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domingo, 20 de agosto de 2023

Caza de citas

"Tampoco hace mucha falta ahora la compañía, teniendo una mesa junto al ventanal, un cappuccino caliente y un New York Times que alguien ha tenido la deferencia de olvidar al marcharse. En el periódico se ve en seguida, nada más hojearlo, que el mundo, en general, es un sitio espantoso, atravesado por desgracias, ulcerado de hecatombes, de las variedades más inauditas de la explotación y la crueldad, anegado de miles de millones de vidas humanas que pululan arrasándolo como una plaga global de termitas, y la mayor parte de las cuales transcurren, del nacimiento a la muerte, de manera espantosa, entre la miseria, el dolor y la oscuridad, en un hacinamiento parecido al de los dibujos de Brueghel. Pero basta apartar los ojos de una foto atroz y pasar la página para que el infierno que viven otros deje de existir. Leer el periódico en el café es otro de los grandes placeres baratos y menores de la vida, y como casi todos ellos implica en el fondo una cierta mezquindad de corazón. Hasta el hecho de leerlo gratis le da a la lectura un aliciente de parasitismo confortable, muy propio de quien se pasa el día yendo de un lado para otro y sin hacer nada de sustancia, nada más que mirar, mirar los edificios, los árboles, las limusinas, las caras de la gente, mirar cualquier clase de escaparates, lo mismo los de las librerías de segunda mano que los de las tiendas de lencería femenina o de embrujos y conjuros caribeños, o los de esos establecimientos con aire de clandestinidad y discretos reclamos de neón en forma de mano o de ojo en los que se anuncia la consulta de una pitonisa"

Antonio Muñoz Molina

("Ventanas de Manhattan", EpubLibre, 2004: 179 s.)

Ilustración: Franck Gerard. 

