sábado, 20 de septiembre de 2025

De los bienes de arriba y de los bienes de abajo

 LA VENTAJA DE ROBARLE A DIOS

(San Lucas, 16: 1-13)

José Luis Sicre

Jesús cerró el periódico y miró al grupo:

‒ Voy a contaros una historia. Un partido político tenía un administrador que aprovechaba las donaciones para aumentar su cuenta personal en Suiza. Enterado de que sospechaban de su gestión, se dijo: “Me van a echar del partido, incluso es posible que me denuncien. En la oposición no me darán trabajo, los bancos tampoco. ¿Qué puedo hacer? Iré anotando en una libreta todos los datos que puedan inculpar a los jefes del partido, amenazaré con publicarlos en la prensa, y ante el miedo de que se conozcan me dejarán tranquilo. Luego me iré a una isla del Caribe a disfrutar el resto de mi vida.

Se les quedó mirando y les preguntó.

‒ ¿Qué os parece ese administrador?

‒ Que es un…

Pedro se cortó a tiempo, pero era claro lo que seguía.

‒ Depende del partido al que robase ‒ comentó irónico Bartolomé.

‒ Eso lo hacen casi todos ‒ opinó Tomás.

‒ ¿Alguien está a favor del administrador?

Ninguno parecía de acuerdo y Jesús continuó.

‒ Voy a contaros ahora otra historia, pero esta vez de un terrateniente. Un hombre rico tenía un administrador, y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes. Entonces lo llamó y le dijo: "¿Qué es eso que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido." El administrador se puso a echar sus cálculos: "¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa." Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo y dijo al primero: "¿Cuánto debes a mi amo?" Éste respondió: "Cien barriles de aceite." Él le dijo: "Aquí está tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta. Luego dijo a otro: "Y tú, ¿cuánto debes?" Él contestó: "Cien fanegas de trigo." Le dijo: "Aquí está tu recibo, escribe ochenta."

Jesús hizo una pausa y les preguntó:

‒ ¿Sabéis cuál fue la reacción del terrateniente?

‒ Lo denunció para que lo metieran en la cárcel. Los ricos son unos…

‒ Te equivocas, Felipe. Alabó lo astuto que había sido.

Felipe lo miró incrédulo.

‒ ¿Y a ti te parece bien?

‒ Me parece estupendamente. Es un ejemplo para todos.

Pedro se rascó la cabeza y comentó escéptico.

‒ ¿Quieres que nos dediquemos a robar?

‒ Quiero que os dediquéis a utilizar el dinero con astucia. ¿Por qué hizo el administrador esas trampas? ¿Qué pretendía?

‒ Encontrar trabajo cuando lo echaran ‒ sugirió Sara.

‒ Algo parecido ‒ respondió Jesús‒. Cuando os conté la historia usé una expresión distinta: lo que quiere es que alguien me reciba en su casa. ¿Os dais cuenta de por dónde voy?

‒ No.

Jesús suspiró hondo. No acababa de acostumbrarse a la poca inteligencia de sus discípulos.

‒ Vosotros sois como el administrador. Más pronto o más tarde, tendréis que dar cuenta de cómo habéis administrado el dinero.

‒ El dinero, no. Nuestro dinero ‒ se atrevió a corregir Leví.

‒ Vuestro dinero, no. El dinero de Dios. Todo lo que tenemos es de Dios, y nos lo confía para que lo administremos. Podemos derrocharlo alegremente, y nos pedirá cuentas por ello. Y podemos darlo a otros, como el administrador del terrateniente, y nos ganaremos amigos que nos paguen un viaje al Caribe.

‒ El Caribe es el cielo, ¿verdad? ‒ bromeó María.

‒ Efectivamente. Y para pagar ese viaje no se puede ahorrar. Al contrario, hay que gastarse el dinero entregándolo al que lo necesita.

‒ Yo prefiero pagarme el viaje por mi cuenta.

‒ Imposible. Son otros los que tienen que pagar por ti.

‒ Lo que yo no entiendo ‒cortó Felipe‒ es eso de que el dinero no es mío. La panadería le costó a mi padre muchos años de trabajo y sacrificio.

‒ La panadería de tu padre, la furgoneta de Judas, todo, son cosas pequeñas, sin valor. Lo verdaderamente valioso es disfrutar de una habitación en el hotel del Caribe. Pero si no administras bien los bienes que te encomiendan en esta vida, no se fiarán de ti, y no te permitirán entrar en el hotel.

Pedro se acarició la barba.

‒ Muy complicado todo eso, maestro.

‒ ¿Es que no lo entiendes, o que no quieres entenderlo?

