lunes, 17 de noviembre de 2025

Vargas y Carujo

EL RECTOR GIANNETTO Y SU TESTIMONO HISTÓRICO

Luis Barragán

A mediados de los noventa del siglo pasado, descubrimos aquella noción de la antipolítica que se hizo creativa y provechosa con la propulsión de un seminario internacional que lideró Nelson Chitty La Roche. A tal efecto, profundizamos nuestra preocupación en torno a los tristemente célebres encapuchados, mejores lanzadores de piedras que el mismísimo Nolan Ryan con la redondez de sus más de 100 mph, y el regular afán de paralizar las actividades de la universidad, meterle candela a los autobuses de conductores incautos y a los cauchos realengos de muy buenas marcas que ya el país no conoce.

Finalizando la década, la Universidad Central de Venezuela celebró sensatamente un referéndum que resultó en un estrepitoso rechazo de la comunidad a los apedreadores de oficio que, por una ironía de la historia, enganchados del carro chavista, accedieron al poder a la vuelta de pocos años. Por entonces, vicerrector académico, Giuseppe Giannetto fue el más firme y persistente promotor de la iniciativa plebiscitaria como una solución racional y pacífica, aunque – otra ironía – será secuestrado en 2001 por activistas y militantes del oficialismo, ya como rector electo por la comunidad universitaria en libres e inequívocos comicios.

Numerosos y apabullantes, solemos olvidar con prontitud los acontecimientos de la actual centuria que explican las orillas en las que nos encontramos, particularmente los relacionados con la suerte del aula superior en Venezuela. Así, con un atinado prólogo de Gloria Cuenca, responsablemente, el rector Giannetto acierta al publicar recientemente un título de lectura indispensable: “Y la casa venció a las sombras. Toma de la Universidad Central de Venezuela en 2001” (Kálathos, Madrid), cuyos ocho capítulos retratan la naturaleza y características que adquirió acelerada y crecientemente el particularísimo socialismo en curso.

Los viejos predicadores de la autonomía universitaria y de la libertad de cátedra que antes demostraban una inusual sensibilidad, incluso, por una inspección ocular que realizara el juez instructor de acuerdo al antiguo código, dictaron cátedra sobre la violación del recinto universitario y el desconocimiento de la autonomía universitaria, equivalentes al desprecio a lo pautado por la constitución bolivariana misma. Hoy, el problema registra importantes novedades y todavía luce insuficiente la literatura acumulada en torno a un fenómeno inédito, sin precedentes en nuestro historial republicano, representado en el largo itinerario cumplido por nuestras casas de estudios que amerita de una muy pronta rectificación a favor de sus misiones ética, académica y socio-política.

Reducido a su despacho por largas horas de secuestro, el rector tuvo el aplomo y la claridad tan esenciales, como el coraje de no doblegarse por duras que fuesen las circunstancias, pues, como él mismo ha escrito, “hay que entender, aunque pueda parecer cursi, que la institución está por encima de todo, aun a costa de nuestra propia integridad física”. Ucevista de entero linaje, tuvo a bien defender el legado de Vargas ante la osadía manifiesta de los Carujo envanecidos por el poder, dejando un serísimo testimonio que las nuevas generaciones sabrán valorar, hartas de los melodramas artificiosos y digitales.  

E, incluso, algo más que una anécdota, lo ocurrido veintitantos años antes, registra un hecho social de interés, porque colocaron una poderosa corneta frente a la ventana de su oficina paseándose por el todo el género musical de la salsa, añadidas sus variaciones cabilleras, a objeto de irritar y obstinar al rector. Sin embargo, los prejuiciados victimarios no atinaron en el gusto y deleite de la victima por el género, ya que el hijo de inmigrantes se crió y supo defenderse en los sectores populares que vivenció intensamente, sin que el doctorado alcanzado en Francia, su exitosa carrera académica y sus logros profesionales alteraran ni un ápice sus genuinos rasgos personales de siempre.

En la Venezuela de élites políticas prácticamente colapsadas, el rector Giannetto constituye también una de sus mejores reservas morales. Sobre todo, porque aporta un registro histórico necesario en lugar del manido ejercicio narcisista que ha anegado las aceras de los días que corren.

