-kafkiana

BREVE NOTA FACEBOOKEANA

A los 40 años Franz Kafka (1883-1924) que nunca se casó ni tenía hijos, paseaba por el parque Berlín cuando conoció a una niña que lloraba porque había perdido su muñeca favorita. Ella y Kafka buscan la muñeca sin éxito. Kafka le dijo que se reuniera con él al día siguiente y volverían a buscarla.

Al día siguiente, cuando todavía no habían encontrado la muñeca, Kafka le dio a la niña una carta "escrita" por la muñeca que decía: "Por favor no llores. 

Tuve un viaje para ver el mundo, te escribiré sobre mis aventuras."

Así comenzó una historia que continúa hasta el final de la vida de Kafka.

En sus encuentros, Kafka le leía las cartas de su muñeca cuidadosamente escritas con aventuras y conversaciones que la niña consideraba adorables. 

Finalmente, Kafka le trajo la muñeca (compró una) que había vuelto a Berlín.

"No se parece en absoluto a mi muñeca", dijo la niña.

Kafka le entregó otra carta en la que la muñeca escribía: "Mis viajes me cambiaron" La niña besó a la nueva muñeca y la trajo feliz a casa.

Un año después, Kafka murió.

Varios años después, la niña adulta encontró una carta en la muñeca. En la pequeña carta firmada por Kafka decía:

"Todo lo que amas probablemente se perderá, pero al final el amor volverá de otra manera".

Libro: Kafka y la muñeca viajera.

Autor: Jordi Sierra i Fabra

Fuente: https://www.facebook.com/SomosHistoriaenfotos/photos/a.227056830780295/2160107694141856/

Mil sastres

MARTES DE CARNAVAL

Nicomedes Febres

Ayer cuando fui a caminar a las seis de la mañana eran pocas las personas que se ejercitaban si las comparamos con una semana corriente. Por supuesto, estuve en la calle el resto del día y salvo algunos automercados nada estaba abierto, algo curioso pues el carnaval no es una fiesta mayor como el jueves o el viernes de la Semana Santa. Todas las diligencias debieron ser postergadas y me pregunto cómo puede progresar Venezuela si somos un país de reposeros y de tírame algo? Cómo puede progresar un país donde los niños rara vez van a clase? O el ausentismo laboral es tan masivo? O donde la golilla y la picardía son valores centrales?. Creo que maduro y el socialismo le han impregnado la filosofía del menor esfuerzo a los venezolanos. Aquí por cualquier tontería suspenden las actividades laborales y se evita la competencia, que es un valor fundamental del capitalismo, del bienestar y del progreso. Esa es una razón importante del porque los extranjeros siguen ganado dinero y prosperando aquí pese a la crisis económica brutal que sufrimos donde la miseria campea por doquier. En estos años de socialismo, además hay cambios profundos en la forma de vida por el progreso de la revolución tecnológica global. Por ejemplo, la televisión está de capa caída, no solo por la televisión por cable que amenaza a los canales privados donde la programación es pésima, sino también por la existencia de Netflix, que poseo pero me niego a ver por incitar a la molicie. O las agencias bancarias parecen oficinas vacías por las cada vez más frecuentes transacciones en línea. Es una suerte de cambio, pese a la inercia social, producto de la tecnología importada. Pero la sensación es que al régimen no le importa nada esta inercia social y la destrucción de la vida colectiva, amén de la buhonerización de la actividad económica y es que todos no solo vivimos como pobres, salvo los enchufados, sino que la gente ha adquirido mentalidad de pobre, de esperar la ayuda gratuita que no llega. O se acostumbra a que los servicios ni funcionen ni los cobren y de allí el pésimo servicio. Uno ve también por ejemplo, cualquier cantidad de motorizados llevando o trayendo comida para las casas y me pregunto, es que a los venezolanos se les olvido cocinar? O este servicio es muy barato? Serán los viejos a quienes los hijos mantienen desde el exterior los que pagan? Lo cierto es que el país agobia y se está volviendo una suerte de gran cárcel del alma.