La ironía de la parábola

La segunda de las dos parábolas anteriores, que reproduce literalmente el texto del evangelio de Lucas, escandaliza a mucha gente porque Jesús termina alabando al administrador sinvergüenza. Pero las dificultades para entenderla parten de otros presupuestos en los que se basa Jesús, y que van en contra de nuestra forma de ver:

1. Nosotros no somos propietarios sino administradores. Todo lo que poseemos, por herencia o por el fruto de nuestro trabajo, no es propiedad personal sino algo que Dios nos entrega para que lo usemos rectamente.

2. Esos bienes materiales, por grandes y maravillosos que parezcan, son nada en comparación con el bien supremo de “ser recibido en las moradas eternas” (el hotel del Caribe).

3. Para conseguir ese bien supremo, lo mejor no es aumentar el capital recibido sino dilapidarlo en beneficio de los necesitados.

La ironía de la parábola radica en decirnos: cuando das dinero al que lo necesita, tú crees que estás desprendiéndote de algo que es tuyo. En realidad, le estás robando a Dios su dinero para ganarte un amigo que interceda por ti en el momento decisivo.

La idolatría del dinero

El evangelio de este domingo termina con unas palabras muy famosas: Ningún siervo puede servir a dos amos, porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.

Jesús no parte de la experiencia del pluriempleo, donde a una persona le puede ir bien en dos empresas distintas, sino de la experiencia del que sirve a dos amos con pretensiones y actitudes radicalmente opuestas. Es imposible encontrarse a gusto con los dos. Y eso es lo que ocurre entre Dios y el dinero.

Estas palabras de Jesús se insertan en la línea de la lucha contra la idolatría y defensa del primer mandamiento ("no tendrás otros dioses frente a mí"). El AT es en gran parte una condena de los dioses paganos y de los ídolos, que aparecían como rivales del único Dios verdadero. Al principio, los israelitas pensaban que los únicos rivales de Dios eran los dioses de los pueblos vecinos (Baal, Astarté, Marduk, etc.). Pero los profetas les hicieron caer en la cuenta de que los rivales de Dios pueden darse en cualquier terreno, incluido el económico. Para Jesús, la riqueza puede convertirse en un dios al que damos culto y nos hace caer en la idolatría.

Naturalmente, ninguno de nosotros acude a un banco o una caja de ahorros a rezarle al dios del dinero, ni hace novenas a los banqueros. Pero, en el fondo, podemos estar cayendo en la idola­tría del dinero. Según el Antiguo y el Nuevo Testamentos, al dinero se le da culto de tres formas:

1) mediante la injusticia directa (robo, fraude, asesinato, para tener más). El dinero se convierte en el bien absoluto, por encima de Dios, del prójimo, y de uno mismo. Este tema lo encontramos en la primera lectura, tomada del profeta Amós.

2) mediante la injusticia indirecta, el egoísmo, que no hace daño directo al prójimo, pero hace que nos despreocupemos de sus necesidades. El ejemplo clásico es la parábola del rico y Lázaro, que leeremos el próximo domingo.

3) mediante el agobio por los bienes de este mundo, que nos hacen perder la fe en la Providencia.

Unos casos de injusticia directa: Amós 8, 4-7

Amós, profeta judío del siglo VIII a.C. criticó duramente las injusticias sociales de su época. Aquí condena a los comerciantes que explotan a la gente más humilde. Les acusa de tres cosas:

1) Aborrecen las fiestas religiosas (el sábado, equivalente a nuestro domingo, y la luna nueva, cada 28 días) porque les impiden abrir sus tiendas y comerciar. Es un ejemplo claro de que “no se puede servir a Dios y al dinero”.

2) Recurren a trampas para enriquecerse: disminuyen la medida (el kilo de 800 gr), aumentan el precio (el paso de la peseta al euro fue un ejemplo que pasará a la historia) y falsean la balanza.

3) El comercio humano, reflejado en la compra de esclavos, que se pueden conseguir a un precio ridículo, “por un par de sandalias”. Hoy se dan casos de auténtica esclavitud (como los chinos traídos para trabajar a escondidas en fábricas de sus compatriotas) y casos de esclavitud encubierta (invernaderos de Almería; salarios de miseria aprovechando la coyuntura económica, etc.).
Fuente:
Ilustraciones:

Padre S. Martín: León XIV, homosexualidad, polarización:

Padre Peraza:


Monseñor Biord: 



martes, 16 de septiembre de 2025

Sin sombra, no hay luz

PINK FREUD Y FUENTEOVEJUNA

Luis Barragán

A modo de  ejemplo, la crítica deportiva en nuestro país gozó de una larga y aplaudida tradición no sólo por las libérrimas transmisiones radiales de un gran soporte publicitario, sino por las voces muy reconocidas y autorizadas que solían respetar las exigencias, retos y vicisitudes del propio terreno de juego, a sabiendas que no debían y, mucho menos, podían reemplazar de modo inmediato a sus protagonistas; y, si éste fuera el caso, hablaríamos de una frustrada aspiración por razones de edad, entre otras. La sola idea de un reemplazo - convirtiendo al comentarista en jugador - seguramente hubiese remitido a la vocación, talento y entrenamiento necesario de exponer, como datos fundamentales para explicar las hazañas del béisbol, por mencionar una disciplina, pues, de lo contrario, sólo sería una necedad el descrédito personal del manager, coach o jugador visto y, peor aún, la pretensión de eliminar la práctica, el club y la liga entera.