18/11/2025:

https://www.elnacional.com/2025/11/el-rector-giannetto-y-su-testimonio-historico

domingo, 16 de noviembre de 2025

Aparente pleonasmo: la tempranísima escuela estudiantil

Luis Barragán

Presumimos que, dada la expansión iniciada por la educación secundaria en la Venezuela de los años cuarenta del siglo veinte, siendo todavía excepcional alcanzar el grado de bachiller, comenzó a cobrar una cierta importancia el activismo político de las juventudes liceístas. Fue en la consabida etapa de la dictadura militar que alcanzó una mayor valoración el concurso de quienes eran algo más que adolescentes, en las protestas callejeras que tuvieron por momento culminante, estelarizando a la muchachada, las jornadas de un día de noviembre de 68 años atrás.

Desconocemos el motivo de toda una ocurrencia, pero la celebración de la fecha se redujo al Día del Estudiante Universitario, desconocida la bravía movilización de los liceos para la gran campanada que anunció la caída de Pérez Jiménez con un par de meses de antelación. Por ello, el próximo 21 de noviembre debemos volver a los hechos reales de 1957 y ponderar el papel jugado por los liceístas, así se estimara como modesto.

Hay quienes, hoy, con razón, advierten de la manipulación de los cada vez más adolescentes cursantes de bachillerato en contraste con los que muy antes eran cursantes juveniles a veces rayando en la adultez. Hay quienes, sin razón, niegan la bondad de una muy temprana vocación política que siempre será necesaria enriquecer y canalizar en el marco de un natural proceso de decantación que sugiere decidir sobre un determinado proyecto personal de vida.

Desde principios de los años sesenta, la política insurreccional calibró la organización y movilización urbana de los liceístas como una pieza táctica y estratégica fundamental, y las fuerzas democráticas tuvieron que actuar al llevar su presencia y su mensaje a escenarios que se tornaron como los más difíciles. La confrontación con los comunistas fue muy dura en un terreno tan delicado en el que despuntó un futuro liderazgo  que hoy echamos de menos, pues, supuso un eficaz aprendizaje de ideas y destrezas: la realización de las elecciones para el cetro de estudiantes de cada liceo y las eventuales negociaciones entre las distintas corrientes a las que no pocas veces forzaba, la estructuración y organización de los activistas por afinidad ideológica, la protagonización de sendos debates de las ideas movilizantes, las legítimas protestas de calle, la defensa ante la agresión de los grupos adversarios.

Semanas atrás falleció un gran venezolano que destacó como un aguerrido y valiente parlamentario, un diligente embajador en Chile y en Guatemala, un incansable dirigente nacional de partido que desempeñó la secretaría juvenil nacional, un periodista de infatigable ejercicio como investigador y columnista: Julio César Moreno León.  Y, desde hace mucho tiempo, guardamos una reseña bastante reveladora, tomada del diario caraqueño El Universal de fecha 6 de enero de 1964: el pleno nacional de educación media del otrora partido socialcristiano encabezado por Julio. Y es que así es que solía iniciarse una vocación y un talento político: en el terreno de las realidades y, por consiguiente, el cultivo de una profunda convicción, el desarrollo de habilidades y el serio compromiso político e ideológico que ahora jura rifarlo el ilusionismo digital: no por casualidad él, Julio Moreno, inició su vida política en el medio liceísta (estudió en el liceo Fermín Toro de la ciudad capital), en un medio en el que aprendimos a defender el ideario de la libertad y de la democracia, a contar votos desde muchachos y hacernos buenos ciudadanos aunque más tarde se tomaran caminos diferentes al de la política activa.

17/11/2023:

Caza de citas

“En la Ciudad hay albañiles, policías, carpinteros, cerrajeros, oficinistas varios, pedicuros, manicuras, peluqueras, barberos, peluqueros, peluqueros de perros, escultores, locutores, soldadores, soldados, sastres, modistas, pintores, pintores de paredes, vendedores puerta a puerta, vendedores de negocio, vendedores de seguros, vendedores de ilusiones, caseros, cajeros, carniceros, cocineros, editores, obreros de taller, obreros industriales, obreros así a secas, choferes, boleteros, repartidores, más repartidores, relojeros, guardianes, guardias, celadores, profesoras, maestras, maestras jardineras, animadores de cumpleaños infantiles, floristas, mecánicos, mecánicos dentales, dentistas, ortodoncistas, inmobiliarios, físicos nucleares, físicos, astrofísicos, metafísicos, químicos, bioquímicos, laboratoristas, enfermeros, médicas, paramédicos, cirujanos, brujitas, curanderos, malabaristas, acróbatas, payasos, escritores de obras de teatro, bibliotecarias, encargados, fruteros, verduleros, barrenderos, basureros, panaderos, pizzeros, torneros, asadores, herreros, sushimen, colectiveros, peleteros, impresores, escritores, exterminadores, historiadores, deshollinadores, amas de casa, amos de casa, madres, zapateros, importadores, exportadores, lavacopas, tintoreros, tarotistas, videntes, masajistas, instructores de yoga, sonidistas, locutores, abogados, ingenieros, electricistas, electronicistas, programadores, encuestadores, administradores, modelos, fotógrafos, joyeros, bancarios, banqueros, inversores, rentistas, antropólogos, sociólogos, arqueólogos, etnólogos, lingüistas, guías de turismo, agentes de turismo, pilotos, pilotos de pruebas, pileteros, azafatas, psicólogos, psicoanalistas, consejeros matrimoniales, empresarios, contadores, cadetes, dibujantes, dibujantes técnicos, castradores de gatos y de perros, paleontólogos, enólogos, archivistas, matemáticos, aritméticos, geómetras, botánicos, farmacéuticas, electrocardiogramadores, destapadores, desocupados, militares, cadetes, mozos, estancieros, rentistas, músicos, coristas, coreutas, intérpretes, traductores, estafadores, limpiadoras de casas, limpiadores de oficinas, limpiadoras de hoteles, hoteleros, ascensoristas, técnicos de ascensores, marineros, porteros, taxistas, periodistas, taquígrafos, empleados públicos, ministros, senadores, prostitutos, prostitutas, fiolos, fiolas, mantenidos varios, veterinarios, traficantes, asaltantes, punguistas, descuidistas, quiosqueros, heladeros, fiambreros, jardineros, telefonistas, repositores externos, cobradores, inspectores de precios, correctores, arquitectos, decoradores de interiores, carceleros, niñeras, fiscales, jueces, secretarios, secretarias, recepcionistas, escenógrafos, referís, futbolistas, deportistas, barras bravas, entomólogos, acompañantes terapéuticos, desratizadores, criadores de palomas, ilustradores, camarógrafos, directores de cosas, mendigos, changarines, subgerentes y subdirectores, curas, monjas, rabinos, ministros protestantes, ministros temporarios, imanes musulmanes, bailarinas, críticos, actores, marketineros, publicistas, políticos, plomeros, analistas de sistemas, afiladores de cuchillos, exterminadores de plagas, maquilladoras, presidentes, paseadores de perros jubilados, los demás jubilados (…) Todo eso es lo que hay, a más de tantos otros (…) La Ciudad es un lugar donde el trabajo define a las personas. (Y la falta de él, últimamente.) Algunos van por la calle en uniforme porque en la calle sus uniformes significan: policías, enfermeros, Algunos van por la calle en uniforme porque en la calle sus uniformes significan: policías, enfermeros, bomberos. Otros van por la calle en uniforme para reproducir la época en que ese uniforme los hacía miembros de los cuerpos rectores: militares, curas. Otros —los carteros, digamos, los repartidores— ya no van por la calle en uniforme”

Martín Caparrós

(“Buen”, Random House, Barcelona, 2025: 201 ss.)

Ilustración: Mariana Sola, "Buenos Aires".

Noticiero retrospectivo

- Teodoro Petkoff. “En el MAS no hay delito de opinión”. El Nacional, 07/07/1983.

- Pedro José Lara Peña y la debilidad venezolana en el caso de Guayana Esequiba. El Universal, Caracas, 06/11/65.

- Pablo Rojas Guardia. “Aragua para siempre”. El Nacional, 22/04/73.

- Rafael María Balbín. “¿Teología de la liberación?”. El Universal,03/01/85.

 - Luis Herrera Campins. “Gracias a Prieto y a Barrios, COPEI ganará las próximas elecciones”. El Nacional, Caracas, 15/10/67.

