miércoles, 22 de enero de 2025

Equilibrio de poderes

SESIONES DE CONFIRMACIÓN

Luis Barragán

De pesos y contrapesos, nos antojamos, surge una relación ideal entre los distintos órganos del Poder Público. Hay países que más se acercan a su realización, luciendo convincente la llamada separación de poderes, mientras que, en otros, ni siquiera la idea se conoce.

Reciente, la asunción de Donald Trump todavía es noticia protagónica en los medios, por lo menos, hasta que adopte alguna decisión crucial que reitere o rompa con el propósito y estilo que lo caracterizó en su primera administración.  Rápidamente, quedaron atrás las sesiones senatoriales de confirmación de los más altos funcionarios ejecutivos, algunas de ellas con la presencia de activistas que protestaron a los nominados.

Protesta inevitable que refleja también la viva polémica que ocupa a los medios, revela una dinámica que no es habitual en este lado del mundo y no sólo porque la norma constitucional no contemple un procedimiento similar, sino por la sola circunstancia del resuelto avance de los regímenes iliberales. Y, por supuesto, luce inconcebible que el nombramiento de los miembros del gabinete pueda pasar por una negociación parlamentaria previa – además - evitando el  veto, excepto se trate de un riesgo políticamente calculado.

Cierto, en esta ocasión, los republicanos constituyen la mayoría, siendo poca la diferencia de curules respecto a los demócratas, pero puede ocurrir y ha ocurrido, que el mandatario nacional sea derrotado aún por el voto de sus propios compañeros de partido en rechazo de un nombramiento. Sin embargo, lo que llama poderosamente la atención es que el aspirante al cargo se ve interpelado en torno a la gestión que se propone y a su propia trayectoria, por la representación popular que libremente puede señalar y probar algún desliz – incluso – personal y remoto del que nunca antes se supo.

Un interesante ejercicio en las redes, puede llevarnos a explorar las más sonadas sesiones del pasado que, faltando poco, sugiere una crisis política con la negación del cargo, aún más tratándose de la inauguración de un ciclo presidencial. Ampliando las posibilidades de participación, a través de una militante opinión pública y de una afianzada organización ciudadana, no le fue, es o será fácil colarse a algún individuo de pésimas credenciales morales, políticas y profesionales; esto habrá ocurrido, aunque – concluyamos – el porcentaje seguramente ha sido mínimo de compararlo con los países que no disponen de un mecanismo parlamentario semejante.

Fotografía: Comparecencia del senador Marco Rubio ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Tomada de: The Washington Post del 16/01/25.

22/01/25:

https://guayoyoenletras.net/2025/01/22/sesiones-de-confirmacion/

martes, 21 de enero de 2025

Anomia

AGAMBEN POR LOS LADOS DE CHACAO

Luis Barragán

Independientemente de una declaratoria formal que obliga a la más elemental argumentación, todos sobrevivimos a un prolongado y muy particular Estado de Excepción (EE) en Venezuela. Ya imbuido de sospechosa cotidianidad, deviene dispositivo biopolítico, radical incertidumbre al mismo tiempo que suscita un extraño jolgorio oficial para recordar también el sentido de las carnestolendas, estacionándonos en el “umbral de indiferencia entre anomia y derecho”, como señaló Giorgio Agamben en el segundo título de su serie “Homo sacer” (1995), susceptible de coincidencias y discrepancias.

La parálisis indecretada del país en las vecindades del día 10 de los corrientes, ilustró la densa atmósfera que persiste,  surgida de la sola amenaza de una protesta popular en la ciudad militarizada. Desproporcionada la demostración de una fuerza represiva propia del régimen que, ante todo, es depresivo, otro tanto ocurrió con la volcánica e inmerecida explosión de las expectativas opositoras de fecha exacta, luego innecesariamente desmoralizadoras.

Importa observar en las propias filas de una oposición a la que pertenecemos, la tentación de caer en situaciones que reflejan y caracterizan al EE en trance, como la convocatoria a eventos de masas de una evidente temeridad y de señalada inasistencia que cuestiona a la ciudadanía antes que a los propios promotores. Escenas semejantes se ofrecen en clave de video-juego, dejando atrás a la de telenovela, figurándonos a un gato divertido incansablemente con el cándido ratón de sus deseos: por decir lo mínimo, fue contraproducente el ojalá irrepetible perfomance de una tarde de adyacencias de la calle Élice.