La foto del día es de la Sastrería Francesa de Noel Camboue que quedaba de Monjas a Padre Sierra, o sea frente al congreso nacional y entonces la competencia por hacer la ropa de hombres y mujeres era feroz pues aún no se había inventado la venta por tallas, que fue un invento americano, sino que esas tiendas vendían telas para hombre o mujeres que mandaban hacer allí sus trajes o vestidos. Había como mil sastres en aquella Caracas. O sea, toda la ropa se hacía por el sistema de confección individual hasta que llegaron las tallas para abaratar los precios. Y cada día se trasladaba el señor Camboue a su negocio desde su residencia en La Pastora, entre las esquinas de San Pascual y Natividad, nombres puestos desde los tiempos del obispo Diez Madroñero a mediados del siglo XVIII. 

Fuente:

https://www.facebook.com/photo/?fbid=10226204753166035&set=a.2324650196458

miércoles, 2 de marzo de 2022

Una invasión de ruindad

LOS RUSOS JUEGAN ¿LOS OTROS NO?

William Anseume

Finco mis ideas en este viejo dicho acerca del juego de los rusos. Juegan, y de que inescrupuloso, macabro, modo. Por sus intereses el fin y los medios. ¿Y los otros?

Obviamente no me refiero a la aguerrida manera en que los ucranianos han defendido su territorio, su independencia, sus decisiones de vivir del modo que decidieron. Me refiero al juego de aquí. Ese que, como con la invasión rusa a Ucrania puede apreciarse para algunos que han estado cegados hasta ahora con mucha mayor claridad. Venezuela está sometida bajo la égida rusa.

No cabe el diálogo. No caben simulaciones de elecciones apiltrafadas. La guerra puede llegar a ser mundial. De hecho, de manera simulada, ya lo es. Que se haya metido solo Bielorusia directamente, además de los dos involucrados de facto no ha impedido la participación con armas y otras ayudas a Ucrania por parte de la OTAN y de Europa unida. Pero Venezuela ha dado, hasta donde puede saberse, apoyo político y moral a Rusia en su reconquista del territorio perdido en la disgregación. O sea, Rusia juega también aquí en territorio latinoamericano. Y de que cruda manera. Tremendo papelón el del presidente Fernández en Argentina, abriéndose como canal panameño ante las pretensiones invasoras de Rusia hacia Latinoamérica. Absurda puede lucir la neutralidad brasileña en vísperas de elecciones que Bolsonaro no tiene fáciles. México mira a otros lados sin saber bien que hacer. Pero Nicolás Maduro y su régimen del terror han sido consecuentes con sus financistas en momentos de sanciones.

Rusia juega acá. ¿Y los otros? ¿Tendrá ahora más clara el gigante del norte la situación comprometida a donde ha permitido llegar a los rusos también en Latinoamérica? ¿O va a esperar la invasión más directa para darle el frenazo definitivo también aquí? Ahora no puede aludir que no le han tocado ni dañado sus intereses. ¿Y la oposición venezolana, no se ha planteado hasta ahora sacarle el partido definitivo a la posición ” oficial” de Venezuela ante el conflicto? Posición por cierto repudiada por los venezolanos. ¿Tan lenta va la apreciación del grado que escaló el movimiento bélico ruso que no piensa sacar el debido rédito político definitivo?

A la oposición le toca jugar y jugar duro. Si sigue blandengue será más postergación innecesaria y cruel. Es el momento de sacar el mayor provecho. Ya Rusia, arruinada cómo quedará con el enfrentamiento que se buscó, no podrá ser el brazo que sujete a Maduro. A los EEUU no le bastará con tener un mejor panorama del asunto, por más comprometido que esté en este momento con los sucesos europeos. El problema, si, es mundial, por el control político y económico en el mundo. Latinoamérica no está en la estratósfera.

Venezuela debe inspirarse en Ucrania para el enfrentamiento final de esta situación. No basta ya resistir. Cosa que hemos hecho y muy bien.

Fotografía: Militares y rescatistas ucranianos en el sitio donde un cohete golpeó un edificio residencial, no lejos del aeropuerto de Kiev Zhuliany. 26 de febrero de 2022 AP - Efrem Lukatsky (https://www.rfi.fr/ru/украина/20220226-третий-день-войны-россии-против-украины-штурм-киева-онлайн). 