A no pocos, la política como idea, propuesta, acción y emoción, se les hace difícil de comprender y quizá el dominio académico de una actividad tan inherente al ser humano, comprometida nada más y nada menos que la noción de poder, no siempre lleva a una exacta correlación entre las expectativas y los resultados reales, pero – es la convicción generalizada – cualquiera puede improvisar una opinión y, faltando poco, en nombre de una Hannah Arendt de la que oyó alguna cosa por ahí, sustituir por decreto a quienes de un modo u otro lidian por un destino inevitablemente  compartido. Y, ocurre en el reino de este mundo, a falta del talento, la vocación y el entrenamiento que se suponen indispensables, se cree suficiente denunciar cualesquiera de las calamidades del oficio, sus corrupciones e indeseadas consecuencias, aunque no se tengan las virtudes que exhibió alguna vez el Pink Floyd para reivindicar el rock progresivo con su álbum “The Dark Side of the Moon”, otro ejemplo, diciendo de la avaricia y la locura, la muerte, el tiempo y el conflicto.

Hasta los promotores de una ciudadanía crítica que haga naturalmente crítica ciudadana, están plenamente convencidos de las respuestas de mediano y de largo plazos para resolver problemas de imposible solución en el más corto o breve posible y deseado: con mayor razón en el ámbito político que compromete a toda una sociedad, sin excepción alguna. De un inning para otro, el equipo no tendrá al mejor pitcher ni al hazañoso jonronero, como tampoco el género musical encontrará repentinamente un inédito horizonte, pues, el simple voluntarismo a lo Regis Debray no hace del crítico un ejecutante ideal, ni al manager o director el más inspirado héroe sobre todo cuando se tiene por delante a un implacable régimen político y no, una serie televisiva que rivaliza con las más cotizadas de la industria del espectáculo.

En la política, como aspiración y oficio, todo dirigente se presenta con un determinado historial y equipaje personal que también dirá de sus éxitos y fracaso, en cuanto a preparación, vivencia y experiencia acumulada, y, de tratarse de lugares obscuros que únicamente universaliza - sin más - la llamada y bien conocida antipolítica, sólo podemos admitir los que aporte el psicoanálisis, por citar una escuela, porque no todo es Fuenteovejuna.  Lo cierto es que la mitomanía y la moralina, las del poder y contrapoder, causan mayores estragos al impedir una consideración estratégica de la situación hoy planteada, la necesarísima dimensión que llama y compromete a un esfuerzo creador, que la nada novedosa denuncia de las obscuridades, por lo demás, tampoco exclusivas de la política, lo político y los políticos.

Valga la acotación, lo referido no significa que toda ambición presidencial de aquí en adelante tenga que pasar por una evaluación psiquiátrica bajo la mirada del más alto tribunal de la República, como alegremente se planteó en los años setenta del veinte indicando algunos síntomas en líderes nacionales que ni siquiera se observaron años más tarde en el caso de un aspirante que alcanzó el rectorado de la Universidad Central. Solamente observamos que todo ensayo (algo más que) autoritario, inexorablemente gravita en las regiones del narcisismo que incluye a varios de sus críticos.

Ilustración inicial: Huertas para un texto de Ron Charles, "For this Little family, no stable place in a shiftinh world" (The Washington Post, 25/06/2025); y, posterior: reelaboración de una idea trillada en las redes.

16/09/2025:

https://www.elnacional.com/2025/09/pink-freud-y-fuenteovejuna/

domingo, 14 de septiembre de 2025

Caza de citas

"El insomnio me derrotaba, también a tu lado. Me quedé despierto. Tiré más de ti, te apreté contra mi cuerpo y tú respondiste enroscándote y extendiendo el brazo hasta abarcar mi tronco y colocar la cabeza sobre mi pecho donde escucharías mi corazón. Sentí que tú también estabas despierta, que los dos fingíamos dormir, tu respiración era suave y espaciada pero me parecía tan simulada como la mía; pensé que tú fingías dormir para no hablar y que yo no te hablase, pensé que fingíamos para no reconocer el fracaso, que por primera vez ya no funcionaba, ya no dormíamos, quizás ya no volveríamos nunca a ser capaces de dormir juntos aunque insistiéramos, roto el hechizo, derrumbada la cúpula de silencio y oscuridad y calma que nos había protegido hasta entonces, y tal vez por eso no has vuelto a llamarme, no hemos vuelto a dormir juntos y no lo haremos más: porque ya no funciona"

Isaac Rosas

("Las buenas noches", Seix Barral, Barcelona, 2025: 163 s.)