En los extremos de la anomia, hay una Constitución vigente, pero no se aplica aplicándose con el EE y sus peculiares rasgos,  pasando de una dictadura comisarial a otra soberana con serias pretensiones constituyentes, capaz de confundir estratégicamente a la dirección opositora con la posibilidad de un breve y conclusivo acto heroico, de una épica a la medida, de una epopeya dirimida en cinco minutos de inconmensurable fama. Es mucho lo que debemos hacer, aunque aún más decir para alcanzar la certeza, claridad, contundencia, nitidez, eficiencia, concreción e implementación de las líneas políticas que requieren del coraje de una indispensable lucidez, identidad y compromiso, porque – en esto, Agamben es demasiado elocuente al incursionar por los lados de Chacao – el EE significa que “no sólo la lengua sino todas las instituciones sociales se forman a través de un proceso de desemantización y de suspensión de la praxis concreta en su inmediata referencia a los real”.

Solemos pasar rápidamente la página de nuestros errores, confiados en la inocultable inmensidad de los desaciertos de un oficialismo cansado y envilecido, pero es necesario el debate y la disposición de afrontar el complicado tablero con respuestas específicas y fundadas, realistas y simultáneamente audaces. De certezas se hace el recorrido, contrarrestando la galopante zozobra tan del socialismo anómico, pues, a veces, la novedad de las piezas - a lo Bauhaus – puede descolocarnos en el inmenso ajedrez geopolítico y geoestratégico que irremediablemente compromete.

Gráfica: Tablero de ajedrez a lo Bauhaus diseñado por Josef Hatwig, tomado de la red. Composición gráfica derivada, LB.

21/01/2024:

https://www.elnacional.com/opinion/agamben-por-los-lados-de-chacao/

22/01/24: 

https://www.costadelsolfm.org/2025/01/22/luis-barragan-agamben-por-los-lados-de-chacao/

https://www.eastwebside.com/agamben-por-los-lados-de-chacao.html

Reinauguración

DEL EFECTO NOTRE DAME

Luis Barragán

El incendio de Notre Dame en 2019, fue una tragedia que superó a los propios parisinos. Hubo una conmoción universal, tratándose de una obra de extraordinaria trascendencia histórica y cultural.

El caso es que, principiando diciembre próximo pasado, en todo lo posible restaurada, abrió de nuevo sus puertas. Una obra de enorme significación que no se circunscribe solamente a sus magníficos detalles de interés para ingenieros y arquitectos, llama la atención en este lado del mundo.

A modo de ilustración, después de más de veinte años de la tragedia de Vargas, la bulliciosa promoción de la reinauguración del Paseo de Macuto, ofrece un llamativo contraste. Tardaron demasiado para la remodelación que, paradójicamente, hace énfasis en una superlativa iluminación para un litoral eléctricamente sombrío.

Todavía hay obras, como el llamado edificio viejo de la Corte Suprema de Justicia, cuyos deterioros datan de finales del siglo anterior. Ocurre en Caracas, pero también en todo el país respecto a nuestro patrimonio material.

La reapertura de Notre Dame, ofrece el contraste y la lección. Acaso, ¿podemos obviar lo efectivamente ocurrido?

Collage: LB. 

20/01/2024:

https://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/42355-del-efecto-notre-dame

Balance actual

SIEMBRA DE LUGARES COMUNES

Luis Barragán

¿Columnistas de opinión?, se dirá que los de antes. Variados, inteligentes y de un limpio lenguaje, abordaban directa e indirectamente los asuntos políticos con una extraordinaria solvencia, aunque los hubo pesadísimos y necios que contaron con el favor del editor para mantenerse.

Tiempos de papel impreso en los que costaba y mucho, encontrar cupo: por la cuantía de la impresión y la distribución, como por la competencia de numerosos autores y la adscripción de una línea editorial en diarios inexorablemente comerciales de amplia difusión. Excepto, fuese el órgano oficioso de un partido o cualesquiera gremios, universidades, etc., acaso de un precio módico, el mercado periodístico fue lo suficientemente feroz en una contante elección de los más capaces  y los más … favorecidos.

Fácil deducción, hoy es posible escribir en todos los medios digitales, a veces, personales o muy personales, contando con el éxito necesario. Relativamente factible, hacerlo en los portales independientes de una comprensible vocación comercial.