domingo, 16 de noviembre de 2025

Caza de citas

“En la Ciudad hay albañiles, policías, carpinteros, cerrajeros, oficinistas varios, pedicuros, manicuras, peluqueras, barberos, peluqueros, peluqueros de perros, escultores, locutores, soldadores, soldados, sastres, modistas, pintores, pintores de paredes, vendedores puerta a puerta, vendedores de negocio, vendedores de seguros, vendedores de ilusiones, caseros, cajeros, carniceros, cocineros, editores, obreros de taller, obreros industriales, obreros así a secas, choferes, boleteros, repartidores, más repartidores, relojeros, guardianes, guardias, celadores, profesoras, maestras, maestras jardineras, animadores de cumpleaños infantiles, floristas, mecánicos, mecánicos dentales, dentistas, ortodoncistas, inmobiliarios, físicos nucleares, físicos, astrofísicos, metafísicos, químicos, bioquímicos, laboratoristas, enfermeros, médicas, paramédicos, cirujanos, brujitas, curanderos, malabaristas, acróbatas, payasos, escritores de obras de teatro, bibliotecarias, encargados, fruteros, verduleros, barrenderos, basureros, panaderos, pizzeros, torneros, asadores, herreros, sushimen, colectiveros, peleteros, impresores, escritores, exterminadores, historiadores, deshollinadores, amas de casa, amos de casa, madres, zapateros, importadores, exportadores, lavacopas, tintoreros, tarotistas, videntes, masajistas, instructores de yoga, sonidistas, locutores, abogados, ingenieros, electricistas, electronicistas, programadores, encuestadores, administradores, modelos, fotógrafos, joyeros, bancarios, banqueros, inversores, rentistas, antropólogos, sociólogos, arqueólogos, etnólogos, lingüistas, guías de turismo, agentes de turismo, pilotos, pilotos de pruebas, pileteros, azafatas, psicólogos, psicoanalistas, consejeros matrimoniales, empresarios, contadores, cadetes, dibujantes, dibujantes técnicos, castradores de gatos y de perros, paleontólogos, enólogos, archivistas, matemáticos, aritméticos, geómetras, botánicos, farmacéuticas, electrocardiogramadores, destapadores, desocupados, militares, cadetes, mozos, estancieros, rentistas, músicos, coristas, coreutas, intérpretes, traductores, estafadores, limpiadoras de casas, limpiadores de oficinas, limpiadoras de hoteles, hoteleros, ascensoristas, técnicos de ascensores, marineros, porteros, taxistas, periodistas, taquígrafos, empleados públicos, ministros, senadores, prostitutos, prostitutas, fiolos, fiolas, mantenidos varios, veterinarios, traficantes, asaltantes, punguistas, descuidistas, quiosqueros, heladeros, fiambreros, jardineros, telefonistas, repositores externos, cobradores, inspectores de precios, correctores, arquitectos, decoradores de interiores, carceleros, niñeras, fiscales, jueces, secretarios, secretarias, recepcionistas, escenógrafos, referís, futbolistas, deportistas, barras bravas, entomólogos, acompañantes terapéuticos, desratizadores, criadores de palomas, ilustradores, camarógrafos, directores de cosas, mendigos, changarines, subgerentes y subdirectores, curas, monjas, rabinos, ministros protestantes, ministros temporarios, imanes musulmanes, bailarinas, críticos, actores, marketineros, publicistas, políticos, plomeros, analistas de sistemas, afiladores de cuchillos, exterminadores de plagas, maquilladoras, presidentes, paseadores de perros jubilados, los demás jubilados (…) Todo eso es lo que hay, a más de tantos otros (…) La Ciudad es un lugar donde el trabajo define a las personas. (Y la falta de él, últimamente.) Algunos van por la calle en uniforme porque en la calle sus uniformes significan: policías, enfermeros, Algunos van por la calle en uniforme porque en la calle sus uniformes significan: policías, enfermeros, bomberos. Otros van por la calle en uniforme para reproducir la época en que ese uniforme los hacía miembros de los cuerpos rectores: militares, curas. Otros —los carteros, digamos, los repartidores— ya no van por la calle en uniforme”

Martín Caparrós

(“Buen”, Random House, Barcelona, 2025: 201 ss.)

Ilustración: Mariana Sola, "Buenos Aires".

domingo, 26 de octubre de 2025

Caza de citas

"En 2023 hubo una alerta similar en la provincia de Toledo y la Comunidad de Madrid, también por lluvias (aunque no tan fuertes), y el subdirector de un periódico de tirada nacional se permitió ridiculizarla, acusándola de algo así como de intromisión orwelliana del Estado en la privacidad del individuo. La alerta sonó, pero, aun así, ese día murieron cinco personas”

Pedro Torrijos

(“Catedral de escombros. Una anatomía del derrumbe”, Debate, Barcelona, 2025: 76)

Ilustración: Igor Olejnikov.

1 Caza de Citas

domingo, 16 de abril de 2023

Caza de citas

EJERCICIO PREPARATORIO

La hora se vacía.

Me cansa el libro y lo cierro.

Miro, sin mirar, por la ventana.

Me espían mis pensamientos.

                                                        Pienso que no pienso.

Alguien, al otro lado, abre una puerta.

Tal vez, tras esa puerta,

no hay otro lado.

                                  Pasos en el pasillo.

Pasos de nadie: es sólo el aire

buscando su camino.

                                        Nunca sabemos

si entramos o salimos.

                                          Yo, sin moverme,

también busco -no mi camino:

el rastro de los pasos

que por años diezmados me han traído

a este instante sin nombre, sin cara.

Sin cara, sin nombre.

                                      Hora deshabitada.

La mesa, el libro, la ventana:

cada cosa es irrefutable.

                                              Sí,

la realidad es real.

                                  Y flota

-enorme, sólida, palpable-

sobre este instante hueco.

                                              La realidad

está al borde del hoyo siempre.

Pienso que no pienso.