Ilustración: Karin Beck.

Noticiero retrospectivo

- Gloria Rodrígue-Valdés entrevista a Jacinto Convit para quien “vale más el afecto de sus pacientes que el Nobel”. El Diario de Caracas, 28/08/85.

- Enzo del Bufalo. “Keynes y la fe de los economistas”. Economía Hoy. Caracas, 11/10/89.

- J. J. “La adulación política”. El Nacional, Caracas,09/08/74.

- Eva Layi. “El por qué de los dirvorcios” (Alirio Abreu Burelli). Élite, Caracaa, N°2062 del 03/04/65.

- Félix Rossi Guerrero. “El petróleo en la década de los años 90”. Economía Hoy, 10/05/90.

Reprodución: Ángel Cervini, presidente de Pro-Venezuela, en el foro de Lorenzo Fernández con el empresariado venezolano. Momento, Caracas, N° 900 del 14/10/1973.

Dos lecturas para hoy

LA CRUZ DE JESÚS: NI MAGIA NI MITO

(San Juan, 3: 13-17)

Enrique Martínez Lozano

Para comprender mejor el texto, quizás sea útil alguna puntualización previa acerca de este capítulo tercero del evangelio de Juan.

Lo primero que hay que señalar es que, desde un punto de vista literario, este capítulo es un auténtico rompecabezas. El lector aprecia saltos de la primera persona del plural (“nosotros”) a la tercera del singular, así como repeticiones y añadidos forzados que, en conjunto, constituyen una especie de galimatías, en una monotonía de temas reiterados, que se yuxtaponen sin llegar a alcanzar un conjunto bien trabado.

Todo ello indica algo evidente: este texto no es producto de una redacción momentánea, ni es obra de un único autor. Durante un tiempo prolongado, se han ido añadiendo reflexiones que surgían en medio de la comunidad, y que algún nuevo glosador yuxtaponía al texto original.

Estas anotaciones tienen que servir al lector para que no intente acercarse a este capítulo como si se tratara de algo bien elaborado, en torno a un tema o hilo conductor claramente definido. Tendrá que verlo, más bien, como una serie de reflexiones simplemente yuxtapuestas, provenientes de momentos diferentes de la vida de la comunidad.

En segundo lugar, todo este capítulo expresa el diálogo de las comunidades joánicas con el judaísmo, representado en la figura de Nicodemo. Este aparece como un hombre honesto y buscador, que va al encuentro de Jesús. Por eso, es precisamente a Nicodemo (al judaísmo) a quien se le va a insistir en la necesidad de “nacer de nuevo”, tema que constituye el eje vertebrador de todo ese capítulo.

En el texto que leemos hoy, aparece la imagen de Moisés levantando la serpiente en el desierto. Para el pueblo judío, la imagen de la serpiente recordaba, a la vez, las quejas del pueblo y la misericordia de Yhwh. Tal como se narra en el Libro de los Números (21,4-9), ante la dureza de la marcha a través del desierto, el pueblo empezó a murmurar contra Moisés y contra Yhwh, que envió serpientes venenosas cuya mordedura les provocaba la muerte. Tras el arrepentimiento y la intercesión de Moisés, este recibió el encargo de colocar una serpiente de bronce sobre un asta: bastaba mirarla, para quedar curado del veneno mortal.

Cuando este texto se lee de una manera literalista –propia de una consciencia mítica-, se concluye fácilmente en una idea mágica de la salvación. De hecho, esto fue lo que ocurrió en la historia del cristianismo: la idea de la expiación marcaría dolorosamente la consciencia colectiva cristiana durante más de un milenio.

Pero esa es solo una lectura, hecha desde un determinado nivel de consciencia. Así como el pueblo judío pudo creer que bastaba mirar a una serpiente de bronce para quedar curado de la mordedura venenosa, de un modo similar, durante siglos, muchos cristianos pensaron que la salvación venía producida por la muerte de Jesús en la cruz.

Quiero insistir en el hecho de que, mientras alguien se halla en ese nivel de consciencia, tal lectura es asumida sin dificultad. Lo cual no quiere decir que no contenga consecuencias sumamente peligrosas, entre las que habría que apuntar las siguientes:

· imagen de un dios ofendido y vengativo hasta el extremo;

· idea de un intervencionismo divino, arbitrario y desde "fuera";

· idea de una pecaminosidad universal, previa incluso a cualquier decisión personal (creencia en el "pecado original");

· instauración de un sentimiento de culpabilidad, hasta alcanzar límites patológicos;

· creencia en una salvación "mágica", producida desde el exterior.