Por supuesto, uno de los temas de más alta cotización es el político con la vista puesta en el caso venezolano. Para el público en general, resulta inevitable el asunto, pero no todos los columnistas de esta tan difícil era parecen aptos para dedicarle una constante preocupación al tema en cuestión: entendemos y aplaudimos que una persona versada en materias distintas, dedique eventualmente sus reflexiones al área, consigne su mejor testimonio y ofrezca una perspectiva valiosa para sus lectores. No obstante, reacias a profundizar en el problema, tiende a reiterarlo, e, inevitable, degradarlo.

Ocurre con demasiada frecuencia esa degradación que no es otra cosa que la farandulización de los problemas, caricaturizando a los protagonistas. Y es que, reconozcamos, está en crisis la política en Venezuela; mejor, está en crisis el análisis político en nuestro país; definitivamente, está en crisis el lenguaje político por estas latitudes.

En efecto, es difícil escribir semanal, quincenal o mensualmente de forma novedosa, pero se notaba en el pasado, como puede apreciarse en el presente, el esfuerzo e intento por hacerlo. Una mirada retrospectiva, nos advierte de exitosos artículos de opinión manifiestamente políticos que, a pesar de versar en torno a cuestiones muy parecidas, el autor le buscaba la vuelta a objeto de aportar un ángulo creador; pero, una mirada actual, nos avisa de una espesa y asombrosa siembra de lugares comunes, a veces, expuesta con una vanidad digna de mejores causas.

Por ejemplo, tomamos la muestra de cuatro portales de noticias, dos de ellos con una alta rotación de columnistas, arrojando algunas características recurrentes en el tratamiento, el análisis, la crónica, el ensayo, o como quiera llamarse, respecto a la realidad política venezolana. Género aparte que puede ser objeto de una futura consideración, la muestra de un determinado día de la semana pasada, totaliza alrededor de 38 textos de opinión, siendo la mitad de los autores estables de acuerdo a una rápida apreciación de sus trayectorias y de credenciales que promedian una mínima formación académica, en un significativamente bajo porcentaje de los dedicados a la política activa (alrededor del 20%). Valga acotar, los portales de marras son de una evidente postura opositora, todos bloqueados, porque resulta necio considerar un medio oficial, oficialista u oficioso, por motivos excesivamente obvios.

Digamos, en primer lugar, la media tiene por características el insulto, la descalificación moral y política del oficialismo y la exaltación panfletaria y sistemática, sectaria y aduladora del binomio que encabeza actualmente a la oposición, desde una predominante perspectiva moral consciente o inconscientemente; existe un señalamiento crítico encubierto a las individualidades o fuerzas opositoras que pareciera expresar más una diferencia personal que política o ideológica. El temario es reiterado y cansón, con tres manifestaciones llamativas: por una parte, el de un voluntarismo a prueba de acero que recurre al leguleyismo, evita el lenguaje más o menos técnico de precisión (alguna vez leyó de un golpe de Estado del día 10 y se repite machaconamente, sin ensayar alguna exactitud), citando lo que todo el mundo sabe; por otro, se acoge al recurso empleado por el Chapulín Colorado (“lo sospeché desde un principio”), de ignorancia inconmovible al proponer la inmediata juramentación de Edmundo González en la sede de la OEA en Washington ante los magistrados exiliados del TSJ; luego, la repetición de los hechos que han reportado las redes digitales, parece no justificar los espacios disponibles (detenciones, reforma constitucional, invasión, corrupción, etc.), aunque es notable que haya autores que se encuentran voluntaria e involuntariamente en el exterior, debido al prolijo y desinhibido uso de los peores epítetos contra los integrantes del gobierno.

En segundo lugar, se toma por un caso exclusivamente político la pugna entre gobierno y oposición, desde la perspectiva institucional, dejado de lado la consideración de todos los factores igualmente políticos (a guisa de ilustración, la crisis de partidos), económicos (costo de la vida, deuda externa, et.), sociales (desescolarización, inseguridad personal, etc.), judiciales (corrupción, provisionalidad de los jueces, etc.), o de otra índole que aportan a la dramática crisis. Temario éste, por cierto, al que le dedican muchísimo menos los políticos activos, cada vez de una más desespecializada vocería, y poco más los otros que lo tocan como una contribución especial de irregular aparición, aunque el tratamiento de lo histórico ha tendido a aumentar.