Fotografía: Rafael Cadenas y Manuel Caballero en 1950, tomada de la magnífica cuenta facebookeana de Tomás Straka

Noticiero retrospectivo II

Noticiero retrospectivo I

Aula y barbarie

LA  ANTIPOLÍTICA EN LA UNIVERSIDAD VENEZOLANA

Luis Barragán

La llamada antipolítica constituye una absurda práctica y una seria perspectiva de análisis para comprender la crisis y no sólo respecto a su actualidad, sino a los propios orígenes de finales del siglo XX. No debe extrañar que explique el problema universitario, presumiendo por siempre la asunción de responsabilidades de la comunidad a través de las autoridades, profesores, estudiantes, empleados, obreros y jubilados efectivamente agremiados.

La primera estupidez consiste en suponer que la solución del problemario (porque a estas alturas nadie nos asumirá en medio de una circunstancial anécdota), pasa acaso por la exclusiva concienciación, consideración y acción individuales, en lugar de la eficaz organización social de quienes hacen vida en nuestras casas d estudios. La segunda estupidez, obliga a creer a ciegas que la sola denuncia de esos complejos problemas, afecta la imagen corporativa de la institución que no importa que haya dejado de serla, suscitando las diligencias privadas de quienes se estiman o pueden estimarse como los notables de la entidad educativa, por supuesto, con un peregrino ruego por la atención de las autoridades, porque todo concierne a las élites del momento, las que tratan de una materia más de naturaleza estrictamente técnica, digna de negociación entre los aristócratas del aula y que, Dios nos libre, es absolutamente contraria a la política y quien dice política, dice partidos.  

Luego, la universidad deviene conglomerado de extraterrestres privilegiados por el sólo hecho de la matriculación que no agradecen, a cargo de los más iluminados y, así como no debería celebrarse elección alguna para las autoridades, son mal vistas las representaciones votadas de cada gremio y el gremio mismo. Esto es política y, quien dice política, con Ludwig Wittgenstein por delante, dice partidos.  Sin embargo, la fórmula no ha funcionado y, lo que es peor, ha reforzado las reglas impuestas en el presente siglo.

A título de ilustración, hubo un rectorado magnífico por muchos años en la Universidad de Carabobo y, ahora que hay un evidente conflicto en su seno, acumulada una amarga experiencia, no queda otro camino que convocar a las elecciones rectorales que, con todas sus fallas y defectos, se realizaron – por ejemplo - en la Universidad Central de Venezuela. O, en la Universidad Simón Bolívar, con la salvedad del profesorado, los diferentes y temerosos gremios han apostado a esas diligencias personales que los notables hicieron dizque para mantener el prestigio de la casa de estudios, sin que pudieran impedir la permanencia de cuatro años de las autoridades interventoras que estuvieron en el deber legal de realizar los comicios, enmudece ante la falta de presupuesto, e incurren en la confiscación práctica de la Casa del Profesor; por cierto, mientras que la representación de los egresados publicita los “hermosos jardines”, aunque el cromo-vegetal diseñado nada más y nada menos que por Carlos Cruz Diez está en ruina, jamás denunciado, como tampoco las terribles condiciones del Galpón de Biología. Necesario acotar, convocar a elecciones en una u otra casa de estudios es hacer política, e, inevitable, política partidista.

Ahora, se acercan las elecciones en la Universidad de Los Andes, promisorias, pero lucen como un secreto a voces: sería la mayor estupidez, esta vez, subestimar su impacto reivindicatorio de la sociedad civil organizada que claro, no faltaba más, es política de la más pura estirpe y, tal parece, querido Watson, están metidos los partidos, como si todos ellos gozaran de buena salud en el consabido e ineludible contexto actual por lo que respecta a la oposición.  Entonces, ¿qué se hace agotada la antipolítica, el antipartidismo, el contra-civismo? Suponemos que hacer política y de la buena, en la justa dimensión de la sociedad civil, de la civilidad y del patriotismo, porque los partidos (¡descubran América, infames!) tienen sus espacios muy específicos y especializados que luchan todavía por reivindicar.  

Ilustración: Tomada de la red.
16/11/2025:

sábado, 15 de noviembre de 2025

Vírgen María, la madre del rendentor, la madre del mediador

DIOS NO TIENE PASADO NI FUTURO, SIMPLEMENTE 'ES'

(San Lucas, 21: 5-19)

Fray Marcos [Rodríguez]

Estamos en el penúltimo domingo del año litúrgico. El próximo celebraremos la fiesta de Cristo Rey que remata el ciclo. Como el domingo pasado, el evangelio nos invita a reflexionar sobre el más allá.