Sin embargo, es posible otra lectura que, reconociendo el carácter “situado” y, por tanto, inevitablemente relativo de los textos sagrados, accede a un nivel de mayor comprensión y libera al creyente de tener que seguir aferrado a un pensamiento mágico o mítico que, por la propia evolución de la consciencia le resulta ya, no solo insostenible, sino perjudicial.

Desde esta nueva lectura, el cristiano sigue fijando su mirada en Jesús, y en Jesús crucificado. Pero ya no es una mirada infantil ni infantilizante. Ahora ve en Jesús y en su destino –provocado por la injusticia de la autoridad de turno- lo que es el paradigma de una vida completamente realizada: fiel y entregada hasta el final. Por ese motivo, el hecho de “mirar la cruz” empieza a ser ya salvador: nos hace descubrir en qué consiste ser persona.

Pero no se trata solo de una mirada “externa”, que podría desembocar, en el mejor de los casos, en una conducta imitativa, que no dejaría de ser alienante. Desde una consciencia transpersonal y desde el modelo no-dual de conocer, la lectura se ve enriquecida hasta el extremo.

Al ver a Jesús, nos estamos viendo a nosotros mismos. Desde esta nueva perspectiva, Jesús no es un “mago” que nos salvara desde fuera; tampoco es un “ser celestial separado” diferente de nosotros. Es lo que somos todos…, aunque sigamos sin atrevernos a reconocerlo.

Fuente:

https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/5363-la-cruz-de-jesus-ni-magia-ni-mito.html

Ilustración: https://melaniejeanjuneau.wordpress.com/2016/02/14/modern-art-depicts-the-crucifixion-for-modern-eyes/

Ilustración posterior, Emily Tjomsland (https://emilytjomsland.com/blogs/articles/jesus-christ-face).

Breve nota LB: De acuerdo con la Santa Sede, la lectura de hoy corresponde a san Juan, pero en la Hoja Dominical y, efectivamente en la Misa, se leyó a san Lucas, como se apreciará: en la dirección electrónica y  la captura de pantalla, en un caso, y en la captura de la reflexión del hermano Naudy Mogollón, en el otro: https://www.vaticannews.va/es/evangelio-de-hoy/2025/09/14.html. Señaló el padre Peraza que, hoy, enmuchas partes del mundo es fiesta de la Cruz que nosotros celebremos en el mes de mayo, por lo que - acá -se sigue el tiempo ordinario. 


De acuerdo a la Hoja Dominical, tratamos de san Lucas:

LOS TRES PERSONAJES REPRESENTAN DISTINTOS ASPECTOS DE NOSOTROS MISMOS

Fray Marcos (Rodríguez)

[San Lucas, 15: 1-32]

La liturgia propone la parábola del "hijo pródigo" con la intención de que nos identifiquemos con el hijo pródigo. Pretende hacernos tomar conciencia de nuestros pecados, e invitarnos a la conversión.

Sin embargo, hay que tomar buena nota de que esta parábola no va dirigida a los publícanos y pecadores, sino a los fariseos y letrados que murmuraban de Jesús porque acogía a los pecadores y comía con ellos.

Descalifica a los que se creen buenos y son incapaces de aceptar a los que no son como ellos.

Se trata de un relato ancestral que se encuentra en todas las culturas. Es un producto del subconsciente colectivo que expresa realidades escondidas de nuestro ser profundo. Es un prodigio de conocimiento psicológico de la persona humana, pero también, un alarde de experiencia religiosa.

Desde el punto de vista personal, la comprensión de esta parábola ha sido para mí una verdadera iluminación. He visto reflejada en ella de manera sublime todo lo que debemos aprender sobre el falso yo y nuestro verdadero ser.

Pero también, la necesidad de interpretar la parábola, no desde la perspectiva de un Dios externo a nosotros, aunque sea padre misericordioso, sino desde la perspectiva de un Dios que se revela dentro de nosotros mismos y actuando desde dentro. Yo mismo tengo que ser el Padre que tiene que perdonar, acoger e integrar todo lo que hay en mí de imperfecto y engañoso.

El padre es nuestro verdadero ser, nuestra naturale­za esencial, lo divino que hay en nosotros. Es la realidad que tenemos que descubrir en lo hondo de nuestro ser y de la que tanto hemos hablado últimamente. No hace referencia a un Dios que nos ama desde fuera, sino a lo que hay de Dios en nosotros, formando parte de nosotros mismos y que se relaciona con nosotros desde nuestro centro.