En tercer lugar, hay firmas respetables que escriben algo respetablemente, al lado de otras respetables capaces de incurrir en una estupidez, o de estúpidos que, por casualidad, aciertan de vez en cuando en un planteamiento respetable, siendo estos dos últimos casos recurrentes.  Quizá porque la columna, por definición, es fugaz, faltan los pronósticos y las propuestas concretas y quizá inéditas. Posiblemente, éste sea el perfil más acabado del analista político que no sabemos si lo tenemos a mano, ilustrado por tres casos: por una parte, refiriéndose a la juramentación, un autor suscribió un largo texto en el que casi vergonzosamente exhibió una lista de probables desenlaces en distintas materias (incapacidad del control social, suspensión de licencias para la producción petrolera, imposiblidad de préstamos de las multilaterales, etc.), que ojalá aborde en lo sucesivo, pero no cuadraron – digamos – sistémicamente en un planteamiento que quiso hacerse estrictamente político, es decir, como pugna institucional;  por otra, denunciada hasta el hartazgo la falsa oposición que esperamos algún día probará, la solución a la que otro autor arriba es que se tenga un plan estratégico y una vanguardia, no más, u, otro firmante, aspira a que se conforme un voluntariado general dentro y fuera del país para combatir literalmente al régimen; después, tampoco podríamos tildar de análisis aquellos textos suscritos por quienes representan a un determinado partido que se dice opositor, de una franca promoción corporativa a través de un lenguaje que parece copiado de un viejo informe de la CEPAL.

La crisis política venezolana es la del pensar y hacer, la del diagnóstico adecuado, pero, en última instancia, la del lenguaje. Descomposición ésta, que estamos a tiempo de atajar.

Fotografía: LB, biblioteca de Rómulo Betancourt en Pacairigüa (CCS, 29/02/2024).

19/01/2024:

domingo, 19 de enero de 2025

Caza de citas







“Detestaba haber hablado tanto de sí mismo. Estaba harto de su ego, su yo atrapado como una mosca en una botella”

Joyce Carol Oates

("Niágara", Lumen, Barcelona, 2024: 642)

Ilustración: Franck Gerard.

Noticiero retrospectivo

-    "La Cámara de Diputados suprimió del Proyecto de Constitución la cláusula transitoria que hubiera permitido la disolución del Congreso Nacional". El Universal, Caracas, 01/07/1936.

- Juan Liscano. "Psiquiatría". El Nacional, Caracas,  07/02/74.

- "Exámenes de mecanografía en el externado de San José de Tarbes". Élite, Caracas, N° 514 de 20/07/35.

- Perdo Ortega Díaz. "La célula ´Miguel Otero Silva¨". El Nacional, 14/08/86.

- Luis Carlos Fajardo entrevista a Manuel Cabré. Élite, N° 465 del 14/08/34.

Ilustración: Portada del documento planteado por el sector de los avanzados en la IV Convención Nacional de la Juventud Revolucionaria Copeyana (JRC), Caracas, 1965. 

Breve nota LB: Copia fotostática del documento original que me obsequiara Rafael Domínguez Daly (QEPD), en 1982.

sábado, 18 de enero de 2025

Caná

EL SIMBOLISMO DE LAS BODAS DE CANÁ

(San Juan, 2: 1-11)

Enrique Martínez Lozano

Con el relato de las "bodas de Caná", situado al inicio del evangelio, el autor busca transmitirnos el primer retrato de Jesús. Por eso, una lectura del mismo en clave literal lo desfigura, al reducirlo a un episodio anecdótico que roza lo mágico, y lo priva de su significado para nosotros.

En efecto, ¿qué sentido podría tener imaginar a un Jesús dotado de poderes mágicos, que los utilizara para cambiar el agua en vino en una fiesta de bodas? Cuando se ha leído de esa forma literal, se ha puesto el acento en el "poder" y en la "bondad" de Jesús, así como en la "preocupación atenta" de María. Nada de eso se niega, pero parece evidente que el autor no ha querido empezar su evangelio –sumamente elaborado- con una mera anécdota familiar.

Sabemos que los relatos evangélicos que han llegado a nosotros tuvieron un largo recorrido hasta quedar plasmados en la forma en que hoy los leemos. Fueron textos transmitidos oralmente, adaptados a las diferentes situaciones de las comunidades primeras, elaborados y trabajados con fidelidad al trasfondo histórico pero, al mismo tiempo, con una gran creatividad, de cara a responder a las nuevas situaciones y hacerlos comprensibles en los nuevos contextos.

