“No hay ni un solo perro en esta urbanización. Es sorprendente, son la clase de personas que suelen tenerlos, personas con dinero y tiempo, personas que tienen a personas que se lo hacen todo y que, por tanto, disponen de tiempo libre para ocuparse de un animal. Sin embargo, ningún perro se pasea por aquí. Por eso me sorprende oír un ladrido. No es un gañido débil, no, es un ladrido que sale de una garganta gruesa, sólida, y que resuena contra unos dientes de depredador, de cazador”
Sidonie Bonnec
(“El secreto de la niñera”, NdeNovela / Planeta, Barcelona, 2026: 217)
Reproducción: Alison Friend.

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