                                        Me confundo

con el aire que anda en el pasillo.

El aire sin cara, sin nombre.

Sin nombre, sin cara,

sin decir: he llegado,

                                      llega.

Interminablemente está llegando,

inminencia  que se desvanece

en un aquí mismo

                          más allá siempre.

Un siempre nunca.

                                  Presencia sin sombra,

disipación de las presencias,

Señora de las reticencias

que dice todo cuando dice nada,

Señora sin nombre, sin cara.

Sin cara, sin nombre:

miro

        -sin mirar;

pienso

                -y me despueblo.

Es obsceno,

dije en una hora como ésta,

morir en su cama.

                                Me arrepiento:

no quiero muerte de fuera,

quiero morir sabiendo que muero.

Este siglo está poseído.

En su frente, signo y clavo,

arde una idea fija:

todos los días nos sirve

el mismo plato de sangre.

En una esquina cualquiera

-justo, onmisciente y armado-

aguarda el dogmático sin cara, sin nombre.

Sin nombre, sin cara:

la muerte que yo quiero

lleva mi nombre,

                                  tiene mi cara.

Es mi espejo y es mi sombra,

la voz sin sonido que dice mi nombre,

la oreja que escucha cuando callo,

la pared impalpable que me cierra el paso,

el piso que de pronto se abre.

Es mi creación y soy su criatura.

Poco a poco, sin saber lo que hago,

la esculpo, escultura de aire.

Pero no la toco, pero no me habla.

Todavía no aprendo a ver,

en la cara del muerto, mi cara.

Con la cabeza lo sabía,

no con saber de sangre:

es un acorde ser y otro acorde no ser.

La misma vibración, el mismo instante

ya sin nombre, sin cara.

                                      El tiempo,

que se come las caras y los nombres,

a sí mismo se come.

El tiempo es una máscara sin cara.

No me enseñó a morir el Buda.

Nos dijo que las caras se disipan

y sonido vacío son los nombres.

Pero al morir tenemos una cara,

morimos con un nombre.

En la frontera cenicienta

¿quién abrirá mis ojos?

Vuelvo a mis escrituras,

al libro del hidalgo mal leído

en una adolescencia soleada,

con brutales violencias compartida:

el llano acuchillado,

las peleas del viento con el polvo,

el pirú, surtidor verde de sombra,

el testuz obstinado de la sierra

contra la nube encinta de quimeras,

la rigurosa luz que parte y distribuye

el cuerpo vivo del espacio:

geometría y sacrificio.

Yo me abismaba en mi lectura

rodeado de prodigios y desastres:

al sur los dos volcanes

hechos de tiempo, nieve y lejanía;

sobre las páginas de piedra

los caracteres bárbaros del fuego;

las terrazas del vértigo;

los cerros casi azules apenas dibujados

con manos impalpables por el aire;

el mediodía imaginero

que todo lo que toca hace escultura

y las distancias donde el ojo aprende

los oficios de pájaro y arquitecto-poeta.

Altiplano, terraza del zodíaco,

circo del sol y sus planetas,

espejo de la luna,

alta marea vuelta piedra,

inmensidad escalonada

que sube apenas luz la madrugada

y desciende la grave anochecida,

jardín de lava, casa de los ecos,

tambor del trueno, caracol del viento,

teatro de la lluvia,

hangar de nubes, palomar de estrellas.

Giran las estaciones y los días,

giran los cielos, rápidos o lentos,

las fábulas errantes de las nubes,

campos de juego y campos de batalla

de inestables naciones de reflejos,

reinos de viento que disipa el viento:

en los días serenos el espacio palpita,

los sonidos son cuerpos transparentes,

los ecos son visibles, se oyen los silencios.

Manantial de presencias,

el día fluye desvanecido en sus ficciones.

En los llanos el polvo está dormido.