El lenguaje apocalíptico y escatológico tan común en la época de Jesús, es muy difícil de entender hoy. Corresponde a otra manera de ver al hombre, a Dios y la realidad presente. Desde aquella visión, es lógico que tuvieran también otra manera de ver lo último, el "esjatón".

Una vez más los discípulos están más interesados por la cuestión del cuándo y el cómo, que por el mensaje.

Tanto el pueblo judío en el AT como los cristianos en el NT están volcados sobre el porvenir. Esta actitud le distingue de los pueblos circundantes. Se encuentran siempre en tensión, esperando una salvación que ha de venir.

Para ellos esa salvación solo puede venir de Dios. Desde Noé, al que se le ofrece algo nuevo a través de la destrucción de lo viejo. Abraham, al que se le pide salir de su tierra para ofrecerle descendencia y una tierra propia. Pasando por el Éxodo, que fue la experiencia máxima de salvación, desde la esclavitud hacia la tierra prometida. Todos vivieron siempre con la esperanza de algo mejor, que Dios le iba a dar.

Los profetas se encargaron de mantener viva esta expectativa de salvación definitiva. Pero también introdujeron una faceta nueva: el día de esa salvación habría de ser un día de alegría, de felicidad, de luz, pero a causa de las infidelidades del pueblo, los profetas empiezan a anunciarlo como día de tinieblas; día en que Yahvé castigará a los infieles y salvará al resto. El objetivo de este discurso era urgir a la conversión.

Los cristianos no tienen inconveniente en utilizar las imágenes que le proporciona la tradición judía y el ámbito religioso en el que se desenvolvía. A primera vista parece que entra en esa misma dinámica apocalíptica, muy desarrollada en la época anterior y posterior a su vida terrena. El NT pone en boca de Jesús un lenguaje que se apoya sobre el telón de fondo de los conocimientos y las imágenes que le proporciona el AT.

En tiempo de Jesús se creía que esa intervención definitiva de Dios iba a ser inminente. En este ambiente se desarrolla la predicación de Juan Bautista y de Jesús. Las primeras comunidades cristianas acentuaron aún más esta expectativa de final inmediato. Pero en los últimos escritos del NT, es ya patente una tensión entre la espera inmediata del fin y la necesidad de preocuparse de la vida presente. Ante la ausencia de acontecimientos en los primeros años del cristianismo, las comunidades se preparan para la permanencia.

Con los conocimientos que hoy tiene el ser humano y el grado de conciencia que ha adquirido, no tiene ninguna necesidad de acudir a la actuación de Dios, ni para destruir el mundo para poder crear otro más perfecto (apocalíptica), ni para enderezar todo lo malo que hay en él para que llegue a su perfección (escatología).

El Génesis nos dice que al final de la creación, Dios "vio todo lo que había hecho y era muy bueno". ¿Por qué, nosotros, lo vemos todo malo? Hemos exagerado incluso la capacidad del ser humano para malear la creación. Para Dios todo está siempre en total equilibrio.

La justicia de Dios no es un trasunto de la justicia humana, sólo que más perfecta. La justicia humana es el restablecimiento de un equilibrio perdido por una injusticia. Dios no tiene que actuar para ser justo ni inmediatamente después de un acto, ni en un hipotético último día donde todo quedaría definitivamente zanjado.

Dios no hace justicia. Él es justicia. Todo acto, sea bueno, sea malo, en sí mismo lleva ya el premio o el castigo, no se necesita por parte de Dios ninguna acción posterior. Ante Dios todo es justo en cada momento.

Por fin podemos desistir de aplicar a Dios nuestra justicia. Dios es justicia y toda la creación está siempre de acuerdo con lo que Él es. Él ha querido nuestra contingencia como criaturas que somos. El dolor, el pecado y la muerte no son en el hombre un fallo, sino que pertenecen a su misma naturaleza. La salvación no consistirá en que Dios nos libre de esas limitaciones, sino en darse cuenta de que Él está siempre con nosotros, y todo hombre puede alcanzar plenitud de ser, a pesar de ellas.