03/03/2022:

https://www.lapatilla.com/2022/03/02/william-anseume-los-rusos-juegan-los-otros-no/

Animus defedendi

"LÍBIDO DOMINANDI" Y SOJUZGAMIENTO ACTUAL

José Antonio Rivas Leone  

Lo registrado a escala planetaria recientemente como ha sido la operación desproporcionada e invasión por parte de Rusia a Ucrania, bajo las ejecutorias de Vladimir Putin con costos humanos, materiales y demás no tienen antecedentes cercanos en pleno siglo XXI. No sólo se desconoció todo cause (SIC) elemental de convivencia, respeto a la autodeterminación de los pueblos, tolerancia, derecho internacional humanitario, sino además, queda claro la propensión del autoritarismo y totalitarismo sobre la democracia y el papel que debe jugar la política democrática en la actualidad tras la pandemia.

La “libido dominandi” o el placer de dominio es una pasión “perversa” que lleva a la desmesura, a rebasar todo cauce democrático y ciudadano, a una concepción corrompida y degradada del poder, paradójicamente en pleno siglo XXI, cuando la apuesta debería ser el consenso, la condición humana, el resguardo del medio ambiente, la promoción y defensa del Estado de Derecho, el pluralismo político, religioso y cultural, la democracia como forma de gobierno, diversas reivindicaciones y derechos emergentes  a través de la política, las instituciones y procedimientos centrados en la condición humana.

El afán de dominio, la obsesión y el sojuzgamiento en Ucrania por parte de Vladimir Putin es a todas luces inaceptable, deleznable y violatorio de todo derecho y orden mundial. Por cierto, actitudes y conductas registradas en otros tantos personajes que la historia cíclicamente repite y que representan el oprobio, la crueldad e ignominia. Nadie domestica a un animal salvaje sin encerrarlo antes en una jaula porque, mientras sea salvaje, puede matar al domador. La bestia ha terminado por devorar a la persona. Mucho puede decirse de lo visto en estos días siguen fallando no sólo las grandes instituciones mundiales, sus protocolos y procedimientos al no poder controlar las iras, los desmanes y abusos de populistas, dictadores y perros de guerra, son los perros de siempre con distinto collar pero perros al fin.

La política democrática en el vertiginoso siglo XXI atraviesa momentos inciertos que la trastocan y a veces la rebasan como ocurre en la actualidad, y en muchos casos la transforman como actividad noble y engrandecedora que debe ser. La democracia a nivel planetario asume una serie de desafíos mayúsculos. Lo registrado en Ucrania no puede pasar desapercibido o por debajo de la mesa. Parte de los extravíos actuales, es que la democracia al igual que la política también fue sometida a procesos diversos que la han socavado o vaciado, quedando reducirá das muchas veces a una rutinas electorales cada vez más vacías y que se presentan como rituales y pragmatismos muy alejados del verdadero sentido de la política y la democracia asechadas ambas por estos perros de guerra. El tejido ciudadano e institucional local, regional y mundial hay que recuperarlo y fortalecerlo frente a los desmanes vistos. Requerimos instituciones estables, fuertes e imbricadas en la sociedad.

Frente a los dilemas registrados donde la política se vacía, se instrumentaliza y se pragmatiza, requerimos formular algunas críticas por un lado, pero paralelo a esto urgen proponerse una serie de utopías que de alguna forma devuelvan las esperanzas a los ciudadanos, y más todavía, esas utopías y si se quiere ilusiones o sueños sirvan para la proyección y guía de una sociedad mundial mejor y más estable, con unas instituciones modernas y unos actores disciplinados que transfieran arraigo y certeza, e inviten por tanto a hacer política y a asumir una verdadera condición de ciudadanos en nuestras democracias, estas últimas hoy invernando y asechadas repito por militarismos, populismos de variado cuño y tono, nuevos autoritarismos, algunos más radicales otros más sofisticados, pero todos en común carentes de tolerancia, pluralismo y respeto a la condición humana.

La decadencia de las instituciones y del sentido de colectividad y comunidad en lo registrado en Ucrania poner a prueba a los gobiernos del mundo, a las grandes instituciones multilaterales y potencias. El mundo requiere tras la pandemia y lo registrado en Ucrania ser resituado, y cuando hablamos de pandemia no sólo nos referimos al coronavirus, sino precisamente a esclavitudes viejas y otras más nuevas y más sofisticadas, a autoritarismos y totalitarismos muy variopintos que niegan y representan una afrenta la condición humana, a la emergencia de radicalismos, fanatismos, talibanismos y sus semejantes, a un sinnúmero de fenómenos y hechos a todas luces regresivos a la condición humana.