Todo ello ha dado como resultado unos textos magníficos, cargados de simbolismo, que operan como catequesis que intentan, a la vez, vehicular la fe en Jesús y mostrar un estilo de vida coherente con su mensaje.

En aquel proceso primero de elaboración, el cuarto evangelio alcanza las cotas más altas. Todo él es un relato minuciosamente cuidado que juega con un rico simbolismo, con el que busca presentar a Jesús como el revelador del Padre.

El propio autor nos ha revelado su intención al terminar su propio escrito (el capítulo 21 es un añadido posterior) con estas palabras: "Estos (signos) han sido escritos para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios; y para que, creyendo, tengáis en él vida eterna" (20,31).

Por lo que refiere al relato de hoy, si lo leemos con atención, descubriremos algunos "guiños" del autor, que nos hacen caer en la cuenta de su carácter simbólico y así evitar leerlo de un modo literalista. Planteo algunos en forma de interrogantes:

  • ·        ¿Cómo puede ser que, en una fiesta de bodas, no hayan preparado vino suficiente (teniendo en cuenta, además, de que se trata de gente importante y que la comida está a cargo de un "mayordomo"?).
  • ·        ¿Cómo entender que esa falta escapa al propio mayordomo que está al tanto de todo y, sin embargo, es advertida por una invitada (María)?
  • ·        ¿Por qué Jesús se dirige a su madre llamándola "mujer", un término que designaba a la esposa?
  • ·        ¿Qué sentido tiene que hubiera nada menos que seiscientos litros de agua (!) para el rito simple de las purificaciones?
  • ·        ¿Por qué la insistencia del autor del evangelio en que se trata del "primer signo" de Jesús? ¿Cuál es su significado? ¿A qué otros remite?

Todos estos interrogantes, irresolubles desde una lectura literalista, encuentran pleno sentido cuando acogemos el relato desde la que fue, probablemente, la intención del autor.

Pero, además de estas cuestiones, una lectura atenta y conocedora del transfondo histórico, cultural y religioso de nuestro evangelio, encuentra una serie de elementos portadores de significado preciso. Entre ellos, hay que destacar los siguientes:

  • ·        la boda,
  • ·        la referencia a la "hora",
  • ·        el tercer día,
  • ·        el número seis,
  • ·        que las tinajas sean "de piedra" y utilizadas para la purificación,
  • ·        la carencia de vino,
  • ·        el hecho de llenarlas de agua "hasta arriba",
  • ·        la presencia de la madre de Jesús (a quien nunca llama María, sino "mujer"),
  • ·        la frase: "Haced lo que él os diga", etc.

Ante tal presencia de elementos simbólicos, Ch. Dodd, uno de los mejores especialistas en el estudio de este evangelio, llega a plantear que el presente relato sería, en su origen, una parábola que tendría como "motivo central", igual que tantas otras, una fiesta nupcial. Posteriormente, el relato parabólico se habría convertido en una "historia de milagro".

A partir de los elementos que el evangelista nos ofrece, parece que pueden detectarse fácilmente las claves que hacen posible la comprensión de nuestro relato en profundidad.

  • ·        El agua simboliza la religión vacía;
  • ·        el vino, la alegría y la vida abundante que proceden de Dios;
  • ·        María es la "mujer", el resto fiel de Israel, "desposado" con Dios;
  • ·        las bodas son el símbolo de la unión (alianza) de Dios con el pueblo;
  • ·        las tinajas de piedra (seis es el número de lo imperfecto e incompleto) representan a la Ley, que pretende purificar al ser humano, pero que en realidad es algo vacío;
  • ·        la expresión "haced lo que él os diga" es prácticamente idéntica a la que pronunció el pueblo el día de la alianza (pacto, desposorio) del Sinaí: "Nosotros haremos todo lo que el Señor ha dicho" (Libro del Éxodo 19,8);
  • ·        que sea el "comienzo de los signos" hace de éste el prototipo y clave de interpretación de los que seguirán (en total, serán "siete", el número que expresa la plenitud).

Con estas claves, podemos comprender que lo que ocurre en Caná preanuncia las bodas de la Cruz (19,25-27) y de la mañana de Pascua (20,1-18):

María será llamada de nuevo "mujer", como símbolo del pueblo fiel del Antiguo Testamento que ha generado al Mesías y al nuevo pueblo (el "discípulo amado": "Mujer, ahí tienes a tu hijo");

María Magdalena, por su parte, es la otra "mujer", símbolo de la iglesia que se desposa con Jesús en el huerto o jardín (imagen del Edén y del huerto del Cantar de los Cantares).