Huesos de siglos por el sol molidos,

tiempo hecho sed y luz, polvo fantasma

que se levanta de su lecho pétreo

en pardas y rojizas espirales,

polvo danzante enmascarado

bajo los domos diáfanos del cielo.

Eternidades de un instante,

eternidades suficientes,

vastas pausas sin tiempo:

cada hora es palpable,

las formas piensan, la quietud es danza.

Páginas más vividas que leídas

en las tardes fluviales:

el horizonte fijo y cambiante;

el temporal que se despeña, cárdeno,

desde el Ajusco por los llanos

con un ruido de piedras y pezuñas

resuelto en un pacífico oleaje;

los pies descalzos de la lluvia

sobre aquel patio de ladrillos rojos;

la buganvilla en el jardín decrépito,

morada vehemencia…

Mis sentidos en guerra con el mundo:

fue frágil armisticio la lectura.

Inventa la memoria otro presente.

Así me inventa.

                              Se confunde

el hoy con lo vivido.

Con los ojos cerrados leo el libro:

al regresar del desvarío

el hidalgo a su nombre regresa y se contempla

en el agua estancada de un instante sin tiempo.

Despunta, sol dudoso,

entre la niebla del espejo, un rostro.

Es la cara del muerto.

                                        En tales trances,

dice, no ha de burlar al alma el hombre.

Y se mira a la cara:

                                    deshielo de reflejos.No he sido Don Quijote,

no deshice ningún entuerto

                                                  (aunque a veces

me han apedreado los galeotes)

                                                            pero quiero,

como él, morir con los ojos abiertos.

                                                                    Morir

sabiendo que morir es regresar

adonde no sabemos,

                                        adonde,

sin esperanza, lo esperamos.

                                                      Morir

reconciliado con los tres tiempos

y las cinco direcciones,

                                            el alma

-o lo que así llamamos-

vuelta una transparencia.

                                                Pido

no la iluminación:

                                  abrir los ojos,

mirar, tocar al mundo

con mirada de sol que se retira;

pido ser la quietud del vértigo,

la conciencia del tiempo

apenas lo que dura un parpadeo

del ánima sitiada;

                                  pido

frente a la tos, el vómito, la mueca,

ser día despejado,

                                  luz mojada

sobre tierra recién llovida

y que tu voz, mujer, sobre mi frente sea

el manso soliloquio de algún río;

pido ser breve centelleo,

repentina fijeza de un reflejo

sobre el oleaje de esa hora:

memoria y olvido,

                                    al fin,

una misma claridad instantánea.

Octavio Paz

(https://hellopoetry.com/poem/1978988/ejercicio-preparatorio/

domingo, 7 de julio de 2024

Caza de citas

"La Sinfonía número 5 permitió una catarsis colectiva y su éxito fue creciendo gracias a la propaganda boca a boca. Eso inquietó a la dirección del Partido Comunista, que llegó a pensar que había una conspiración para exaltar a un músico que era considerado peligroso y hostil. Pero finalmente no sucedió nada. Tal vez porque Shostakovich ya era una figura internacional, Stalin decidió no tomar represalias (...)  La número 5 es probablemente la mejor composición que salió del genio ruso, que, a pesar de todas las presiones, nunca quiso componer piezas para ajustarse a los cánones que le imponían desde arriba. Hay momentos de gran lirismo y de una grandiosa intensidad trágica que contrastan con pasajes en los que la percusión aplasta el sonido de las cuerdas. En el último movimiento, una brusca irrupción de los timbales rompe el tono intimista de la música (...) El compositor murió en 1975 como un héroe de la Unión Soviética. Gozaba de privilegios y disponía de todos los beneficios materiales de la cúpula comunista. Pero siempre estuvo vigilado y sus opiniones, cuidadosamentecensuradas. Se le obligaba a pronunciar discursos escritos por los ideólogos del régimen y carecía de libertad de movimientos. Su talento no fue suficiente para huir de la cárcel de oro en la que vivió sus últimos veinte años, cuando se convirtió en símbolo de un régimen que siempre odió"

Pedro G. Cuartango

("Iluminaciones", Círculo de Tiza, Esp.,2024:  72 s)

Fotografía: , Dmitri Shostakovich, tomda de: https://www.facebook.com/photo/?fbid=3854046184881451&set=g.1458344164427389

domingo, 27 de febrero de 2022

Caza de citas

PARÁBOLAS A MITAD DE SEMANA

¿Qué falta de pensamiento te consume?