Lo que en el mundo creemos que está mal y no depende del hombre, no es más que una falta de perspectiva. Una visión que fuera más allá de las apariencias, nos convencería de que no hay nada que cambiar en la realidad, sino que tenemos que cambiar nuestra manera de interpretarla.

Lo que nos debería preocupar de verdad es lo que está mal por culpa del hombre. Ese habría de ser nuestro campo de operaciones. Ahí nuestra tarea es inmensa. El ser humano está causando tanto mal a otros seres humanos y al mismo mundo que deberíamos estar aterrados.

No nos debe extrañar la referencia a la destrucción del templo. Este evangelio está escrito entre el año 80 y el 90, por lo tanto ya se había producido esa catástrofe. Para un judío, la destrucción del templo era el "fin del mundo". Era lógico asociar la destrucción del templo al fin de los tiempos, porque para ellos el templo lo era todo, la seguridad total. Para ellos era impensable la existencia sin templo. De ahí la preocupación de la pregunta: ¿Cuándo va a ser eso? Poro Jesús responde hablando del fin de los tiempos, no del templo. La única preparación posible es la confianza total en lo que Dios nos está dando.

Sin embargo, Jesús introduce elementos nuevos que cambian la esencia de la visión apocalíptica. En la lectura de hoy podemos apreciar claramente estos matices. A Jesús no le impresiona tanto el fin, como la actitud de cada uno ante la realidad actual ("antes de eso"). Es el presente del creyente lo que interesa a Jesús. ¡Que nadie os engañe! (toda mi predicación se podía resumir en esta idea). Ni el fin ni las catástrofes tienen importancia ninguna, si sabemos mantener la actitud adecuada. La realidad no debe perturbarnos "no tengáis pánico". Sabemos que la realidad material termina, pero lo esencial dura.

La seguridad no la puede dar la falta de conflictos (siempre los habrá), ni la promesa de felicidad, sino la confianza en Dios. Tampoco debemos seguir edificando "templos" que nos den seguridades. Ni organigramas ni doctrinas ni un cristianismo sociológico, garantizan nuestra salvación. Todo lo contrario, puede ser que la desaparición de esas seguridades nos ayude a buscar nuestra verdadera salvación. Decía ya San Ambrosio: "Los emperadores nos ayudaban más cuando nos perseguían que ahora que nos protegen".

Lo esencial del mensaje de hoy está en la importancia del momento presente frente a los miedos por un pasado o las especulaciones sobre el futuro. Aquí y ahora puedo descubrir mi plenitud. Aquí y ahora puedo tocar la eternidad. Hoy mismo puedo detener el tiempo y llegar a lo absoluto. En un instante puedo vivir la totalidad, no solo de mi ser individual, sino la TOTALIDAD de lo que ha existido, existe y existirá.

Para el despierto, no hay diferencia ninguna entre el pasado, el presente y el futuro. Si dependo de mi falso yo, elegiré prolongar eternamente esta vida, y cortaría el acceso a mi verdadero ser.

Jesús venció a la muerte, muriendo. Pero no nos engañemos, su muerte no fue un paripé, aunque doloroso, para recuperar la misma vida que perdió. Fue la aceptación total de su limitación lo que le proyectó a lo absoluto. Solo descubriendo y aceptando plenamente mi limitación, podré entrar en la dinámica de lo eterno que hay en mí. El mayor peligro que nos acecha es que busquemos en la vida espiritual la manera de potenciar lo material.

Meditación-contemplación

"Cuidado con que nadie os engañe".

Con frecuencia nos convence lo que halaga el oído.

Cuando la verdad nos exige esfuerzo,

buscamos escapatorias más fáciles de asimilar.

....................

Los predicadores de todos los tiempos lo saben,

y tratan de aprovechar esa debilidad para engañarnos.

Profundizar en la realidad de nuestro propio ser,

es el único camino para escapar de las voces de sirena.

.....................

Todas las promesas de futuro que se hacen en nombre de Dios

son falsas, porque Dios no tiene futuro.

Dios no promete, da. Y se da desde siempre y para siempre.

En esa eternidad del don, tenemos que entrar nosotros.

Fuente:

https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/4329-dios-no-tiene-pasado-ni-futuro-simplemente-es.html

Ilustración: Febhard Fugel.