Con todo ello, Caná declara que el judaísmo está caducado; y, con él, la religión. De hecho, a continuación, el evangelio presentará a Jesús...

  • ·        como el "nuevo templo"
  • ·        "«destruid este templo y en tres días yo lo levantaré de nuevo»: el templo del que hablaba Jesús era su propio cuerpo": 3,19-21)
  • ·        y proclamando que
  • ·        "para dar culto al Padre, no tendréis que subir a este monte ni ir a Jerusalén... Ha llegado la hora en que los que rindan
  • ·        verdaderamente culto al Padre, lo harán en espíritu y en verdad... Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y
  • ·        en verdad" (4,21-24).

La boda en la que falta el vino simboliza la antigua alianza que va a ser sustituida por la nueva, en la que se dará el vino del Espíritu. Jesús inaugura una nueva relación del hombre con Dios, que no estará mediatizada por la Ley, sino creada por el mismo Espíritu de Dios. Jesús, el nuevo Esposo (1,15.30) o centro de la nueva comunidad humana, anuncia el cambio, que tendrá lugar cuando llegue su hora, la de su muerte-resurrección.

Así leído, descubrimos la hondura y centralidad de este relato. El texto, en el conjunto del evangelio de Juan, significa la obra entera de Jesús, que proclama y posibilita las "bodas" de Dios con el ser humano (que en el Antiguo Testamento se entendían como alianza). Para el evangelista, la nueva alianza se inicia ahora con la vida pública de Jesús; su consumación vendrá en la cruz. Esa será la "hora" de Jesús.

En este evangelio, la obra de Jesús, desde sus mismos comienzos, está revestida de nupcialidad. Por eso, desde el comienzo mismo –desde el "primer signo"- anuncia el cumplimiento: el "nuevo pueblo" vive unas bodas con Dios, en las que el "vino" -la Vida, el Gozo y el Amor- se muestra sabroso y desbordante.

Es comprensible que, desde un nivel "racional" de conciencia, aun reconociendo el carácter simbólico del relato, se lea este texto en clave de dualidad. Dios y la humanidad (la creación) serían "dos entidades" capaces de entrar en relación, pero se seguiría pensando a "Dios" como un ser separado.

Sin embargo, de acuerdo con la vivencia del propio Jesús, tal como queda reflejada en este mismo evangelio, y en sintonía con la percepción no-dual que se va abriendo camino, de un modo cada vez más generalizado, en nuestro momento cultural, y que es expresión de una nuevo nivel de conciencia (transpersonal), emerge una lectura del texto que adquiere una profundidad mayor.

Las "bodas" son el símbolo de lo real. Todo se halla "desposado" con todo, constituyendo una gran Red que se sostiene en la misma interrelación. Todo es divino-humano-cósmico al mismo tiempo. No como realidades sumadas, ni siquiera unidas, sino como expresión no-dual de la Realidad única que en todo se expresa y manifiesta.

El viejo Sutra del corazón nos recuerda que "Vacío es forma, y forma es Vacío". Lo divino y lo humano no son realidades paralelas, sino las "dos caras" –magníficas en su diferencia- de la misma Realidad.

En las "bodas de Caná", el agua puede bien simbolizar la ignorancia en que nos encerramos cuando nos reducimos al ego y a la mente: una ignorancia que es carencia y sufrimiento. El vino, por el contrario, es expresión de la Vida y el Gozo y, como Jesús, accedemos a él en cuanto nos liberamos de nuestra perspectiva egoica (nos desidentificamos de nuestra "identidad" mental), para empezar a percibir nuestra verdadera identidad, no-separada de lo Real. La persona que lo descubre –como si se tratara, dirá Jesús, de "un tesoro en el campo"-, experimenta su existencia llena del "vino" de la Alegría.

Fuente:

https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/2009-el-simbolismo-de-las-bodas-de-can%C3%A1.html

Cfr.

https://www.feadulta.com/es/evangelios-y-comentarios/390-juan.html

Ilustraciones: Paulo Medina. 

Fotografía: LB, Capilla del Colegio San José de Tarbes de El Paraíso (CCS, 19/01/25).

Caza de citas

  " Ya no le importó saber si alguna de aquellas mujeres había sido, como ella, heredera de unos centrales inútiles, o si en verdad era...