¿has andado? ¿has venido?

Tienes cara sonámbula de típico retrato

ver fotografías que siempre son de ayer

es igual a sentarse en un sillón de júbilo y tristeza

un balance que nunca sale bien

pero deja ternura

y remordimientos de reírse a solas

Busco en la decisión de la corriente

el porqué de alejarse y no hacer pozos

aunque retoñan árboles y saltan grillos

pero el mar llama ejerciendo su hechizo

sobre las aguas que apenas van naciendo.

El mar pone coto a todos los torrentes.

Ya basta de parábolas domésticas.

No sé cómo actúan en otros lugares

pero los parques y las plazas que he abordado

son agradables hasta que policías y ladrones desenvuelven sus mañas

-Menosprecian la vida sutil de ardillas, pájaros, hormigas y termitas-

puede que antes de eso te haya estafado un poco

alguno de los vendedores tradicionales

o te hayan recomendado una novela, una película

que resultaron bodrios porque cada quién tiene un gusto a su tamaño


lo cierto es que la vida va pasando

y si no disfrutas algo de lo bueno que consigas

te morirás de aburrimiento

y aburrirse carece de nobleza  

José Pulido  (*)

(*)  Este poema lo mostré una vez o dos veces. Ahora tiene la magnífica compañía de una fotografía de Carlos Ayesta.

Fuente:

https://www.facebook.com/photo/?fbid=10228463378390623&set=a.4673512116907

martes, 5 de julio de 2022

Caza de citas

"Por un curioso error se ha censurado a Bolívar haber enviado tropas al Perú antes de recibir invitación alguna de Riva Agüero a ese efecto. Muchos lo han creído, y el loco de Don Simón Rodríguez llegó a escribir justificando la supuesta medida, pro no hubo tal cosa (...) Se trata de una mentira, acogida en el furor de las pasiones por enemigos de Bolívar  Cuando la catástrofe de Alvarado se temió con razón,  dentro y fuera del Perú, en una reacción de los antiguos godos, como La Mar, y la entrega de Lima y el Callao a los españoles. Alarmado Bolívar preparó sus tropas, las ofreció por tercera vez al Perú; angustiado por el peligro del paísindependiente pensó enviarlas, aún cuando no se las pidieran, si arreciaba el peligro, pero no mandó ni un soldado antes de recibir la invitación del gobierno de Rivas Agüero"

Vicente Lecuna

("Crónica razonada de las guerras de Bolívar. Formada sobre documentos, sin utilizar consejas ni versiones impropias. Conclusiones de acuerdo con hechos probados, y la naturaleza de las cosas". The Colonial Book, New York, segunda edición, 1960: Tomo III, 247). 

Fotografía: https://www.gob.pe/institucion/cultura/noticias/46490-ministerio-de-cultura-se-hizo-presente-en-escenificacion-del-desembarco-de-simon-bolivar-en-el-callao

domingo, 22 de mayo de 2022

Caza de citas

"Mayo de 2022

Sonreí. Si no lo había pensado...