Padre Martín. Urgente Aclaración por la Unidad de la Iglesia: Teología y Sensibilidad Eclesial en Conflicto: María.

https://www.youtube.com/watch?v=ur2_lgAtYwA


Papa León:

https://www.youtube.com/watch?v=s3qkE5rTXXg

Arquidiócesis de Caracas: 

https://www.youtube.com/watch?v=HJxZfUI-3Ak

Padre S. Martín:

https://www.youtube.com/watch?v=M6X5mGkXTTE

Monseñor Munilla:

https://www.youtube.com/watch?v=fEe9rns9zTw


Breve nota LB: Son indiferentes a las notas que dejamos, sin fecha, in nombre del oficiante. ¡Se trata de la propia arquidiócesis de Caracas!

viernes, 14 de noviembre de 2025

Candela digitalmente prendida

TU ANTROPÓLOGA DE CONFIANZA

Luis Barragán

Valga la nota previa: particularmente, no promuevo red digital alguna, pero resulta inevitable mencionar una que otra, por lo menos, las de mayor profusión. Por cierto, quizá haya otras cuasi clandestinas y hasta de exclusivo acceso que ignoramos.

Tik-Tok ha encontrado su propio nicho y, así, salvo las transmisiones en tiempo real, ofrece una breve programación que va desde lo más banal a lo más serio, de la sencillez a la complejidad, desde el mal gusto a una estética alternativa. Y no siempre es confiable la información, sobre todo en materia de salud, pero hay opciones muy serias, sesudas y responsables que incluyen a estudiantes o especialistas en los espacios aleatorios que insospechadamente surgen y seguimos.

Hemos visto un curioso y divertido live en el que juegan béisbol de chapitas y de pelotica de goma, transmitido desde una localidad del interior aragüeño en el día, o, asombroso, desde la Plaza Caracas de la ciudad capital al borde de la medianoche con un narradores radicalmente sinceros. O cuentas de libros, astronomía, cine, matemáticas, agregado más o menos el seguimiento de una telenovela chilena llamada Los Casablanca en la que los protagonistas de un adulterio descarado fueron superados por los villanos de secretos inconfesables.

 En el curso de nuestras irregulares incursiones, nos atrajo la opción de Candela Antón (@candeliousfang), cuya consigna es genial: “Tu antropóloga de confianza”. La belleza de la muchacha se unió a su inteligencia y destreza al hablar de una materia generalmente olvidada por la opinión pública. Que sepamos, comenzó haciendo comentarios a través de escenas de la vida rutinaria, transitando otras más elaboradas que incluyen el soporte bibliográfico en los subtítulos o al final de la emisión.

Desde el principio, indagamos para constatar que es actriz de cine, teatro y series televisivas, y antropóloga del grado impartido conjuntamente por la Universitat Rovira i Virgili (URV) y la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), previamente formada en Humanidades por la  Universitat Pompeu Fabra (UPF), según la IA. Junto a Daniel Tollesson, autora de un libro genialmente intitulado “¿Y ahora qué? Manual de primeros auxilios antropológicos para Homo sapiens modernos” (Penguin Random House, 2025).

Candela ha aportado temas antropológicos importantes y novedosos para las grandes mayorías, con dominio de la materia y una gracia expresiva indispensable para las redes. Y no es una divulgadora más, torpe y tediosa, sino toda una innovadora de la difusión de nociones y noticias que le dan soporte a una apropiada interpretación de nuestras vicisitudes, acontecimientos, episodios y circunstancias actuales que no repentina y espontáneamente aparecen y desaparecen, como solemos creer.

Que sepamos, ella es de las muy pocas que demuestran la compatibilidad y conciliación de cuatro vocaciones simultáneas, como son la antropología y la actuación, más evidentes, como la investigación y la docencia, las menos advertidas. Ha logrado un punto de equilibrio que posiblemente algún día se romperá al dedicarle más tiempo a una disciplina que a otra, pero – mientras tanto – la occidentalidad europea de las básicas libertades públicas y de mercado, permite que Candela compita en buena lid en las tablas, en la red de redes y en la imprenta.

17/11/2025:

https://guayoyoenletras.net/2025/11/17/tu-antropologa-de-confianza/

Regreso al planeta

DE LA POLÍTICA EXTERIOR EN EL MARCO DE UNA ESTATALIDAD PERDIDA Luis Barragán Demasiado evidente resulta ya la discapacidad creciente del...