Esa verdadera realidad que somos está siempre abierta y esperando abrazar a todo lo que hay en nosotros. Es el fuego del amor que espera abrazar y fundir todo el hielo que encuentra en nosotros. Esa realidad fundante, nunca lucha contra nada sino que lo intenta abarcar todo e integrarlo en ella misma.

Los tres personajes represen­tan distintos aspectos de nosotros mismos.

El hijo menor simboliza nuestro "yo", nuestra naturaleza egocéntrica y narcisista que nos domina mientras no descubramos lo que realmente somos. Es la ola que se siente capaz de vivir sin el océano, porque lo considera una cárcel. Quiere seguir siendo "yo". Opone resistencia a todo lo que no es ella y cree que lo que no es ella la puede aniquilar. De ahí, tarde o temprano, surge la inseguridad. Tiene que retornar a su verdadero ser, porque lo que alcanza por ese camino nunca podrá satisfacerle.

El hijo mayor representa también nuestro "ego", pero un yo que ya ha experimentado su verdadero ser; aunque no se ha identificado todavía con él. Vive al lado de su naturaleza esencial (el Padre), pero sigue aún apegado a su naturaleza egocéntri­ca. De ahí que permanezca en la dualidad que le parte por medio.

Sigue creyendo que la individualidad es imprescindible y no puede aceptar el verdadero ser de los demás, porque no se ha identificado con su verdadero ser. El "yo" y el "ser verdadero" aún siguen separados. El Padre que ya ha descubierto y acepta en el exterior, lo tendrá que descubrir en su interior y en los demás (el hermano).

El aparente buen comportamiento está motivado por el miedo a perder el cariño del Padre y no es ninguna virtud sino una manifestación más de su egoísmo y falta de seguridad en sí mismo. Le falta dar el último paso de desprendimiento del ego e identificarse con lo que hay de divino en él, el Padre.

Todos tenemos que dejar de ser "hermano menor", y también tenemos que superar el estadio de "hermano mayor", para convertirnos finalmente en "Padre".

La insistencia maniquea de nuestra religión en el pecado, nos ha hecho interpretar la parábola de una manera reduccionista. Es un error llamar a este relato la parábola del "hijo pródigo". Si nos fijamos en el contexto, veremos que el motivo de la narración es que los fariseos y letrados critican a Jesús porque acoge a los pecadores y come con ellos. No va dirigida a los pecadores para que se arrepientan, sino a los fariseos para que cambien su idea de Dios.

Se trata de defender la postura de Jesús para con los publicanos y pecadores, que manifiesta lo que es Dios para cada uno de nosotros, seamos "buenos" o "malos". En la manera de actuar con los dos hijos, el Padre de la parábola hace presente a Dios; de la misma manera que Jesús al acoger a los pecadores está haciendo presente a Dios.

Normalmente hemos considerado la parábola como dirigida a los "hijos pródigos". Da por supuesto que todos tenemos mucho de hijo menor, que es el malo. La verdad es que el mayor no sale mejor parado que el menor y debía de ser objeto de una atención más cuidada.

Es relativamente fácil sentirse hijo pródigo. Es fácil tomar conciencia de haber dilapidado un capital que se nos ha entregado antes de haberlo merecido. Como el hijo menor, es fácil tomar conciencia de que hemos renunciado al padre y a la casa, hemos deseado que estuviera muerto para heredar, hemos traicionado a la familia, hemos renegado del entorno en que se había desarrollado nuestra existencia.

Todo para potenciar nuestro egoísmo, para satisfa­cer nuestro hedonismo a costa de lo que se nos había entregado con amor. El fallo estrepitoso del hijo menor de la parábola, y la situación desesperada a la que le ha llevado, facilita la toma de conciencia de que ha ido por el camino equivocado. Le hace entrar dentro de sí y descubrir que hay que rectificar.

Más complicado es el caso del hijo mayor. También está alejado del Padre, pero le será mucho más difícil descubrirlo. Había obedecido en todo, pero esa actitud externa no iba acompañada de una maduración interna. Es más difícil que descubramos en nosotros al hermano mayor, y sin embargo, todos tenemos muchos más rasgos de éste que del menor.

Con frecuencia, no entendemos el perdón del Padre para con los pródigos, nos irrita y molesta que otras personas que se han portado mal, sean, a la postre, tan queridas como nosotros. No percibimos que rechazar al hermano es rechazar al Padre. No sólo no nos sentimos identificados con el Padre, sino que intentamos, por todos los medios, que el Padre se identifique con nosotros; cosa que no le pasa por la cabeza al hermano menor.