Urge revisar las concepciones de poder, de democracia, soberanía, ciudadanía y demás. Tal vez se demandan la presencia de nuevas utopías o de una emancipación que persigan y se transformen en una recuperación del papel de las creencias, de las certezas y sentidos de pertenencia, arraigo, del espacio y espíritu público, y fundamentalmente del papel de nuestros ciudadanos, de los políticos y las autoridades a escala planetaria frente a la libido dominandi y el  sojuzgamiento actual.

Fotografía:  La Ley "Sobre los fundamentos de la resistencia nacional" entró en vigor el 1 de enero de 2022 en Ucrania. El documento regula la protección de Ucrania en caso de una guerra a gran escala © 2019 Agencia de noticias ASPI (https://aspi.com.ua/news/suspilstvo/osnovi-nacionalnogo-sprotivu-normi-ta-principi-zakonu-pro-vsenarodniy-zakhist#gsc.tab=0)

03/03/2022:

https://www.elnacional.com/opinion/libido-dominandi-y-sojuzgamiento-actual

Geopolítica

LA GUERRA Y LA  APUESTA

César Pérez Vivas  

La decisión del dictador ruso de invadir Ucrania no solo pone en riesgo la paz del mundo, sino que representa un retroceso en el campo del derecho internacional y de la democracia.

Con Putin al frente, los sistemas autoritarios apuestan a un fortalecimiento del modelo hegemónico instaurado en cada país de corte antidemocrático, sino a un repliegue a las democracias occidentales, fundadas en la alternancia, la separación de poderes, el control parlamentario y judicial de los gobiernos y la economía de mercado.

Putin representa, en estos tiempos, una reencarnación del espíritu de los zares y de la vocación imperial de Stalin. Pretende restablecer lo que le sea permitido de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Sueña con convertirse en un especie de nuevo zar del oriente europeo, y no precisamente bajo el esquema de los modernos estados democráticos supranacionales, como es el caso de la Unión Europea, sino a base de la barbarie que representan las armas, con las cuales se atreve a invadir una nación como Ucrania.

Esta es la visión y la ambición de un personaje que ya va para 20 años ejerciendo el poder en Rusia. Para el cumplimiento de ese objetivo han asumido la tesis de un mundo multipolar, como sustituto del  agotado modelo bipolar de los tiempos de la Guerra Fría y como fórmula para contraponer un contra peso al poder que representan los Estados Unidos de América, en la geopolítica mundial, luego de la caída del muro de Berlín y de la desintegración de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

En ese discurso y en esa política del mundo multipolar se esconden todos los regímenes autoritarios del mundo, para justificar su comportamiento y para buscar apoyo en los regímenes de China y Rusia, que buscan entrar en una disputa por una hegemonía planetaria sumando estados y gobiernos dispuestos a una sumisión acrítica a cambio de respaldo a sus hegemonías personales, buscando una esfera de complicidad a sus constantes atropellos a los derechos humanos de sus ciudadanos. Lo cierto es que la humanidad necesita es un mundo plural y democrático, respetuoso del derecho internacional y de los derechos humanos al interior de cada país. Un mundo unipolar o multipolar es una negación del derecho y de la justicia.

La gravedad de la situación derivada del ilegítimo e ilegal ataque ruso a Ucrania, es la ruptura abierta y descarada del derecho internacional, donde por razones eminentemente de control territorial y dominación imperial se ocupa el territorio de un Estado independiente y autónomo.

Es en el marco de esa lógica y de esa dependencia que el régimen de Maduro se alinea acríticamente con la brutal invasión propiciada por los rusos contra la nación ucraniana. Una camarilla que lleva más de dos décadas dándose golpes  de pecho, proclamando la vigencia del derecho internacional, cuestionando el imperialismo, negando toda participación de organismos o Estados de la comunidad internacional en la búsqueda de corregir sus desafueros, con el burladero de la soberanía y el no injerencismo, termina de golpe apoyando una brutal invasión militar de una antigua ex república del desaparecido imperio soviético.