—¿Recuerdas que encontraron una coincidencia en mi ADN en los huesos del canciller López de Ayala, en Quejana, hace tres años, cuando investigábamos el caso de «Los señores del tiempo»? Soy un descendiente de los López de Ayala. No le hicimos la prueba al abuelo, pero dime, ¿cuántas posibilidades hay de que yo sea un descendiente de alguien que se apellide López de Ayala y no sea hijo y nieto de alguien que se apellida López de Ayala? No es un apellido común, de hecho, según el INE, solo hay ciento veintiocho López de Ayala en España. Y mi padre era hijo único, no cabe la posibilidad de que sea hijo de algún tío, como Jon Nieve"

Eva Sáenz de Urturi

("El libro negro de las horas", Planeta, Barcelona, 2022:  147)

Ilustración: Ganduz Aghayev. 


domingo, 14 de junio de 2026

Caza de citas

“Si sabemos dónde y cómo nos duele, si es el agotamiento lo único que tenemos, hagamos de nuestra pereza un arma cargada de presente. Del dolor capital que compartimos nacen los afectos de resistencia: rabia, pereza, alegría, que son el gusto de perder. Y de nuestros afectos de resistencia nace una recobrada capacidad de imaginar un modo de habitar el mundo que sea bello y gozoso, y que encuentre en nuestro descanso la forma más alta de justicia social. Y entonces, desde la camaradería, tumbadas en este vasto lecho, podemos emprender un proyecto de abundancia, de placer común, de lujo público”

Juan Evaristo Valls Boix

(“JOMO. El gusto de perder”, Anagrama, Barcelona, 2026:  45)

Ilustración: Albert Luisa.

martes, 26 de agosto de 2025

Caza de citas

“La utopía de una risa libre acompaña al liberalismo político. La libertad de reírse de todo es como la de hablar de todo, una conclusión lógica del rechazo a que alguien decida unilateral y coercitivamente de qué no se puede reír, de qué hay que hablar, qué voces no conviene que escuchemos. En esta utopía de una risa libre y con potencial dañoso atenuado se ríe o no se ríe porque se quiere, no por miedo. Retomando la cita de Wittgenstein, se diría que con esta universalización del derecho a reír de lo que sea se recupera esa cosa más profunda e importante, el juego del lenguaje humorístico que nadie controla de antemano.”

Daniel Gamper

(“De qué te ríes. Beneficios y estragos de la broma”,  Herder Editorial, 2024): 66)

Ilustración: Yue Minjun. 

domingo, 1 de diciembre de 2024

Caza de citas







"Ambas tendencias, paranoide y esquizoide, constituyen en realidad una falsa contradicción: se alimentan recíprocamente, se pasa sin transición de una a otra. Todos hemos observado o experimentado en los últimos años las más extrañas y veloces transformaciones. El paso de formaciones colectivas maniqueas y proféticas, que constriñen rígidamente la conducta y prevén el futuro con loca claridad, a las formas más infantiles de anarquismo polimorfo, que creen cantar al presente cuando rinden culto ala sensación sin historia y sin pretensiones, que conciben las normas, de cualquier clase, como alambradas hostiles opuestas por padres castradores a su santa espontaneidad. Y el «bloque forjado de un solo pedazo de acero» de que hablaba Stalin, se derrite de pronto en la viscosa baba de la vida. Y ¡cuántas malas consignas se han hecho con lo uno y cuántas malas poesías con lo otro!"

Estanislao Zuleta

("Elogio de la dificultad y otros ensayos", Biblioteca Básica de Cultura Colombiana, Bogotá, 2017: 73

Ilustración: Tomada de la red.