Desde esa perspectiva tampoco descubrimos que tenemos que regresar al Padre. Por eso la parábola deja en un suspense inquietante la respuesta del hermano mayor. No nos dice si el hijo hace caso al padre y se incorpora a la fiesta. Esto nos tiene que hacer pensar.

El padre espera a uno con paciencia durante mucho tiempo, sin dejar de amarle en ningún momento; pero también sale a convencer al otro de que debe entrar y debe alegrarse; demuestra así, en contra de lo que piensa y espera el hermano mayor, que su amor es idéntico para uno y para otro. El Padre espera y confía que los dos se den cuenta de su amor incondicional. Ese amor debía ser motivo de alegría para uno y para otro.

El llegar a ser Padre, no supone el ignorar nuestra condición de hermano menor y mayor, hay que aceptarlo, hay que saber convivir con lo que aún hay en nosotros de imperfecto. Debemos intentar superarlo, pero mientras ese momento llega, hay que aceptarlo y sobrellevarlo desplegando el amor incondicional del Padre.

Tanto el hermano menor como el hermano mayor que hay en cada uno de nosotros, debe ser objeto del mismo amor. La parábola no exige de nosotros una perfección absoluta, sino que nos demos cuenta de que nos queda un largo camino por recorrer. Lo que pretende es ponernos en el camino de la verdadera conversión: la superación de todo egoísmo e individualismo.

El descubrimiento de que somos el hermano menor y, la vez, somos el hermano mayor, nos tiene que hacer ver el objetivo de la parábola, que es el Padre. Todos estamos llamados a dejar de ser hermanos e identificarnos con el Padre como Jesús. (Aquí podemos descubrir un profundo significado de la frase de Jesús: "Yo y el Padre somos Uno").

Nuestra maduración personal tiene que encaminarse a reproducir la figura del Padre. "Sed misericordiosos como vuestro padre es misericordioso". El relato nos tiene que hacer ver, que siempre habrá en nuestra vida, etapas que hay que superar por imperfectas.

Nuestra atención no debemos centrarla en la superación de la condición de hermanos sino en aproximarnos al Padre, que imita a Dios. Para Jesús, el que Dios sea Padre no significa que es una persona a la que se le puede aplicar la cualidad de padre. Se trata más bien de descubrir en la relación padre-hijo lo esencial de Dios. Podíamos decir que Dios no es un padre, sino la paternidad. Ser Padre-Amor, pertenece a la misma esencia de Dios.

Resumiendo: Permanecer alejados de nuestro verdadero ser es alejarse de Dios y caminar en dirección opuesta a nuestra plenitud. Pero vivir junto a Dios sin conocerlo e imitarlo, es hacer de Él un ídolo y alejarse también de la meta, pero creyendo que caminamos hacia ella; lo que hace mucho más difícil que podamos rectificar.

Meditación-contemplación

Yo y el Padre somos UNO.

Es la mejor expresión de lo que fue Jesús.

Tú también eres UNO con Dios, pero todavía no te has enterado.

El día que lo descubras,

esa frase saldrá también de lo más hondo de tu ser.

.............................

Descubre lo que hay en ti de hermano menor:

me dejo llevar por el hedonismo individualista,

busco lo más fácil, lo más cómodo, lo que me pide el cuerpo...

Mi objetivo es satisfacer las exigencias de mi falso "yo".

...............................

Descubre lo que hay de hermano mayor:

busco la cercanía de Dios, pero fabrico un Dios a mi medida,

un Dios que me quiera, porque soy mejor que los demás

Y me debe ese amor que le exijo.

..........................

No busques modelos fuera, todos son falsos.

El único modelo debe ser Él,

que no está "en los cielos", (en las nubes)

sino en lo hondo de tu ser,

esperando ser descubierto y vivido y manifestado.

Fuente: 

https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/1967-los-tres-personajes-representan-distintos-aspectos-de-nosotros-mismos.html

Padre Peraza: https://www.facebook.com/arperaza/videos/751432864531280

Padre S. Martín: Asesinato de Charles Kirk, persecución interna en la Iglesia, martirio cristiano:


Padre Barron: https://www.youtube.com/watch?v=kZFBMti00Gk


martes, 9 de septiembre de 2025

Senderos resbalosos

CICLISMO PARA INCAUTOS

Luis Barragán

La vuelta ciclística de España se ha visto afectada por la recurrente protesta contra la participación del equipo israelí, a raíz de los consabidos sucesos de Gaza. Son varias las interrupciones sufridas por el prestigioso evento en sus etapas de Figueres (27 de agosto), Bilbao (3 de septiembre), Laredo (4) y Angliru (5), con una profusa exhibición de pancartas y banderas palestinas, bloqueo de carreteras, susceptible de agravar toda noticia de acuerdo a los riesgos y peligros que igualmente corren manifestantes, manifestados y terceros inocentes.