Eso es como si el actual Estado español se le ocurriera invadir nuestro país, o cualquier otro de la América Latina, bajo el pretexto de que nuestros países en el pasado formaron parte de su territorio. No hay argumento alguno con el cual defender y sostener la barbaridad cometida por Putin al ordenar la intervención militar en Ucrania, como tampoco hay argumento para que un régimen como el de Maduro, violando una política centenaria de no alineación en guerras extra continentales, involucre a nuestro país en un conflicto de esa magnitud, donde por lo demás la justicia y la más elemental razón no ofrecen ninguna justificación a esta absurda guerra.

Queda claro, entonces, que a Maduro sólo lo mueve una complicidad con la dictadura rusa, que se ha convertido en la encubridora de sus desafueros en el seno de los organismos internacionales. Cómo Putin le tolera las masivas violaciones a los derechos humanos, el desconocimiento de los principios fundamentales de la democracia, y además le provee asistencia militar y armas para la imaginaria guerra que Chávez y su entorno se planteó contra los Estados Unidos, entonces salen a apoyar tamaño crimen, como lo es la invasión a Ucrania.

La irresponsable decisión de Nicolás Maduro traerá consecuencias negativas a nuestro país. Si solo fuesen para el régimen antidemocrático de la “revolución bolivariana” no revestiría tanta importancia, pero sus efectos tocaran a toda la población.

Mientras el mundo civilizado repudia esta guerra absurda, Maduro, Ortega y Díaz Canel, en este continente, solo por cuidar su permanencia en el poder, se ponen del lado de la guerra y de la barbarie. No en vano, ellos son la barbarie roja misma.

Fotografía: A rocket fragment lies on the ground next to a building of Ukrainian Security Service (SBU) after a rocket attack in Kharkiv, Ukraine’s second-largest city, Ukraine, Wednesday, March 2, 2022. Photograph: Andrew Marienko/AP.

03/03/2022:

https://www.elnacional.com/opinion/la-guerra-y-la-apuesta-autoritaria

martes, 1 de marzo de 2022

Texturas

CONSECUENCIAS DEL VIRUS CHINO

Nicomedes Febres Luces

He perdido varios kilos en esta pandemia, lo cual me alegra pese a que he dejado de lado mis caminatas matinales por la cuarentena que me he impuesto para no contaminar al espacio público. Pasando el día con solo un bol de ensalada de frutas y acaso un par de galletas por todo consumo en 24 horas. Me alegra mucho pero no es consecuencia de mi fuerza de voluntad sino de la anorexia (falta de apetito) causada por el coronavirus. Quizás he tenido la suerte que el síntoma más llamativo que he sufrido es el cansancio y la somnolencia, cosas poco usuales en mí a quien educaron con los deberes de madrugar y bregar.

Por otro lado, el virus chino debe tener algunas consecuencias colectivas hasta ahora no descritas como es la indiferencia de la oposición contra los desmanes del régimen de maduro, es tanta que no dudo que ahora fortalecidos por la inoperancia de esa oposición, el chavismo se divida y alguien crea que hay un ala peor que la otra cuando todas las alas son unas lacras morales. Cada día estoy más convencido que la salida es militar y desde fuera, pues estamos ya al nivel de los sandinistas de ortega, la cual es peor que la peor tiranía bananera de Somoza o Trujillo que al menos no pretendían engañar a nadie.

Lo cierto es que la sensación que uno percibe es que los socialistas antidemocráticos de China y Rusia le están ganando la partida a los norteamericanos en su propio continente y eso es grave por cuanto ni la moral ni la reciedumbre son plantas que se desarrollan frondosas en unas sociedades tan estratificadas, de moral acomodaticia y mestizas como las nuestras, pese a que estos forajidos que gobiernan siempre tratan de culpar de nuestros males a las llamadas “elites” que ahora son ellos por el dinero y el poder que han acumulado favorecidos por el emigración de muchos venezolanos de bien y por el voto de los eternos arrechitos por todo y que siempre niegan su responsabilidad en todo.