domingo, 18 de febrero de 2024

Caza de citas











"Se esponjó y arregló el pelo con las manos, se hizo la coleta, abrió la puerta y salió a un largo y ancho corredor en penumbra. El techo era de bóveda, y el suelo de lanchas irregulares de granito. «Olía a cal húmeda y a rincón», nos contó. A un lado estaba oscuro, pero en el otro extremo se percibía en el piso una débil franja de luz. Se envolvió en el abrigo, ciñéndoselo amorosamente, como si se abrazara a sí misma. «¿Sí?, ¿oiga?», dijo en alto, pero sin gritar, mientras se dirigía hacia allá. Y allá estaba Tito, claro está, que ya la esperaba mirando por encima de los lentes y sonriéndole con su sonrisa más pícara y cordial. Trabajaba sentado a una mesa muy grande cubierta de papeles, y era admirable cómo podía orientarse en aquel revoltijo de hojas de todos los tamaños, y repartidas por la mesa sin ningún orden aparente. Cuando la vio asomarse a la puerta, Tito se quedó maravillado de lo guapa y graciosa que estaba arrebujada en el abrigo y con aquella cara de susto que tenía. De susto, pero también de curiosidad"

Luis Landero

("La última función",  Tusquets Editores, Barcelona, 2024:  123)

Ilustración: Franck Gerard.

domingo, 26 de mayo de 2024

Caza de citas



"Regresó cuantas veces pudo con la misma sed insaciable de mirar, de ver nacimientos, muertes, amores y luchas, de escuchar susurros amorosos, silbidos de odio, gritos de furia, chillidos de exasperación, sollozos y carcajadas incontenibles. Y cuando las casas fueron reemplazadas por edificios altos de muchos pisos, su placer ya no tenía límites. No conocía y no conoce mayor placer que el de girar despacio alrededor de estos edificios como torres, aterrizando sin ruido de planta en planta, sin temor a que lo vean y sin privarse de ningún secreto"

Ana Blandiana

("Proyectos de pasado", EoubLibre, 2008: 149)

Ilustración: Franck Gerard. 

domingo, 19 de octubre de 2025

Caza de citas

“…Una vez más, una realidad decepcionante se reinventó como una acción que, a su vez, acabó transformándose en una inesperada nueva realidad”

Richard Flanagan

(“La pregunta 7”, Libros del Asteroide, Barcelona, 2025: 149)

Ilustración: Iness Rychlik.

Caza de citas

domingo, 9 de abril de 2023

Caza de citas

"Jess sintió que todo a su alrededor se volvía más lento. Fue como si el vacío aspirase el ruido procedente de las otras mesas, dejando paso al océano de su propio pulso en los oídos; notó un hormigueo súbito en los dedos. Había imaginado esta conversación miles de veces, pero había abandonado la esperanza de mantenerla. Al final, la historia de amor, de la oportunidad perdida, de secretos y humillaciones de su madre fue más sencilla de lo que le esperaba y, por tanto, de algún modo, también más triste"

Kate Morton

("De vuelta a casa",  Sea of Letters,  2023: 396)

Ilustración: August Macke. 

domingo, 8 de enero de 2023

Caza de citas

 "En resumen, el lenguaje de la reconciliaci6n no se subordina al de la justificaci6n, tampoco lo sustituye; no se limita a añadir matices relacionales, personales, deliberativos o futuros, sino que introduce un nivel superior de comprensi6n de la novedad que tienen los efectos de la iniciativa divina en Cristo, es decir, de su crear de nuevo las criaturas; se trata de una autoconsciencia nueva que el lenguaje de la justificaci6n -circunscrito al sistema legal judío: ley, circuncisión, pecado, etc.- no podía expresar"

Juan Manuel Granados Rojas

("La teología de la reconciliación en las cartas de san Pablo", Verbo Divino, Navarra, 2016:  17 s.)

Ilustración: Sabrina Bégin Tejeda. 

domingo, 10 de septiembre de 2023

Caza de citas




"En el sermón habló, de manera algo críptica, de tomar decisiones, de la oportunidad que suponía todo cambio brusco. ¿Qué otra cosa era la Resurrección de Cristo, sino el cambio más profundo que había habido en la historia de la humanidad? Parecía decirlo por mí, pero ese era justo el truco de los sermones, pensé, es más, de la religión en general: dar siempre la impresión de que hablan de nosotros. De todas formas, perdí el hilo del sermón antes de que terminara. Estaba pensando en el breve diálogo que había tenido con Lorenza en el coche. Quería salir y llamarla por teléfono para arreglarlo todo cuanto antes. Yo siempre quería arreglarlo todo cuanto antes. Mi relación con los cambios bruscos no era muy buena que digamos"