Notable la coincidencia de Izquierda Unida y Podemos en la tentativa de boicot de la representación de Israel, al igual que la gran sensibilidad de regiones por la causa palestina, como la del País Vasco y Navarra. Parece demasiado obvio que nada espontánea es la campaña, la vasta campaña que le da sentido al ultraísmo de izquierda, provocando y aguijoneando al otro ultraísmo, el de derecha, forzando de nuevo la polarización, mientras siguen su curso los más variados y fundamentales problemas del país y del mundo, resistidos a la burda esquematización.

Suelen acusar a los pedalistas judíos de ejercer una directa y personal representación del premier Netanyahu, y, en todo caso, gozar del financiamiento de su cercano Sylvan Adams; o de fungir de cómplices silentes del nada más y nada menos que genocidio y literal limpieza étnica de miles de gazatíes, promotores de hambrunas trastocados en expertos lavadores de imagen. Se ha dicho, la pretendida expulsión de los israelíes tiene como precedente la que se hizo efectiva de los rusos (Gazprom-Rus Velo), después de la invasión de Ucrania, según la modesta indagación que nos permitimos hacer sobre el tema; agreguemos la conformación de sendas plataformas, como Gernika Palestina, para coordinar las pacíficas actividades de protesta en las vistosas jornadas deportivas, permitiéndonos - ¿por qué no? – sospechar de otras iniciativas que le dan, pudieran o pudieron dar visos de sofisticación a la barbarie, pues, la idea mínima es la de generar una descomunal confusión, malentendido y falsificación de los hechos de no tratarse propiamente de los actos terroristas.

Hemos fijado con anterioridad nuestra postura en la materia, pero importa reiterar algunas observaciones, por ejemplo: en un sentido, el occidente europeo es un escenario confiable y seguro para la movilización y la protesta por la causa palestina, aun tratándose de estelares sucesos deportivos (sumemos el giro de Italia y el tour de Francia este mismo año), sin que nunca los gazatíes hayan tenido oportunidad de apenas quejarse y reclamar, mucho menos protestar, a Hámas y a otras potencias y organizaciones terroristas que los condujeron a la actual situación; valga la paradoja, con o sin razón, el propio gobierno israelí ha sido objeto de las más encendidas manifestaciones en casa. En otro sentido, al lado de la más genuina y sentida indignación frente a los excesos del ejército de   inevitable ocupación que ha bombardeado también capillas o iglesias católicas en la Franja, tampoco existe el testimonio real y sostenido de las autodenominadas fuerzas progresistas para comprender y aceptar que hubo un Pearl Harbor judío en octubre de 2023 (como lo llamó recientemente Eduardo Inda, columnista del diario español La Razón), con todas las ya sabidas consecuencias; esto es, persistentemente evaden la discusión a fondo, apelan y apelan cómodamente a la terribilísima noción de limpieza étnica, demasiado escasamente documentada, a manos de un pueblo que padeció el Holocausto, por cierto, frecuentemente negado por algunas de esas fuerzas.

Lo que ocurre en el Medio Oriente, no debe contentar a nadie. Sin embargo, reparemos en la perversa hondura de una propaganda que hace estragos y toma desprevenidos, incluso, a probados intelectuales como Pedro García Cuartango: entrevistado por Ricardo Cayuela para The Objective, tras condenar el genocidio, por lo menos, tuvo ocasión de aclarar que, antes, Hámas pretendió hacer lo mismo con los israelíes a los que les reconoce el derecho a defenderse de tan insólita agresión.

Entonces, luce recomendable que siempre se aclaren las posturas dado el inaudito beneficio que versiones sesgadas o incompletas prestan al terrorismo. Valorados como escenarios ideales para la agitación, el ciclismo tiene importantes citas pendientes en Quebec, Montreal y Lombardía, aunque nada casual que todas las perturbaciones políticas referidas resulten radical y significativamente imposibles para el Tour de Guangxi (China), el venidero mes de octubre.

Por definición, hechos semejantes no ocurren en el oriente totalitario y fundamentalista, pero hay sectores políticos e ideológicos que se creen de una irrefutable superioridad moral que el resto de la humanidad – simplemente – no tiene. Sobre todo, por estas latitudes de un wokismo aún más arbitrario y absurdo, devenido Estado.

Ilustración: Marcelo Hepp. 

Fotografía: Miguel Oses, La Razón (Madrid, 04/09/25).

Cfr.

https://x.com/Anonymous_TA/status/1964948087514013814

09/09/2025:

https://www.elnacional.com/2025/09/ciclismo-para-incautos/

Un mínimo peritaje

DEL RIESGO TRANSICIONAL Luis Barragán Convengamos en que el fenómeno no siempre fue llamado transición. Cambios políticos hubo desde sie...