Desde tiempo inmemorial tengo afición por el pueblo de El Hatillo, en la foto, cuando mi padre tenía allí su cuerda de cientos de gallos de pelea y yo era un niño. El pueblo tenía el tamaño actual pero rodeado de haciendas. Luego regresé en mi primera juventud acompañando a mi hermano en el afecto Manolo Álvarez que tenía allí un levante mayor que él y que era una fiera, pero tenían un par de hermanas también muy atacables. Luego vendría el desarrollo de la urbanización La Lagunita y perdí el contacto con los hatillanos. La carretera que le unía a Baruta era hermosísima rodeada de bambusales de cada lado que daban una hermosa sombra y con la chicharronera y la venta de cachapas en la entrada. Era una época sencilla y grata. 

Fuente:

https://www.facebook.com/photo/?fbid=10226074189022013&set=a.2324650196458

LA CUARENTENA

Nicomedes Febres Luces

No pocos autores clásicos han escrito sobre la vida en las diferentes epidemias de la historia, desde las Geórgicas escritas por Virgilio en la antigüedad clásica griega, hasta Petrarca que escribió El Decamerón sobre la vida y la cuarentena de un grupo de florentinos que huyen de la ciudad para escapar de la epidemia de peste negra del siglo XIV y se refugian en una hacienda cercana a Florencia, entonces el libro narra las peripecias del grupo integrado por siete mujeres y tres hombres y las historias que ellos narran e inventan. El otro que recuerdo haber leído sobre las epidemias es La Peste de Albert Camus, un libro atormentado que leí en la adolescencia y una de las columnas vertebrales del Existencialismo de la década de 1950. Recuerdo que lo leí con fruición, más por simpatía por Camus o por mi aversión a Sartre, un escritor comunista de aquella época que se dejaba querer por el Partido Comunista Francés y acusado de ser espía nazi quien mandó a varios intelectuales a los campos de concentración, según cuentan sus detractores, y luego fue exaltado por el marxismo europeo de la postguerra. En la literatura venezolana creo que quien mejor escribió sobre la coyuntura de la epidemia y la cuarentena fue Teresa de la Parra en Ifigenia, cuando María Eugenia Alonso y su familia se refugiaron en una hacienda en los Valles del Tuy para huir de la epidemia de Gripe Española de 1918 que asolaba a Caracas. Como renuncié con dolor hace muchos años a la literatura por razones de tiempo, espero que se me perdone alguna imprecisión pues escribo de una memoria de hace décadas. Lo cierto es que estoy también en cuarentena, más por responsabilidad con mis vecinos, al punto de ni entrar en el ascensor lo hago y me traen la comida y la colocan en el ascensor y yo la subo llamándolo. Vista las expectativas parecía suculento quedarse una semana leyendo a voluntad, pero lo cierto es que dormite mucho, leí ensayos y vi la peor televisión que recuerde. Desde la centésima vez que pasan a mi programa favorito que es Cazadores de Tesoros, o los programas de Quién da Más, o unos tipos que fabrican cuchillos y espadas, tema por lo demás detestable. La verdad es que la televisión por cable es pésima desde los programas sobre animales, o de veterinarios hasta los de carros, que son aún más detestables con unos tipos de aspecto delictivo que apuestan y corren carreras ilegales. Casi que me sé de memoria el nombre de los principales animales del Zoo del Bronx o el de San Diego. Y de los programas dedicados a Alaska que son los más frecuentes. Casi que adivino siempre que van a indicar el doctor Pol o la doctora Oakley a los animales enfermos que los visitan. Que mala está la tele por cable.

En la foto una imagen de la Sociedad de Damas de la Cruz Roja Venezolana durante la epidemia de Gripe Española de 1918 que se distinguieron por su abnegación en el ejercicio de la solidaridad social. 

Fuente:

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SOBRE ESCRIBIR

Nicomedes Febres Luces

La época de navidad es poco propicia para escribir cosas serias, luego seguida por la preparación de una conferencia sobre un tema inédito e importante como es la obra del doctor DeBellard, o el descalabro de la conservación del agua por una llave de paso en mi hogar y ahora con el Covid han hecho que me visiten poco las musas en estos días. Esta semana de enfermo he dormido más y he visto más la tele mientras pasa la epidemia. Ni siquiera revisar o alterar el orden de las colecciones de fotografías y documentos me ha inspirado. Leo viejas cartas de amor, manuscritos anónimos, recibos de hace más de un siglo, publicidades de volantes donde los archivos siguen creciendo. Esto de escribir y coleccionar pruebas de la vida corriente de la gente corriente en tiempos del general Gómez nunca se han escrito y no es lo mismo creer u opinar que saber y demostrar. Por ejemplo, esto de tener a mano la lista de socios del Club Venezuela o el Club Unión en documentos de época y su crédito es más importante para conocer la movilidad social de nuestra élite hace un siglo. Por supuesto, buscar, conseguir y ordenar y probar están lejos de ser igual a decir lo que uno cree. Por ejemplo, es más importante saber la historia del papel tualet en Venezuela que las crónicas del general Vergara Bolaños, personaje creado por mi para mostrar la exaltación del machismo. Acaso la historia de la poceta en Caracas no es más importante que la toma de la alcaldía de un pueblo lejano del interior a manos de unos facinerosos? Por ejemplo, ayer mientras pensaba sobre el adormecimiento del país en manos de maduro y la inexistencia de oposición la contrastaba con la cotidianidad de las dificultades de cada día que padecemos los venezolanos. Hay que desperezarse.

Por ejemplo, fue muy importante para las caraqueñas de entonces un personaje llamado Clementina Joud directora de la Compañía Francesa, una de las más importantes tiendas de ropa en una época cuando no se vendían vestidos sino telas para confeccionar trajes pues aún no existían ni siquiera las medidas esas de Large, Medium y Small. Caracas tenía entonces más costureras francesas que cualquier otra ciudad de Latinoamérica. O como a la bailarina Pavlova le regalaron hasta el apellido cuando vino a Caracas por ser la más afamada de entonces. Hasta el general Gómez le envió de regalo una pulsera de morocotas de oro que le entrego en su suite el presidente encargado de entonces Márquez Bustillos.

Fuente:

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LO QUE FALTA POR HACER

Nicomedes Febres Luces

Aparentemente ya estoy saliendo del Covid 19 gracias a Dios, posiblemente adquirido por la señora que trabaja por días en mi casa. Ella es una trujillana muy seria, muy correcta y muy tozuda de sesenta y tantos años, achaparrada, analfabeta que se niega a aprender a leer y escribir y es el centro de su familia. Intachable y cuidadosa, y limpiar mi casa no es tarea fácil. Nadie más diligente y seria que recuerde como empleada y estaba saliendo de una gripe, pero tenía que venir a trabajar pese a que Anapina le había pagado las semanas anteriores que estuvo de reposo para que estuviese tranquila. No se quitó el tapabocas nunca, ni yo me lo quité cuando la busque en el barrio Las Minas donde vive desde hace muchos años y yo me lo quité después que saber el resultado de su prueba. Viendo que estaba fañosa decidí llevarla a la clínica para hacerle la prueba de Covid, la cual salió negativa, pero aprovechando que estaba allí y por ser asmática hice que el doctor Qarisho mi neumonólogo de confianza la viese por el asma, en la zona habilitada a la entrada de la clínica y le mando su tratamiento, que compré antes de devolverla a su casa inmediatamente. En la tarde comencé a sentirme con una gran flojera y un pequeño escozor de garganta y 38 grados de fiebre. Al día siguiente regresé a la clínica y el examen nasal de la peste china salió positivo por lo que Qarisho me ordenó un tratamiento muy fuerte con un coctel de fármacos y reposo. Lo del reposo vino porque la flojera y el cansancio eran los síntomas principales, al igual que el insomnio. No puedo describir como es la flojera, porque es algo de otro mundo si el voltearte de lado en la cama es sentido como el gran esfuerzo del día, o bañarte cada día es una epopeya por el esfuerzo que significa. Súmele a eso el estar solo pues Anapina había salido de viaje por pocos días el día anterior, por lo que mi hermana, que es mi otro ángel guardián, me envió la gente de laboratorio y trajo comida que dejaba en el ascensor, que no uso sin mascarilla desde que está la epidemia del virus chino hace dos años, o cuando lo uso no respiro dentro de él.