Paolo Giordano

("Tasmania", Tusquets, Barcelona, 2023: 190)

Ilustración: Franck Gerard. 

domingo, 5 de junio de 2022

Caza de citas


“A estas alturas de lo que te cuento, Palinuro, ya habrás adivinado lo que nos sucedió: tuvo que pasar mucho tiempo para que Estefanía encontrara el adjetivo que necesitaba, porque en el último de nuestros viajes por los sistemas planetarios de Niels Bohr (en el que por cierto escuchamos los rumores de las nubes de hidrógeno, saludamos a las estrellas cefeidas y comprobamos la velocidad de escape del sol) la falta de gravedad, como recordarás, hizo que todas las cosas de nuestro cuarto se desprendieran de 
su sitio. Pero no sólo las cosas que nos pertenecían como los muebles, los pisapapeles, los libros y los espejos, sino también todas las cosas que pertenecían a las cosas: todas sus virtudes, sus defectos, sus atributos. De modo que las cosas quedaron desamparadas”

Fernando del Paso

(“Palinuro de México, o la desmesura”, EpubLibre: 463)

Ilustración: Julia Croton. 


domingo, 22 de junio de 2025

Caza de citas










"Los cigarrillos que fumaba cuando no fumaba en pipa eran de marcas aceptadas por el sindicato y siempre buscaba la etiqueta que garantizaba el visto bueno del sindicato en todos los productos que compraba. A diferencia de Priss, sin embargo, creía secretamente en las marcas; las camisas tenían que ser Arrow; los neumáticos, Firestone; las cremas, Teacher’s Highland, y las maquinillas de afeitar, Gillette. Las campañas de defensa del consumidor no le convencían de que el mismo producto comprado a mitad de precio fuera igual de bueno. Le hacía gracia ver a Polly fabricarse su propia crema hidratante para ahorrar dinero; no tenía en cuenta el coste de su trabajo, le señalaba él (...) Su gusto por las marcas fue lo que le llevó al comunismo hacía algunos años, cuando tras graduarse en Brown salió a un mundo sumido en la Depresión. Shaw ya le había convertido al socialismo, pero si uno iba a defender la causa del socialismo, le dijo su compañero de habitación, debería hacerlo con la mejor y la más grande de las empresas que lo producían, es decir, la Unión Soviética. Así que Gus se cambió al comunismo, pero solo después de haber ido a verlo con sus propios ojos"

Mary McCarthy

("El grupo",  Impedimenta,  Madrid, 2021:  281 s.)

Ilustración: Agim Sulaj.

domingo, 4 de septiembre de 2022

Caza de citas

"La verdad es que la caridad, con su altísima valencia moral, no resuelve por sí sola los problemas económicos de una nación. Para ser más precisos: de ninguna nación. Tenemos multitud de testimonios que corroboran esta idea. Para conseguirlo es imprescindible el trabajo, las inversiones, la competencia, los mercados abiertos. De esta manera, muchos países en los que la pobreza era un problema mayor, la atenuaron o acabaron con ella gracias a la creación de empleo, es decir, gracias a las inversiones, y a una expansión del trabajo que los libró del subdesarrollo y de la maldición de la pobreza. Es sólo una aclaración de pasada, algo que forma parte también de la crítica literaria"

Mario Vargas Llosa

("La mirada quieta (de Pérez Galdós)", Alfaguara, Barcelona, 2022: 217)

Gráfica: Tomada de la red.

Regreso al planeta

DE LA POLÍTICA EXTERIOR EN EL MARCO DE UNA ESTATALIDAD PERDIDA Luis Barragán Demasiado evidente resulta ya la discapacidad creciente del...