En la vieja farmacopea de comienzos del siglo XX existían pocas medicinas como tal y sobraban los menjurjes de todo tipo. Casi todas las especialidades médicas tenían un arsenal mínimo y fue la aparición de la penicilina y el afán de lucro capitalista de Norteamérica y Europa lo que permitió elevar mucho el promedio de vida de la población en todo el planeta. Como aspiro a recrear aquella vida centenaria de la Venezuela de hace un siglo busco los medicamentos de entonces y algunos equipos médicos de época. En la foto está la Guía Terapéutica Astier originaria de Francia editada en 1928 donde se muestra el arsenal terapéutico de la época que me regaló mi estimado amigo Amado Villegas. Una suerte de guía terapeutica fundamental de la época. Gracias a todos mis amigos que me han llamado pendientes de mi salud. La lucha continúa. 

Fuente:

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EL SANTORAL

Nicomedes Febres Luces

Por estar en ese cruce de vías que son el arte, las antigüedades, la indagación histórica y en especial el curucuteo del cual soy magister me he topado con viejas y originales imágenes de nuestro santoral incluyendo las vírgenes, no las once mil, pero si algunas, en especial las advocaciones de la virgen del Carmen y la de El Valle. También de la Virgen de Coromoto, casi todas imágenes muy antiguas y muy bellas donde hay del siglo XIX muy grande con un par de indígenas topándose con ella apareciendo en la corteza de un árbol hasta reconocer la conversión de la Coromoto de virgen rubia en virgen mestiza. Hay imágenes también de santas que parecen haber pasado de moda como Santa Eufemia o Santa Irene. Algunas provienen de la colección de Chuchú y Beatriz Mayz que me las dieron. Por supuesto de José Gregorio Hernández hay varios objetos y de una manera tan particular que me conmueve. Al único que no le doy espacio es a San Gerónimo por haber sido inclemente con la sexualidad y en contra el disfrute de la mujer en el acto y el grupo incluye hasta una imagen de la virgen de los motorizados. Mi última adquisición fue de una imagen barroca de la coronación de la virgen del siglo XVII que se la compré a una amiga que se fue del país y tan bella que pude incluirla con dificultad cerca de mi cama, amén de escapularios antiguos comprados a Amado Villegas. También hay advocaciones de los santos que arribaron a Caracas hace un siglo como el Padre Claret, san Luis Gonzaga, la Madre Cabrini o Don Bosco.

La imagen del día es una vieja y muy grande imagen de la Virgen del Carmen para que nos bendiga a todos nosotros y nos proteja a los enfermos y desesperados de tantas asechanzas en la Venezuela de hoy. 

Fuente:

https://www.facebook.com/photo/?fbid=10226006307605020&set=a.2324650196458

Breve nota LB: Nicomedes Febres escribe a diario en Facebook. Es difícil seguirle el ritmo por dos o tres problemas básicos, como la señal intermitente y, desde hace  un tiempo para acá, el propio servicio eléctrico; la lentitud de la señal, y la falta de tiempo para traer los textos al blog. Así como hemos perdido archivos en esa red, ojalá no ocurra con los aportes de Nicomedes, quien - por cierto -  intentó trabajar durante el Covid-19 que le aquejó. 

Inspección ocular: la ciudad


Avenida Principal de Las Fuentes (El Paraíso, Caracas). A un costado del Estadio Nacional, como se le llamaba décadas atrás al “Brígido Iriarte”, remodelado por el gobierno de Luis Herrera.  Viejo edificio vecino a una casa de colores contrastantes.  Poderosos reflectores entre los modestos apartamentos.  Alguien recordará los viejos bullicios al culminar un partido de fútbol y libar en la esquina cercana. Al menos, el piloto del automóvil tiene tapabocas.  Casas antes portentosas y, ahora, vencidas por el tiempo.  Excepto la del fondo, erguida y orgullosa de sus colores y de muros bajos. Puede elegirse cualquier fecha del pasado remoto y aún más remoto para imaginar, por ejemplo, una escena navideña, o el desplazamiento residentes orgullosos de sus vehículos. Numerosos oficiales habitaron el lugar. E, incluso, nos han comentado que, hacia los ochenta del veinte, la remodelación de una casa llevó al descubrimiento de un pequeño parque de armas oculto más abajo del sótano.

               Por fondo, el  verdor de un cerro que, a la vuelta de poco tiempo, puede llenarse de ranchos de tablas y de bloques.  Esquinero edificio que la intemperie desnuda implacablemente.  No hay recursos para remodelarlo.

Fotografías: LB (Caracas, 09/02/22).

LB

Una clara y coherente defensa de la justicia internacional

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